La arquitectura del mundo

octubre 30, 2009

Título: Gaudí.

Autor: Rainer Zerbst

Editorial: Taschen

Barcelona y Ginebra son dos ciudades bien diferentes, ambas periféricas en sus respectivos países.  Pero no por eso han permanecido ajenas al progreso y evolución que las capitales de reinos y repúblicas presentan.  Al contrario, quizá su provincial situación les ha hecho obtener buenos réditos.

Casa BatllóBarcelona, junto con otras ciudades europeas, fue el caldo de cultivo y fragua del Modernismo, que en parte se abrió paso como réplica a las propuestas centrales de las capitales europeas más importantes.  Por eso Art Noveu y Modernismo están en gran parte fuera de París y Madrid.

Tuvo Barcelona la suerte de acoger a un genio universal, y Gaudí el nacer cerca de las fortunas burguesas.  Basta visitar la fantástica casa Batlló, quizá no tan conocida como La Sagrada Familia o el parque Güell, para entender el genio y la imaginación de Gaudí, inspirado probablemente en esta ocasión por los submarinos viajes del capitán Nemo de Julio Verne.   Se funde el color e inspirador movimiento sensual de las olas marinas en fachadas techos y enrejados.  Las grandes fortunas de la época miraron a Gaudí y Gaudí innovó e influyó en la arquitectura venidera.

Muchas fortunas de hoy miran a Ginebra, descansando en protegidas cuentas bancarias, no sabemos si a salvo del terrible oleaje que la crisis financiera produce.  Quizá emane esta capital económica de Europa lujo y glamour.  No sabemos si esos conceptos son como los narrados de forma fluída y desenfadada por el autor comentado la semana pasada, o tendrán una base más sólida y real.  Aunque precisamente por su solidez de base, en el terreno firme, fue elegida también esta ciudad para el proyecto científico más colosal de la historia humana.

El superacelerador de partículas, conocido como LHC (Large Hadron Collider) de más de una veintena de kilómetros, tiene como objetivo lanzar partículas atómicas en una revolución salvaje, buscando un choque titánico que permita desentrañar la naturaleza última de nuestro mundo.   Después del fracaso del pasado año, parece que los científicos han tratado de hilar fino para evitar nuevos accidentes.  La puesta en marcha es inminente, y cientos de estudiantes de doctorado esperan con ansia el aluvión de datos en que fundamentar sus ilusiones de futuro.

Barcelona y Ginebra, dos lugares interesantes para conocer la arquitectura del mundo, aunque desde dos puntos de vista bien diferentes.


Lo que de verdad importa

octubre 23, 2009

Título: Lujoyglamour.net

Autor: JJ. Merelo.

Editorial: Bubok

Un viaje programado a Barcelona me ha permitido saborear de nuevo las novedades editoriales.  Aprovechando el Pangalactic Boinc Workshop he tenido ocasión de comprobar cómo las grandes tiendas del sector, entre ellas Fnac,  intentan entrar en el nuevo modelo de negocio mientras se apegan al antiguo:  Ofrecen los últimos bestseller a compradores compulsivos, y muestran a la vez en iluminadas vitrinas los maravillosos lectores electrónicos de libros.

Sagrada Familia

Sagrada Familia

Pocas son las editoras españolas que han apostado por este nuevo modelo de negocio:  los libros “abiertos” que pueden gratuitamente ser descargados para leer, y también, con un coste algo mayor, ser adquiridos en formato tradicional.

Bubok es una de las nuevas editoras que apuestan por el futuro, y ofrecen a los nuevos autores todas las ventajas del modelo:  publicación electrónica y en papel, y gestión de ventas del libro de marras.  Además ha creado un nuevo premio, que ha sido otorgado este año a la novela Lujoyglamour.net, de JJ Merelo.

Me parece imprescindible la formación renacentista:  uno no debe tener una única dedicación en la vida, sea ésta la que sea.  El verdadero hombre completo debe cultivar facetas diferentes, y la literatura es un buen complemento a la ciencia y la docencia.  Enhorabuena JJ.

Otra cosa es que la temática del libro sea de verdad importante, o que su objetivo no haya sido otro más que hacer un chiste literario con componentes tomados prestados de las nuevas tecnologías.  Pero como todavía no he completado su lectura, me abstengo aún de opinar sobre su calidad, aunque no sobre la temática.

¿De verdad importa el lujo y glamour y el dinero?  Desde luego, los que venimos de otras regiones Españolas a Cataluña creemos que nuestra calidad de vida bien vale una misa.  Y precisamente aquí en Cataluña surgió una figura de la arquitectura Universal que también pensaba lo mismo.

