Debates

Febrero 5, 2010

Título:  Madera de héroe

Autor:  Miguel Delibes.

Editorial: Galaxia Gutemberg

Seguimos con las obras completas de Miguel Delibes.  El libro de hoy trata de un sangriento debate, resuelto a golpes de bayonetas, cañonazos y balas en los campos de España:  la guerra civil.  Lamentable forma de resolver diferencias.

Debate

También el editor de Communications de ACM trata este mes el tema del debate, y su reparador efecto cuando se aplica con civismo dialéctico.  Curiosamente pone como ejemplo al pueblo judío, y su vigoroso debate durante centurias que concluyó en el Talmud.  Porque las discusiones, sean estas rabínicas, o científicas, si se producen con justicia, sin cartas ocultas en la manga, no pueden conducir más que a la verdad.  La verdad siempre triunfa. Interesante cita la elegida por Moshe Y. Vardi, cuyo nombre le delata, supongo.

Pero es buena fecha para recordar la importancia del pueblo judío en la historia universal, y su enorme sentido de la tradición, justo cuando celebramos la liberación de su último exterminio en Auschwitz.

Tradiciones, las del pueblo judío, que afortunadamente perduran hoy, y que nos sirve aún de ejemplo sobre la importancia de preservar nuestra historia y costumbres:  no es preciso renunciar al pasado para vivir el presente.

Las Candelas

Y hablando de costumbres y  debates.  Quizá el más trascendente debate actual busque la solución de la crisis económica.  Una entrañable tradición Extremeña ha aportado su granito de arena.

La fiesta de las candelas, celebrada en Almendralejo, quema cada noche del primero de Febrero Pantarujas varias.  Enlazando la fiesta de la purificación y las más ancestrales tradiciones, esta fiesta de interés turísitico regional ilumina las noches invernales invitando a visitantes a degustar chacinas artesanas.  Pues bien, entre el suculento chorizo al infierno y los pinchos morunos, este año las hogueras han querido ayudar en el debate nacional, exorcizando la galopante crisis, convertida así en pantaruja ocasional.


La ciencia y la tierra

Enero 29, 2010

Título:  El Tesoro

Autor:  Miguel Delibes

Editorial:  Esfera de los Libros

Andan a la greña políticos de todo color por el asunto del cementerio nuclear.  La ley del territorio manda, y la paradoja  da prioridad al  pequeño, el pueblo, sobre el grande, la comunidad.  El alcalde impone su ley, y los acalorados presidentes autónomos se inflaman de cólera.

Pueblo

El problema territorial no es nuevo.  Las especies animales se apropiaron del concepto en la noche de los tiempo; y los maullidos nocturnos en los viejos tejados vecinales nos lo recuerdan.

En este libro de hoy, Delibes también trata el sempiterno tema de la tierra, y la ciencia, y la ignorancia.  Presenta el cuento de los científicos que llegan a escarbar en el pasado, y la lucha fratricida de pueblos enfrentados, y que pasan la factura a la ciencia.  Son los científicos, en el fondo, con su desmedido afán de hurgar en las entrañas de la tierra, escarbando en tierras comunales, los culpables de los males presentes.

Interesante temática y de notoria actualidad.  Tiempos de crisis en que el gobierno parece que pasará factura a la ciencia, negando presupuestos anunciados a bombo y platillo.  Bastará evaluar negativamente los proyectos científicos de nueva hornada presentada al plan nacional.  Serán así los científicos los únicos culpables de su propia ruina.

¿Qué será de la I+D española sin dineros?  ¿Qué será de los jóvenes aspirantes a científicos? ¿Qué será de la riqueza futura del país sin I+D que la abone? Seguramente por el camino que vamos, la Bienaventuranza bíblica nunca será más cierta:  serán los pobre y los mansos quienes hereden la tierra.


