Música de cuerda para Big Bang

julio 31, 2009

Título:  Physics of the impossible

Autor:  Michio Kaku

Editorial: Anchor Books

Suponga que un buen día, alguno de sus hijos, o de algún conocido, y estudiante de secundaria, viene del instituto, con el firme propósito de realizar un bonito trabajo para un concurso nacional.  En los tiempos que corren, ya tendría mérito que con la pasividad cultivada por la sociedad actual y sus fantásticos modelos educativos, el chaval en cuestión se planteara semejante reto.  Más aún si el concurso de marras fuera un concurso nacional de ciencias.  Suerte que todavía queda algún que otro profesor motivado.

Universo

Universo

Probablemente, el colmo de su asombro y extrañamiento llegaría a su extremo unos cuantos días después, cuando el jovencito se presentara con el resultado del trabajo realizado: una surrealista foto de partículas de antimateria.  Seguramente, después de la experiencia, y del éxito en el concurso, usted ya sería consciente de que su hijo no iba a ser precisamente futbolista.

Una historia parecida a la anterior es el inicio vital y científico de Michio Kaku, autor del libro de la semana, uno de los físicos teóricos con más proyección actual, e infatigable divulgador científico.

Recordarán muchos el famoso libro de Asimov, que recogía su columna semanal respondiendo a lectores inquietos sobre temas científicos varios:  Las Cien Preguntas Básicas sobre la Ciencia.  Para muchos lectores este fue el libro que les permitió por primera vez atisbar las grandes preguntas y respuestas de la ciencia actual.

Como Asimov, en un estilo sencillo y asequible, muestra Kaku al lector, la ciencia que subyace a los grandes retos que los científicos persiguen hoy día, y clasifica estos retos en 3 niveles de imposibilidad -dificultad- según el grado de desarrollo actual científico tecnológico de nuestra civilización.

Revisando temas tan interesantes como el poder de la mente, el fenómeno UFO, los viajes estelares, los robots y la inteligencia artificial, física cuántica, viaje en el tiempo, etc, va mostrando la historia de la ciencia en cada campo, los logros obtenidos y lo que queda aún por hacer.

De manera muy amena y directa, cuenta en cada caso las diferentes posibilidades.  Pongamos por caso, ¿Cómo podríamos abaratar los viajes espaciales?  Pues nada más mirar unos números por aquí, otras cifras por allá, concluimos que una parte realmente cara es el escape de la gravitación terrestre.  La solución cómoda y barata:  un ascensor espacial.  Curiosamente, cada propuesta tiene su reflejos en la ciencia ficción moderna.  Es difícil no encontrar en las series Star Treck, o Star Wars, o en la propia ficción de Asimov y Orson Scot, alguno de los artilugios propuestos.  Lo que hace Kaku es analizar los pros y contras de cada caso.

Indio en la cuerda

Indio en la cuerda

Volviendo al Ascensor Espacial:  Bastaría colocar una cuerda -o cable- de varios miles de kilómetros desde el suelo terrestre hasta una altura suficiente para salir de la atracción terrestre, cuerda que sería utilizada luego para ascender una nave espacial cualquiera.  Lo curioso del caso es que a cuerdecita en cuestión se sostendría por la propia fuerza centrífuga de la rotación terrestre, neutralizando así la fuerza de atracción que tiraría de la cuerda en sentido contrario.

¿Le pareció alguna vez tongo lo que los faquires hindúes y encantadores de serpientes mostraban con su cuerda mágica sostenida en el aire?  Vean este vídeo y juzguen.

Probablemente no pensó que pudieran ser físicos en sus ratos de ocio. El único problema es que las dos fuerzas contrarias ejercerían una lucha tan titánica que no habría material conocido que aguantara la tensión.  O tal vez sí, y esa es la clave en cada capítulo, Kaku muestra como alguna nueva y ultimísima tecnología podría servir, en este caso los nanotubos de carbono.  Pero esa es otra historia, que viene recogida en el libro.

No se pierdan tampoco, entre otras ideas descritas en el libro, una de las conclusiones científicas más interesantes surgidas de la física cuántica, la existencia de una gran consciencia universal.

No sólo el libro, sino el propio autor, a su vez autor de la teoría de cuerdas que intenta explicar el universo todo, incluido el Big Ban, puedan servir de ejemplos hoy día para nuevas generaciones de silbantes de espíritu adormecidos, que ni vientos  para Big Band ni cuerdas para Big Bang parecen despertar su interés.

