El Maravilloso Viaje de Nils Holgersson

diciembre 6, 2008

Hace largos años, cuando aún utilizaba la televisión de forma sistemática, asistí a la proyección de una serie de dibujos animados que en aquellos años me enganchó.  Era una serie tradicional, con dibujos 2D realizados por dibujantes profesionales, y sin mayores pretensiones que la de entretener.

La tecnología ha cambiado mucho hoy día.  Una película de animación que se precie no puede prescindir de los gráficos 3D generados por computador.  Igual le pasa a los videojuegos actuales.  Por suerte, hay herramientas libres disponibles, que permiten iniciarse a cualquiera, e incluso llegar a convertirse en profesional.  Herramientas como blender han conseguido igualar  a sus contraparte propietarias.  Pero también hay herramientas 2D fantásticas, como inkscape, y profesionales que saben utilizarlas, como Joaclint Istgud.

Pero volviendo a la cuestión,  aquella serie no solo era imagen.  También tenía su banda sonora, que discurría a ritmo de Vals, y por supuesto una temática interesante:  un jovencito ruidoso, desinquieto (que diría mi abuela en aquella época) y muy travieso, rayando en lo perverso.  Este jovencito sufre un día un tremendo escarmiento y se convierte en duende, y no le queda más remedio que acompañar una bandada de gansos en sus viajes por Suecia.

Imagen de la serie de televisión

Imagen de la serie de televisión

La serie siempre ha permanecido en mi cabeza, afianzando su hueco en mi memoria y defendiédolo contra otros recuerdos nuevos. Lo bucólico del ambiente, los paisajes, la vida en la naturaleza, los gansos volando, siempre han sido temas que han capturado mi atención.  Además, descubrí con los años, que la serie se basaba en la obra cumbre de Selma Lagerlof, premio Nobel de la literatura Sueca, e interesante mujer activista de derechos fundamentales.  Lamentablemente la serie pasó por la tele sin pena ni gloria.

Recientemente, en uno de mis visitas a los colegas de la Complutense, conseguí hacerme con la obra.  Y ciertamente la obra llegaba más lejos de lo que yo esperaba.  Porque además de ser un libro de viajes, es un libro que nos habla de historias tradicionales de Suecia, y las historias emanadas por la tradicción, suelen ser historias que nos hablan de lo fundamental y profundo de la vida.  Nos habla así Selma Lagerlof del valor de la educación, del respeto a los padres, de la naturaleza Sueca.  Decía la autora que le habían propuesto escribir un libro de Geografía, y ella decidió hacerlo pero de un modo especial, contando historias de su tierra a través de la pequeña historia de un jovenzuelo impertinente que recibe una buena lección con una bandada de gansos.

Bandada de Grullas a su paso por Extremadura

Bandada de Grullas a su paso por Extremadura

Ahora que las Grullas llegan a nuestra Extremadura, una de las regiones con la naturaleza mejor conservada en España, y menos explotadas (de ahí otras carencias), es buen momento para leer libros o cuentos de aves que vuelan y  migran.  La vista de una bandada de Grullas, afinando sus trompetas como banda de músicos, y surcando los cielos otoñales  al paso por las dehesas y sierras Extremeñas no tiene precio.

Nils Holgerson  nos cuenta la historia de un niño y unos gansos.  Un niño al que visita un duende y le hace recapacitar de sus gansadas.  Buen libro para nuestros jóvenes, que más que gansos a veces parecen  animales.

Y buen libro para estas fechas de Navidad que se aproximan, dónde un buen libro, un clásico, leído al calor del brasero y a la vera de nuestro belén y el árbol con su estrella, y lleno de valores, merecen más nuestro tiempo que las series de televisión actuales, huecas de sustancia en el mejor de los casos.