Los Santos Inocentes

Enero 22, 2010

Título:  Los Santos Inocentes

Autor: Miguel Delibes

Editorial: Destino

No es habitual que se acuerden de Extremadura.  Ocultas cimas y recónditos pueblos, como Puerto Hurraco, sacan esta tierra del anonimato. Lástima.

Extremadura

Porque Extremadura posee una natural belleza, en sus campos de labor y silenciosas dehesas, fértiles viñedos, gargantas cristalinas, riberas frescas y tórridas sementeras, cortijos blanqueados y pueblos perdidos.

También Delibes se acordó de esta tierra, proclive a caza y pesca, y devenir parejo al de su Castilla profunda.  Los cotos en sierras y valles bien pudieran haber sido frecuentados por Delibes en sus retiros campestres de cazas matutinas.  Y gusta Delibes narrar la naturaleza Extremeña y su efecto en los diferentes caracteres.

Así, representa Azarías al tipo que a pesar de su menguada inteligencia, conecta con la naturaleza de modo evidente, y no perdona un desprecio gratuito.  Justiciero del ensañamiento global, que diríamos.

El ya añejo señorito, por su parte, bien podría equivaler al actual dominguero fantoche, cosmopolita frenético, gélido tecnólogo o directivo sin escrúpulos que mira todo desde una óptica atrofiada, buscando el beneficio propio y el universal servicio del resto a sus propósitos.

Libro este, que junto a otras tantas obras del período tardío de Delibes conforman las obras completas que Destino viene editando en los tres últimos años, convenientemente prologadas, y que los Reyes Magos entregan puntualmente.

Buen autor Delibes para amantes de la naturaleza.  Y la caza.  Porque se reconocía Delibes cazador que escribe, y recordaba que los buenos cazadores aman la naturaleza.

Libro recomendable para amantes de la naturaleza y la literatura.  Y quizá para los que buscan nuevas tierras naturales y desconocidas.  El paseo con Azarías por las dehesas y cortijos de interior, de la mano de su “milana bonita”, no defraudará.


De cómo llegar a Superhéroe

Enero 15, 2010

Título: El Universo de Ibáñez

Autor: Antoni Guiral

Editorial: Ediciones B – Grupo Z

Panorámix

En el último número de la revista computer, aparece un anuncio de contraportada referido a superhéroes, aunque con trasfondo tecnológico.  El poderoso MPP Cray XT5m es anunciado como pócima milagrosa para convertir a científicos en superhéroes.  Si en su día fue la picadura de una araña la que infundió poderes al personaje del cómic americano, y antes un bebedizo el que transformaba en Mr Hyde al científico Dr. Jekyll, ahora la empresa CRAY se postula a sí misma como la nueva creadora de mágicas pociones.  Ya no necesitamos el bálsamo de fierabrás, ni la famosa receta de Panoramix:  ponga un supercomputador CRAY en su vida.

La literatura de Superhéroes, y el cómic asociado,  quizá arraigó con fuerza en la fértil Norteamérica.  Este pueblo lleno de espíritu emprendedor ha sabido mirar al superhéroe en su afán luchador contra el infortunio, y lo ha asumido como modelo de lucha y superación.

Pero en tierras más cercanas hubo y hay superhéroes y cómics más mundanos, arraigados al pueblo, y que toman de este sus rasgos, en lugar de prestarles sus poderes.

Mortadelo y Filemón

Hace 50 años nacieron en España personajes y cómics que con sencillez gráfica y narrativa conectaron con generaciones de españoles ávidos de historias que le hicieran olvidar los problemas diarios.  Ibáñez encontró el nicho editorial y lo llenó de figuras que traspasaron fronteras.  Mortadelo y Filemón, Rompetechos, el botones sacarino, 13 Rue del Percebe… se convirtieron así, sin grandes poderes ni pócimas milagrosas -aunque sí con un buen ropero de disfraces en algunos casos- en los héroes de niños y mayores.

Suerte que Ibáñez siga trabajando incansable, y sus historias de ayer y hoy, llenen aún quioscos y librerías.

