Título: Sorolla, Biografía Íntima.
Autor: José Manuel Viglietti.
Editorial: Carena Editorial.
Mi reciente visita a la Ciudad de las Ciencias y las Artes de Valencia, me ha permitido contemplar los grandiosos edificios de Calatrava, rodeados por espacios abiertos con reminiscencias Gaudianas: Bosques de columnas soportando cubiertas, o bancos teselados arbitrariamente de pedazos de azulejo blanco. Gaudí fue un enamorado de su tierra que proyectó universalmente con su infatigable trabajo y rara capacidad creativa.
Valencia es también tierra de gentes que la llevan en el corazón. Si otras regiones españolas utilizan su distingo como arma arrojadiza y proyectan en sus fauces mensajes que atronan como ladridos de perro, el valenciano disfruta y vive su tierra, mar y aire, desde el fondo de su corazón, sin necesidad de proclamar lo que es convencimiento propio. Frente a otros que exhiben su orgullo excluyente, diría yo que el Valenciano se integra y encaja con el resto de caractéres autonómicos como tesela que busca la perfección del mosaico. Una buena muestra es el personaje de hoy.
No hace mucho nació y vivió un Valenciano universal, que surgiendo de las clases bajas y aferrado a su particular mirada del mundo, con su artesanal prodigio de paletas, pinturas, lienzos y pinceles, supo mostrar lo mejor de su tierra … y de las otras.
Joaquín Sorolla, artista fundamental de la luz, y el aire, y el mar, brilla cada vez con más intensidad. Su capacidad creadora, detenida solamente por una grave enfermedad, le permitió recorrer la geografía nacional para dar cumplida muestra de la belleza de nuestra nación. La Hispanic Society ha mostrado así durante décadas, el encargo que Mister Archer Milton Huntington, su mecenas e impulsor, encargó a Sorolla: paisajes, tradiciones, fiestas, rituales, trabajos y descansos del pueblo español en sus diferentes regiones. El pintor Valenciano por antonomasia, desplegó todo su arte para retratar en muchas decenas de metros de lienzo lo mejor de cada rincón de España.
Muestra imprescindible esta colección venida recientemente de América, y que recorre España. Buena ocasión para contemplar la mirada prodigiosa de luces y sombras de España en los cuadros de Sorolla. Y buen libro, de interesante factura, para conocer de cerca quién desde Valencia integró toda España en su obra.
Escrito por fcofdez 

Escrito por fcofdez
Son muchos los libros que hablan de libros o tienen a los libros como parte fundamental del argumento o arranque de la historia: Firmin, Don Quijote de la Mancha, La Historia Interminable, … y C, el pequeño libro. “C” -que nada tiene que ver con el lenguaje de programación tan habitual entre programadores de todo el orbe- es un buen libro que puede servir para que los nuevos púberes hiperconectados a la red y desconcedores de los misterios bibliotecarios, puedan entrar en contacto con los tesoros ocultos en estos lugares públicos. Personajes como el señor libro de Solfeo, con su magnífico oído capaz de escuchar a 4 metros de distancia en la estantería, o la Señora Revista Científica, que en tantas tertulias de investigación participaba, por no nombrar a la descomunal Enciclopedia, o el libro de Códigos con su conocimiento profundo del morse… abrirán en la mente infantil, un mundo de temáticas diversas.
Escrito por fcofdez
Barcelona, junto con otras ciudades europeas, fue el caldo de cultivo y fragua del Modernismo, que en parte se abrió paso como réplica a las propuestas centrales de las capitales europeas más importantes. Por eso Art Noveu y Modernismo están en gran parte fuera de París y Madrid.