Gaudí

Gaudí

Basta repasar los últimos años de vida del genial Gaudí para entender su aprecio por lo que de verdad merecía la pena:  aunque soltero empedernido -quizá por malas experiencias juveniles- su obra más conocida se arraiga en una familia, sagrada: quizá sus profundos principios y convicciones le hicieron volcarse durante una gran parte de su vida en tan colosal proyecto.

Y nada de lujo y glamour en sus últimas etapas vitales, llegando a morir casi como un vagabundo en la calle.

Quizá sea buen momento para reflexionar sobre las cosas que de verdad importan.  Otro día tendremos tiempo de hablar de Gaudí y su obra, y quizá, de nuevo, de Lujoyglamour.net


La probabilidad de ir al cielo

octubre 16, 2009

Título:  Music and Probability

Autor:  David Temperley

Editorial:  MIT Press

Los sesudos analistas exprimen sus cerebros en tiempos de crisis:  ¿Cual será la profesión del futuro, aquella que permita sortear los vaivenes económicos con soltura a los futuros trabajadores?

Hace cerca de 20 años me decían que la informática era la profesión del mañana.  Seguramente hace más de 50 ya sería esto un dicho frecuente, cuando la tecnología cuajaba y permitía ver la punta del iceberg que se nos venía encima.  Ese mañana se ha prolongado en el último siglo como nunca antes.

Music sheet

Music sheet - free-scores.com

Pero creo yo que hay otra profesión de más futuro:  la música.  No se extrañen los verdaderos intérpretes de semejante propuesta.  Ya comentamos otro día cómo los nuevas tecnologías -sí, en parte la informática, y quizá tambien la crisis- hizo caer en desgracia a orquestas singulares, y bandas locales que deleitaban al personal cuando aún no había nacido el transistor -ni el electrónico ni el otro.

Necesitamos, eso sí, un ejercicio de imaginación:  Si entendemos por futuro no sólo el presente de la vida terrenal, sino el que tantos autores han querido desentrañar, el del más allá, y de acuerdo con algunas de las tradiciones religiosas más extendidas, concluiremos que la música es consustancial al cielo.

Hablaba Delibes en diario de un cazador, de como uno que lo era hasta la médula, en sus últimas horas, escuchaba las palabras de aliento del amigo y pastor de almas, que le hablaba de sus futuras cacerías en los campos celestiales, dónde la escasez de perdices no sería tal como la sufrida en multitud de los sufridos y esquilmados cotos.

Se hace difícil aplicar semejante visión impregnada por el diario trabajo de un informático:  ¿Quién podría imaginarse un cielo lleno de computadoras, y dispositivos electrónicos diversos?  El pobre de San Pedro, de la vieja escuela, probablemente lleve su contabilidad de almas con lápiz y papel, que los lápices y libretas celestiales tendrán su escala sobrenatural y desaforada capacidad para anotaciones.

Se queda pués el informático en un terrible desamparo, pensando como su vocacional vida presente difícil prolongación tendrá en el porvenir celestial.

Coro niños

Coro niños

Pero no desesperemos, algunos autores, como el del libro que tratamos, quizá hayan considerado el asunto desde una perspectiva bien diferente:  un futuro notable tendrán los músicos en el cielo, con la simpar necesidad de profesionales para llenar los coros celestiales, cuyo tamaño quizá deba adecuarse a la infinita capacidad de las moradas divinas, y que presumiblemente no solo se nutrirán de tenores, sopranos y contraltos, sino de una caterva diversa de músicos de todo rango y condición, para dar cumplimiento sobrado a la necesaria tarea de amenizar las estancias superiores.

Es así que bien vale renunciar un poco a los misterios numéricos y computacionales, aunque sea sólo por un rato, y dedicarlos al arte sublime de la música.  Quizá pueda fundirse en esta colosal empresa la investigación musical y computacional, y así preparar el camino ascendente de la mística suprema.  Y el libro tiene varias pistas que intentaremos seguir en el futuro:  detección del ritmo y pulso de una obra, transcripción automática, detección de clave.  Interesantes problemas para multitud de investigadores.

Lo dicho, no solo de computadores vive el hombre.  Echen un ojo al libro de hoy, que el futuro de la música pasa por los computadores.  Y la probabilidad de los informáticos para progresar en el futuro quizá pase por la música.


Amad a vuestras mujeres

octubre 9, 2009

Título: Los hombres que no amaban a las mujeres

Autor: Stieg Larsson

Editorial: Destino

Les voy a decir lo que pienso:  Stieg Larsson no pasará a los anales de la literatura universal por la calidad de su obra, aunque puede que sí como fenómeno editorial.  Porque libros ha vendido un rato, y después de marcharse de viaje.