Quizá después de todo, Mortadel y Filemón y compañía, hayan ayudado a convertir en superhéroes a los padres de familia de hoy, que de manera heroica consiguen que sus familias lleguen a fin de mes en los tiempos que corren.


En Cuerpo y Alma

Enero 8, 2010

Título:  Confessions of a Public Speaker

Autor:  Scott Berekun

Editorial:  O’really

Hace poco hablaba J en la Atalaya de este libro.  Me toca hoy comentarlo porque el deber lo impone:  lo compré recientemente en un Stand de O’really con precios rebajados, y dónde Euros y Libras de plástico eran igualmente aceptados con una paridad artificial, y desventajosa para los la moneda esterlina.

El libro no me entusiasmó, con una primera parte razonable y una segunda de relleno (en la que el autor incluso intentar actuar como estudioso pedagogo).  Pero algo me sorprendió:  la falta del término “improvisación” en su lista de palabras clave.

Mi poca experiencia en las artes oratorias me dicta sobre la necesidad imprescindible de este supremo arte.  El autor trata el asunto, pero creo que podría tener más relevancia.

La improvisación es una manifestación extrema de la inteligencia, que permite afrontar con soltura y desenvolver industriosamente una situación inesperada.  Si en la oratoria es necesaria, quizá dónde más fruto haya cosechado sea en la música:  el Jazz no sería lo que es sin la Improvisación.

Acabamos de celebrar fechas notorias en el panorama litúrgico cristiano, y que se entronca en la temática de hoy de forma inesperada:  “En el principio era la Palabra” narra Juan en el comienzo de su Evangelio -también hoy es la palabra tema y argumento del libro.  Pero la palabra, como metáfora mística, celebra en Navidad su encarnación humana revestida de alma y cuerpo.  Y precisamente Alma y Cuerpo, entrega y convencimiento es lo que necesita un buen orador, o músico, para transmitir su mensaje.

Fíjense como Colleman Hawkins emocionó al mundo con su Alma y Cuerpo en la década de los 30, demostrando con maestría a través de su Saxo Tenor, como la improvisación es un arte supremo, que daría fruto abundante a lo largo del siglo XX.

Esperemos que la palabra y la improvisación nos sirvan de provecho para sortear las dificultades que nos acenchan en este oscuro 2010 que comienza.


Enero 1, 2010

Título:  Jesús de Nazaret

Autor:  Joseph Ratzinger

Editorial: Planeta de los Libros

«He intentado presentar al Jesús de los Evangelios como el Jesús real, como el “Jesús histórico” en sentido propio y verdadero. Estoy convencido, y confío en que el lector también pueda verlo, de que esta figura resulta más lógica y, desde el punto de vista histórico, también más comprensible que las reconstrucciones que hemos conocido en las últimas décadas. Pienso que precisamente este Jesús —el de los Evangelios— es una figura históricamente sensata y convincente.”

Recientemente participaba en un evento sobre Política y Nuevas Tecnologías, en las que se discutía en modo progresista las bondades de los nuevos tiempos.  De manera anecdótica, y con cierta ironía, refería el Senador Granadino Luis Salvador, como el Vaticano -mostrando en power point la fotografía de Benedicto XVI- había ignorado un problema de opinión de un obispo francés, entre otras cosas, por estar ajeno a la utilización productiva de la información disponible en Internet.

Al hilo de su reflexión, que aproveché para tejer mi intervención, vuelvo la vista a un viaje que realicé hace varias primaveras a la Universidad de León.

Joseph Ratzinger escribe ...

En aquellos días, con motivo de la participación en los cursos de doctorado de la Escuela Superior de Informática, transitaba la A66 rumbo norte cuando en el Vaticano se producía la combustión necesaria para el anuncio del nuevo papa:  humo blanco que presagiaba resolución definitiva.  Mi decepción fue tremenda al escuchar el nombre Joseph, que disparaba en mi cerebro el apellido que continuaba: Ratzinger.  La fumata blanca aupaba a la sede romana al nuevo Benedicto XVI.