Anuncios

El hombre y la luna

julio 24, 2009

Título: The Speaker for the death

Autor: Orson Scott Card

Editorial: Tor

Celebramos esta semana el 40 aniversario del mayor salto que el hombre haya realizado nunca, el que permitió poner el pie en la luna y volver.  La historia de nuestra especie en la tierra va unida indisoluble a nuestro único satélite.  Desde que la escritura se inventó, ríos de tinta han inundado el pensamiento colectivo, soñando historias sobre paisajes lunares.  Lo que Verne describió magistralmente hace más de 100 años, se convirtió finalmente en realidad.  Los Barbicane y Columbia se transformaron en Neil, Armstrong y Collins y su Apolo XI.

También la historia de la música está llena de referencias lunares.  Una de las grandes del Jazz, Ella Fitzgerald, ya nos decía cuan alto estaba la luna.  Y a pesar de todo, conseguimos dar el salto.

Nada hay más fascinante para el hombre que pensar en el más allá, trascender los límites naturales e intentar superarlos.  Un día fue el océano inabarcable, repleto de monstruos marinos, y hubo un Colón, y otros marinos con menos suerte mediática.  Otro día tocó el turno al cielo que nos cubre.   ¿Cuál será mañana el límite desechado?

La ciencia ficción siempre corrió veloz delante del empeño humano.  Si Verne fue el creador del género, con obras como “de la tierra a la luna”, el autor que hoy nos ocupa es uno de los más reconocidos actualmente.  Orson Scott Card ha alcanzado éxito mundial, entre otras obras, por la saga protagonizada por Ender.

La voz de los muertos es una curiosa obra repleta de ciencia, especulación y ficción, ingredientes claves para un suculento menú, aderezada con razones éticas, que nunca están de más en lecturas frecuentadas por públicos juveniles.

La Voz de los Muertos

La Voz de los Muertos

Orson Scott Card logra superarse a sí mismo en La Voz de los Muertos.  Si el Juego de Ender fue un éxito notable, la voz de los muertos llega aún más lejos, jugando con relativismo, xenobiología y castas sociales, y recibiendo los premios Núbula y Hugo a la mejor novela de ciencia ficción.

Logra Scott crear una escenario bastante creíble desde el punto de vista científico, entrando en la ficción con su dispositivo de comunicación “ansible” y un personaje secundario curioso: Jane, conciencia surgida de la red de computación y comunicación.  Si bien Jane parece ser viable en el futuro (la simulación de conciencia no debería plantear problemas tecnológicos, aunque la existencia real de la misma sería simplemente imposible de demostrar), la comunicación a velocidad superlumínica parece difícil.

Bien es verdad que recientemente, y utilizando partículas subatómicas, y el bien conocido -aunque defícilmente entendido- “entanglement” se ha conseguido teleportación de información a distancias de laboratorio.  Quién sabe si en el futuro, estos nuevos canales de comunicación “instantáneos” sean una realidad.

Y entonces…  ¿Qué se les ocurrirá a los futuros escritores de ciencia ficción, para que el hombre sea de nuevo feliz soñando con la luna inalcanzable?


El Arte del Mercado.

julio 17, 2009

Título:  The 12$ Million Stuffed Shark.  The Curious Economics of Contemporary Art

Autor: Don Tompson

Editorial:  Palgrave macmillan

¿Sintió alguna vez en sus carnes la vergüenza generada por las cifras multimillonarias pagadas a futbolistas de élite?  Allá por finales de los 90, hablaba Antonio Gala con emoción del Extremadura de Almendralejo, y desde el asombro y la ilusión, hacía una serena alabanza a la modesta cuna de equipo que con singular humildad conquistó la cima del fútbol Español.  Quizá fuera esa la realidad de la época, o quizá tan sólo un espejismo fortuito.  El orgullo, prepotencia y aprovechada industria de sus diligentes, pusieron las cosas en su sitio:  arcas vacías a los pocos años, y equipo en el olvido de las divisiones inferiores.

Pero no es el fútbol único en su especie mercantil, con trasiego de millones a ritmo infernal.  Cualquier negocio humano puede verse abocado a ese mismo torbellino disparatado de economías no aptas para países en crisis.  Sin ir más lejos, según nos cuenta el autor de una manera indirecta en este libro de hoy, el mercado del arte sufre en la actualidad este mismo episodio febril.

Tiburón

Tiburón

Nos cuenta con desenfado este economista, como un tiburón, en  incipiente estado de putrefacción, fue vendido por una astronómica cantidad de libras.  ¿En concepto de qué?  De arte.