La mujer

La mujer

Se ha escrito mucho sobre los temas que impregnan la obra de esta semana:  la importancia del periodismo en los tiempos que corren, el éxito de la novela policíaca, los malos tratos y la igualdad de género, la novela escandinava actual…  Me van a permitir que discrepe de la mayoría.  En ninguno de esto temas elegiría la serie Milleninum como paradigma.

Porque vamos a ver:  Como exponente de la novela escandinava, yo me quedo con  Selma Lagerlof, feminista convencida de la que ya hablamos en su momento, y cuya obra, además de por su calidad literaria, destaca por el canto a la naturaleza de su patria.  Como muestra de Suecia, bastante más positiva que la descrita por Larsson.

Si hablamos de novela policíaca, les propongo otra obra mejor aún:  El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux.  No les voy a contar nada.  Leánla y comparen.

Sobre el periodismo y su fin social, también hablamos ya por aquí. Es curioso, por cierto, que en el libro se plantee la utilidad del delito tecnológico para esclarecer un misterio.  Un hacker informático con problemas sociales -estereotipo tan poco frecuente como erróneamente asumido- utiliza un delito tecnológico para resolver un problema.  ¿Justificará el fin los medios?

Y al fondo de la novela, un problema de género.

Pero si nos ponemos a defender la igualdad entre hombre y mujer, personalmente me gustan más los mensajes de tono optimista.  Ahora que tanto se habla de la educación en positivo, ¿No les parecería más interesante mostrar las bondades del recíproco amor y fidelidad de la pareja, que el desastre del uso del poder por parte del macho dominante?

Supongo que todos los actuales defensores de la mujer, que dicho sea de paso son imprescindibles en cualquier época histórica, estarán muy al día de lo que se ha escrito sobre el tema, así que no les sorprenderá la siguiente pregunta, que formulamos hoy para terminar en tono de acertijo:  ¿En qué libro clásico se propone explícitamente esta perfecta terapia de pareja:  “…amad a vuestras mujeres…”?


Canal de Jazz

octubre 2, 2009

Título:  The Building of The Panama Canal in Historic Photographs

Autor:  Ulrich Keller

Editorial:  Dover

Los comienzos del siglo XX fueron asombrosos.  Y el final del XIX.  Algunos se maravillan de los prodigios actuales de las nuevas tecnologías.  Echen un ojo a lo que hicieron los visionarios de entonces.

Mientras el hombre se debatía entre la vida y la muerte para abrirse camino en Panamá, nacieron los que a la postre abrirían una brecha profunda en la historia de la Música.

Hace 100 años llegaron de visita tres genios que colaborarían en la revolución del Jazz:   Ben Webster, Lester Young y Benny Goodman. Sin ellos, la música del siglo XX hubiera sido otra.

Mientras tanto, un buen grupo de osados ingenieros luchaban por abrirse camino en la vida, y en la naturaleza.  Lo que para el equipo Francés dirigido por Lesseps fue un rotundo fracaso, fundamentalmente económico, el empeño Americano permitiría a la postre convertir en éxito empresarial.  Y Lesseps venía precedido por el Canal de Suez.

También en aquella época, algunos como Goodman luchaban por salir de la pobreza.  Nacido en los barros bajos de Chicago, logro que la fuerza del viento madera soplara en su niñez para salir a flote del profundo estrato social en que vivía.  Aún no tocaba su clarinete cuando el Canal de Panamá era inaugurado.

Canal de Panamá

Canal de Panamá

Pero el Canal de Panamá se llevó por delante más de 22.000 vidas humanas.  Fue la estrategia americana la que finalmente produjos sus frutos:  Una lucha sin cuartel contra el portador de la fiebre amarilla, el mosquito que tuvo en jaque a la expedición francesa en sus años de pesadilla;  un excelente sistema de transporte ferroviario construido ad hoc para la evacuación de escombros y finalmente, una idea acertada de cómo construir el canal, mediante  exclusas escalonadas a lo largo del recorrido.

Podemos imaginar la opulenta travesía de algún crucero de lujo cruzando el Canal a principios del siglo XX, repleto de turistas curiosos.  Probablemente alguna Big Band inspirada en la música de los maestros del Jazz amenizaría las noches de mar.

Es una suerte que compañías como Iberia, que cubren con regularidad el camino a Panamá, se hayan acordado en este año de Centenario de los maestros Webster, Young y Goodman.

No pierdan ocasión de viajar a Panamá, contemplar el prodigio de la obra, y escuchar a los grandes del Jazz en el Canal musical de Iberia.