Pero este conocido obispo alemán, con capacidad de liderazgo en el Tribunal para la Doctrina de la Fe, también era calificado en los medios como intelectual.  Aunque las primeras impresiones son importantes, no es aceptable utilizar las leyendas urbanas para hablar con propiedad de personajes relevantes.

Los varios años de pontificado han mostrado un notable cambio de perfil, enraizado en la tradición pero renunciando quizá a su previa faceta más controvertida y afianzando los puentes de diálogo hacia otras creencias e incluso otras tendencias en la propia iglesia.  No tiene uno más remedio que recordar la diferencia entre el papel de un Presidente de Gobierno cualquiera (con su necesario buen talante) y la contraparte de Vicepresidente, con la más ingrata tarea de enderezar entuertos y azuzar a la oposición.  Quizá Jospeh Ratzinger ha interpretado el segundo papel primero, para acabar después en el más sereno punto de mira superior.

Jesús de Nazaret

Pero a lo que vamos, es bueno conocer a los autores para hablar de ellos.  Por otro parte, la búsqueda de la verdad es la que verdaderamente nos hace libres.  Si el método científico utiliza la duda continua, análisis y revisión de autores y actualización de teorías, métodos y datos, conviene a la ciencia también echar un ojo a lo que sucede en terreno tan distante:  la teología.

El libro en cuestión me ha sorprendido por varias razones:  en primer lugar por la explícita introducción en que habla de un libro escrito desde una profunda reflexión personal, y que quiere dejar ajeno a la cátedra que ocupa el autor.  En segundo lugar, reconoce Benedicto XVI que su texto surge desde la fe, y sin esta, el libro carecería de fundamento.  Pero a partir de ahí, revisa autores y escritos, pasando por teólogos antiguos, modernos y de religiones diferentes, incluyendo así un rabino judío.  Con estos sólidos cimientos, desarrolla una interesante revisión de la vida de Jesús, cuyo nacimiento celebramos hoy en medio mundo.  Y después, invita a todos a poder discutir cualquiera de sus argumentos presentados.  Notable instrumento que habla de nuevo de la faceta intelectual del autor.

El libro quiere mostrar una verdad profunda, pero argumenta con convicción y sin dogmatizar.  Además trata el autor de destilar entre líneas, esencia de su diálogo con la ciencia:  en cierta ocasión habla de la filiación Divina del hombre, Divinidad que arropa a la evolución que propició nuestra aparición en la tierra, y que así nos hace hijos de Dios.  Esta explícita aceptación de la evolución, que por otra parte viene manifestando la iglesia desde hace más de 50 años, quizá sorprenda a los que se dejan llevar por bulos mediáticos aplaudidos con estruendo.

En todo caso, el autor invita a discutir los puntos tratados, actitud imprescindible en cualquier trabajo serio de investigación.

Buen libro pues para los que busquen algo más que Ciencia, estudio y documentación.  Y recomendable libro para los que traten de profundizar en un terreno lejano a la ciencia, pero cuyos métodos de discernimiento y reflexión comparte.


Cuentos Sentimentales

Diciembre 26, 2009

Título:  Cristmass Carol

Autor: Charles Dickens.

Editorial: Miniedition.

Decía el señor Potter a George, en la fantástica película de Frank Capra “Qué Bello es Vivir”, que todo su argumento eran “Tonterías Sentimentales”.  Nada más cierto para el avezado negociante, cuyo objetivo máximo en la vida era amasar una gran fortuna.

Afortunadamente, todavía en el año 2009 siguen programando en televisión este cuento de navidad, que junto con la obra de Dickens es un clásico imprescindible.  El Señor Scrooge y el Señor Potter pertenecen al mismo club. Ambos aplican métodos de optimización incompatibles con la compasión y el bien común.  La época de fondo en que transita el film, los años de la gran recesión, también son un buen espejo en que mirar en los tiempos que corren, y los señores Potter no son infrecuentes hoy.