El problema del arte contemporáneo, es que ha perdido la credibilidad del público, a la vez que ha conseguido ganar bolsillos adinerados.  Bien mirado, el caso se las trae.  ¿Recuerdan ustedes lo que sucedió con los impresionistas de su época?  El asunto tenía tintes similares, por la transgresión activa por parte de los Monets y Manets de las normas académicas.  Ahora bien, la diferencia también es palmaria:  Entonces la innovación era un elemento necesario para alcanzar diferentes cimas estéticas, y el público así lo entendió rápidamente.  Ahora por el contrario, la transgresión en sí es el elemento artístico, y lo demás huelga.

Mérito notorio de estos llamados artistas, que trabajando de este modo han conseguido convencer a crítica y público del interés de su obra.  La ley de la oferta y la demanda ha permitido después encumbrar a gente como Hirst, el del famoso tiburón.  Si usted quiere ganar dinero con el arte, consiga de algún modo que sus creaciones sean deseadas, igual da la temática y calidad (hasta con excrementos de elefante están generando hoy día obras cotizadas).  A partir de ahí, quién quiera la obra tendrá que pagarla.

La cuestión clave sería entonces conseguir fomentar el deseo de una obra, y por lo demás resulte indiferente la calidad, o el verdader arte del autor.  Posiblemente el mercado del arte se haya convertido en el arte de hacer negocios.  Esperemos que este nuevo siglo XXI vuelva a poner las cosas en sus sitio.


Montreal Jazz

julio 10, 2009

Título:  Jazz:  A History of American Music

Autor: G. C. Ward, K. Burn

Editorial: Knopf

Gecco 2009

Gecco 2009

Conocí el congreso GECCO en su estreno, allá por el año 1999, cuando eligieron la calurosa Orlando como sede del evento.  Aunque la calidad científica en sus inicios estaba lejos del alcanzado en la actualidad, el grupo de organizadores, sus trayectoria, y la ciudad que lo acogía, fueron motivo suficiente para que varios cientos de investigadores nos desplazáramos allí, algunos comenzando una línea de trabajo.  La riña de Holland, los parques de atracciones, y el cercano Cabo Cañaveral, en el que la Nasa muestra con orgullo sus logros espaciales, justificaron sobradamente la asistencia al evento.

Los buenos congresos tienen la necesaria habilidad de seleccionar como sedes lugares turísticos, cuando no emblemáticos.  Aunque esta característica es ciertamente común a buenos, mediocres e incluso nefastos eventos ávidos de divisas, debe una ciudad ofrecer un atractivo suficiente a los ya de por si motivados asistentes para que el congreso en cuestión sea un éxito indiscutible.

Gecco es hoy día uno de los mejores congresos internacionales en Inteligencia Artificial, y posiblemente líder en su temática.  Cualquier estudiante o investigador del dominio de los Algoritmos Evolutivos debería visitarlo con cierta periodicidad (a pesar de los mediocres menús ofrecidos, todo sea dicho).

30 Festival de Jazz de Montreal

30 Festival de Jazz de Montreal

Hoy, una década después, celebramos Gecco en Montreal, segunda ciudad francófona del mundo, tras París, y sede que fue de unos Juegos Olímpicos.   Montreal en estas fechas, además de ofrecer el atractivo encanto de las modernas ciudades Canadienses, y un agradable clima veraniego -primaveral que diríamos muchos provenientes de otras latitudes- presenta un fantástico ambiente musical.  Porque a las tradicionales visitas de la ciudad, incluída la más grande torre inclinada del mundo, que sustenta con cables la cubierta del estadio olímpico, y que por cierto hemos visitado hoy de casualidad junto a uno de los líderes del dominio, Hans Paul Schwefel, añade estos días, digo, el encanto de de un festival de música en la calle.

Celebra Montreal en estas primeras semanas de Julio, su 30 Festival Internacional de Jazz, evento señalado en el calendario de los amantes del Jazz.  Y se precia de ello, mostrando con profusión el elenco de figuras mundiales que han pasado por Montreal en estos 30 años de Jazz.

Regala el Festival al público múltiples actuaciones en escenarios de calle, incluyendo variados estilos buscando contentar a público diverso:  Big Bands juveniles, Dixie Jazz Bands, Fusión, …  Además de los conciertos que los grandes teatros acogen.  Ayer sin ir más lejos, tuvimos el privilegio de asistir al concierto de una Leyenda viva e inventor del Free Jazz, Ornette Colleman, que además recibía de manos del director del festival el premio Miles Davis a una carrera musical que ha revolucionado la historia del Jazz.