En la cinta de Capra, un Bailey desesperado tiene la oportunidad de contemplar su vida desde una perspectiva diferente.  Igual sucede al señor Scrooge de Dickens, cuya inquebrantable línea de actuación le muestra el devenir futuro.

Cuentos imprescindibles para viajeros de tiempos modernos.  Dos moralejas similares: (1)  siempre hay tiempo para cambiar el rumbo de la vida (2) hacen falta muchos George Bailey para contrarrestar la abundancia de Potters.

Cuentos y películas clásicas para adornar una Navidad auténtica, en que la Palabra con mayúsculas (en el principio era la Palabra), llegó para quedarse.

Palabras sinceras de Kapra y Dickens, para transmitir un necesario cambio Navideño.  Cuentos, Películas y música, como el clásico de las Chordettes, para la Navidad.  Un Mister Sandman, que aunque estrictamente no  Navideño, hace mucho que echó raíces en esta época del año.

Feliz Navidad!


¡Oh Capitán!, ¡Mi Capitán!

Diciembre 18, 2009

Título: ¡Oh Capitán! ¡Mi capitán!

Autor: Walt Whitman

Editorial: Mondadori

Para los de mi generación, como para casi todas las generaciones, hay libros, películas y canciones que dejan una huella indeleble, por razones diversas.

A finales de los 80, hubo una película de éxito notable, que narraba las aventuras de un grupo de estudiantes que dejaban atrás la adolescencia y se adentraban en una prometedora juventud.  Alentados por un Robin Williams espléndido -como casi siempre- en su papel de profesor-capitán de tripulación, la cinta muestra el devenir un variopinto club de estudiantes, que alentados por su profesor, realizan un viaje iniciático en su buque vital, buscando con afán su lugar en el mundo.  Interesante muestra de la abnegada labor olvidada de muchos profesores, y la innata capacidad juvenil para disfrutar y saborear la vida.

El club de los poetas muertos, sus escondidas reuniones y misteriosas liturgias al amparo de una inspiradora poesía, nos trae a las mentes tecnológicas los orígenes de los movimientos hacker, con particular mención del Rail Road club gestado en las entrañas del MIT.  La búsqueda del conocimiento -en fórmulas y sabores varios- es una energía tan extraordinaria que bien alimentada puede suplir el actual desencanto de jóvenes mentes inquietas.

El libro de hoy responde precisamente a los versos empleados como estribillo del film.  Versos que Whitman, peculiar poeta a contramano, nos ofrece ahora:

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro espantoso viaje ha terminado.
La nave ha salvado  todos los escollos,
hemos ganado el anhelado premio.
Próximo esta el puerto, ya  oigo las campanas y  el pueblo entero te aclama,
Siguiendo con tus miradas la poderosa nave, la audaz y soberbia nave.
Mas, ¡ay! ¡oh corazón!, ¡mi corazón!, ¡mi corazón!
No ves las  rojas gotas que caen lentamente,
allí en el puente, donde mi capitán yace extendido, helado y muerto?

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, ¡levántate para escuchar las campanas,
Levántate! Es  por ti que izan las banderas, es por ti que suenan los clarines.
Son para ti estos búcaros  y esas coronas adornadas;
Es por ti que en las playas hormiguean las multitudes;
Es hacia ti que se alzan sus clamores, que se vuelven sus almas y sus rostros ardientes.
¡Ven, capitán! ¡Querido padre! Deja pasar mi brazo bajo de tu cabeza.
Debe ser sin duda un sueño que yazca sobre el puente,
extendido, helado y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios siguen pálidos e inmóviles.
Mi padre no siente el calor de mi brazo, no tiene pulso ni voluntad.
La nave, sana y salva, ha arrojado el ancla, su travesía ha concluido;
La vencedora nave entra en el puerto, de vuelta de su espantoso viaje.
¡Oh playas, alegraos; Sonad campanas,
Mientras yo con  doloridos pasos
recorro el puente donde mi capitán yace,
extendido, helado y muerto.

Edición asequible dónde las haya, de una época en la que todavía por 350 pesetas se podía comprar poesía.  Mondadori demostraba entonces que la literatura estaba al alcance de todos.  También en las fechas que se aproximan los Reyes Magos podrán regalar literatura, que a buen precio sigue ofertándose en escaparates de todo el mundo, y brindar así un nueva oportunidad para poner en práctica el “carpe diem”.


En el nombre del libro

Diciembre 11, 2009

Título:  Los nombres de Extremadura.  Estudios de Toponimia Extremeña.

Autor:  Antonio M. Castaño Fernández.

Editorial:  Editora Regional de Extremadura.

Hoy tocan felicitaciones.  Será que el espíritu navideño se aproxima.

Tuve ocasión esta semana pasada de charlar con los alumnos de ciclos formativos del Instituto Castelar de Badajoz, con ocasión de sus IV Charlas sobre Informática y Jóvenes Emprendedores.  Enhorabuena a la organización por tan singular empresa en tiempos de desmotivación juvenil.  Afortunadamente quedan profesores de vocación que miran aún al futuro con ilusión y tratan de ofrecer a los profesionales del mañana una formación integral hoy.

Asistía a las charlas este pasado miércoles, con la incertidumbre sobre el título del que sería el libro de la semana en este blog.  La agenda semanal  incluía además otras jornadas de corte más político, con un público diferente e interesante: profesionales y gestores con capacidad de decisión en el tiempo presente.  Buen lugar para sembrar ideas de futuro.

Pero volvamos a las charlas primeras, en las que tuvimos ocasión de tratar la temática del software libre y la aplicación a los videojuegos.  Es curioso que precisamente de Extremadura surgiera un juego clásico de la era Spectrum:  Bugaboo -conocido localmente como “La Pulga”.  Por problemas de agenda Juan Francisco Portalo, uno de sus autores, no pudo participar también en las charlas, una pena.  Junto con otro extremeño, Paco Suárez, tuvo la oportunidad y el privilegio de desarrollar un juego que marcó una época, llegando a nº 1 en la revista Your Computer.  Por cierto, alguien debería arreglar el artículo de Wikipedia, para que aparezca el nombre de los dos autores.

Ahí está la madre del cordero:  la ceremonia de la confusión que los nombres pueden generar.  Hace tres o cuatro libros, no recuerdo bien, hablábamos de la economía de lo raro (Freakonomics).  En uno de sus tan bien traídos argumentos contables, hablaban los autores de cómo un nombre puede cambiar el futuro.  La selección de nombres, ya sea para títulos de libros, o de personas, es algo fundamental; y narraban los singulares casos en que una mala elección -como la de aquella chica llamada “Tentación”- deparaba un futuro lamentable.  ATENCIÓN, PREGUNTA:  ¿Alguien se imagina a qué se dedicó esta desafortunada chica? (no hace falta leer el libro para dar con la respuesta correcta, basta leer el nombre).

A lo que vamos, los nombres son importantes.  Y he tenido la suerte en esta conferencia en la que hablé de CHAPAS, un videojuego libre 3D que utiliza Genetic Terrain Programming para la generación de terrenos, de recibir como obsequio el libro de hoy, cuyo autor es profesor del centro.

El libro trata de topónimos Extremeños, tema por demás curioso para locales y foráneos.  El libro, de interesante factura editorial, recoge así nombres de poblaciones extremeñas con datos sobre su posible origen.

Dehesa

Dehesa

En sus primeras páginas, incluye el libro estas palabras de Gregorio Marañón, que allá por el 48 escribió con motivo de su contacto con nuestra tierra:

Sobre Extremadura se han escrito centenares de libros, artículos a millares.  En mi biblioteca de viajes y descripciones de España, los volumenes que atañen a estas provincias, retirados de sus plúteos, forman copioso montón [...]  Los paisajes más varios y más bellos se ofrecen, cuando recorren sus caminos, al viajero.  Tiene desiertos solemnes, lomas risueñas copiosas de encinares, dilatados campos de sembradura, feraces vegas, tierras pobladas de ganado, sierras bravías y, además, una leyenda no del todo inmotivada de país lejano, poco accesible, a trasmano de los favores oficiales, que excita la atracción de los trotamundos, la simpatía de los curiosos y la pluma de los narradores.