El libro de jazz que hoy incluimos, realiza un recorrido histórico profusamente ilustrado (más de 500 fotografías) con una calidad muy notable.  Sirva de recorrido visual para esta fantástica semana musical con que Montreal nos deleita.   Y no dejen de conocer las grandes figuras del Jazz y su aporte a la historia de la música.  Yo por mi parte voy a fijarme en lo que un periódico decía hoy sobre Ornette Coleman, artífice del “music grammar”.  Quién sabe si los algoritmos evolutivos trabajados en Gecco tengan aplicación en gramáticas generativas para música.  Habrá que repasar lo que Coleman ha desarrollado en sus 80 años de vida.


Europa también comienza en Tarso

julio 3, 2009

Título:  Pablo, el Judío de Tarso.

Autor: César Vidal

Editorial: Algaba.

Si el boato de una onomástica debe ser proporcional a los años cumplidos, y la celebración de una aniversario ajustada a la influencia histórico-social y longevidad del personaje celebrado, este año 2009 deberían los medios haber hablado no sólo de Darwin y la evolución o Galileo y el año internacional de la Astronomía.  Un personaje surgió hace 2000 años que se hizo eco y transmisor de una noticia formidable, y que dio la vuelta a la Europa de su época, marcando el devenir de la sociedad occidental.  Pese al romano imperialista, o al coetáneo Judío ortodoxo, Saulo, ciudadano romano de nacimiento, judío de confesión, y reconvertido cristiano, nació hace la friolera de 2000 años, y este pasado lunes 29 de Junio celebrábamos el fin del año Paulino.

Pablo

Pablo

Este libro de Cesar Vidal, de cuyo estilo narrativo no quiero acordarme, habla del Pablo del Santoral cristiano, un personaje que merece un estudio de detalle, como el realizado por el autor, y que a la postre le reportó premio de Algaba a la mejor biografía publicada.

El autor entresaca citas bíblicas desconocidas para el gran público: como en todos los oficios y negocios, de cada sujeto nos vienen contando lo que a cada uno le interesa.  Echen un ojo al libro, y vayan después a los Hechos para corroborar las citas.  Se llevarán más de una sorpresa con el personaje.

El libro, con una marcada tendencia protestante, y con especial acento en la justificación por la fe, tema debatido fuertemente en la reforma y contrarreforma, pero cuya base es clara, presenta el carácter humano de San Pablo, su devenir histórico con citas precisas de diversas fuentes, y su talento e inteligencia en su hercúlea tarea evangelizadora.  Particularmente notable rasgo de su inteligencia fue el buen aprovechamiento de su cuna:  la ciudadanía romana más de una vez le salvó de algún descalabro.  Y su notable inteligencia le permitió salir indemne de algún tribunal apañado en su contra.  Su buen conocimiento de las escrituras, y del carácter de cada tendencia judía, le salvó en cierta ocasión en que Saduceos y Fariseos se aliaban en su contra.  Le bastó nombrar la vida eterna como tema de polémica, para que olvidándose del acusado, se enzarzaran los judíos en interna disputa que puso fin al proceso.

Fue San Pablo un convencido cristiano, como antes fuera ferviente judío.  Su  convencimiento y fe en el mensaje de la buena noticia -todavía discernible si uno abstrae, filtra y purifica de contaminación humana el mensaje presente en los medios de transmisión- le impulsó a trabajar por los demás.

El buen conocimiento de lenguas, permitió a Pablo realizar un viaje monumental.  Sin olvidar su oficio, antes bien utilizando su artesana industria de tiendas para sustento diario, evitando convertirse en costosa carga para otros, viajó a lo largo y ancho del imperio romano, hablando a los gentiles, mostrando un nuevo modo de vida, que cambiaría con el tiempo los modos y maneras de la Europa naciente -aunque pese a los modernos redactores de constituciones europeas.

Viajes de Pablo

Viajes de Pablo

El viaje de Pablo, recogido en sus cartas, presenta un itinerario de ida y vuelta con un objetivo preciso:  difundir un mensaje.  Sin periódicos, radios, televisión ni internet consiguió Pablo cambiar el rumbo de la historia.  La fe, empeño y esfuerzo en cumplir la misión personal de cada uno, es el mejor abono para la sazón del fruto del trabajo.  Una pena que la cultura del esfuerzo se haya volatilizado entre nuestros jóvenes.

Lo dicho, aunque el año Paulino acabó, buen momento para revisar quién fue este personaje, Pablo, y el porqué de su éxito evangelizador.  Y si les gusta aplicar tecnología a cualquier tema, vean los viajes de San Pablo en Google Maps.