Bucólica descripción de una tierra que poblada de nombres con historia y encanto es recogida en esta obra.  Enhorabuena al autor por el trabajo, a la Editora Regional por la factura de la obra, y a la Junta de Extremadura por patrocinar el proyecto.

Y no se pierdan esta tierra y sus nombres.


Inteligencia Colectiva

Diciembre 4, 2009

Título:  La Colmena

Autor:  Camilo José Cela.

Editorial:

Para los que trabajamos con colectivos, estudiantiles y algorítmicos, siempre hay una buena excusa para hablar de totales que son mayores que la suma de las partes.  O del término complejidad, que en el fondo apunta en esa dirección.

La colmena

Los Algoritmos Evolutivos, por ejemplo, se apoyan precisamente en la fuerza social -genética- del colectivo para encontrar mejores soluciones a los problemas.  Cuando los métodos clásicos basados en unidades independientes fracasan, a veces, este tipo de heurística son buen remedio. Y por cierto que la tecnología y los algoritmos pueden dar lugar a alguna reflexión personal.  En este contexto, y conociendo como los individuos nacen con características aleatorias en los modelos basados en poblaciones, podriamos plantearnos las siguientes cuestiones:

1.- Nadie tiene la oportunidad de elegir al nacer dones ni carencias.  No hubo green card que completar, ni formulario alguno en que seleccionar progenitores ni cóctel genético.

2.- Presumir de cualidades o encantos muestra un desconocimiento profundo:  todos fueron un regalo divino -o asignación evolutiva  en el rocambolesco y aleatorio devenir de la especie.

3.- Quizá lo que nos parezca bueno no sea más que un máximo local, y los componentes sociales olvidados y despreciados, sean la fuente de la mejora futura.  Además, ellos no eligieron las carencias temporales que les fueron entregadas.

Pero esta es una reflexión entre muchas al amparo de la evolución -natural o artificial- y de los sistemas complejos.  Tuve hoy la oportunidad de escuchar a Eduardo Punset en El Congreso Internacional de Software Libre, celebrado en Cáceres.  Es curiosa la fecha tardía de celebración del mismo, que habla más del atropello final que de preparación cuidadosa; y probablemente de la falta de fe en el software libre de algún político actual.  Pero ese es otro tema, y este congreso, como los anteriores, se ve que cuenta con buenos dineros para maquillar cualquier desajuste, conseguir finalmente su ensamble y disfrute:  ¿150.000€, 200.000€?  Da envidia científica pensar en el derroche de recursos y la opuesta abstinencia autoimpuesta en los eventos científicos de relieve.

Pero a lo que vamos:  nos habló Punset, entre anécdotas y experimentos referidos, de la Inteligencia Emocional y su relación con la colectividad social.  Interesante temática, adornada, como digo, de relatos asociados a científicos amigos de todo el orbe.  El individuo sólo es nada, es su conexión con los demás la que lo engrandece.

Pues esto de las sociedades y sistemas complejos es una profunda cuestión que relata con maestría Cela en la Colmena.  Sí, también las abejas tienen sus propios algoritmos -y los científicos que los imitan.  Pero ahora es la colmena metáfora de la vida social de una castiza muestra de vecindario popular, con su día a día lleno de  ilusiones, sinsabores, rutinas y proyectos.  Los gozos y sombras, trabajos y descansos de un pueblo, sus trifulcas, anhelos y sufrimientos, sus interacciones complejas y emocionales llevadas a la cumbre literaria del siglo XX.

Un buen libro, y una buena metáfora social.