El lenguaje musical

marzo 19, 2010

Título:  La estética musical:  desde la Antiguead hasta el siglo XX

Autor:  Enrico Fubini

Editorial:  Alianza Editorial

Me recomendaron este título con contraindicaciones.  Una densidad estilística y falta de soporte matemático lo caracterizan.  Pero todo material suele ser aprovechable.  Quién busque las razones físicas de la música y su origen, no lo encontrará aquí.  Las proporciones Pitagóricas -origen de la escala diatónica- están prácticamente ausentes de la época griega.  Aunque no obstante trata el autor de colocar a todo el mundo en una escena barrocamente saturada.

Así y todo, sirve el libro para reflexionar sobre el lenguaje musical y su razón.  Porque es manifiesta la duda existencial y discusión permanente durante siglos sobre la importancia del arte musical y su necesidad;  y también la carencia de semántica apetecida por lingüistas.

¿Qué razón de fondo hará que designemos los objetos terraneles con fonemas y no con melodías?  ¿Acaso la emisión y memoria de fonemas requiere menor esfuerzo que la gestación y almacenamiento de sucesiones melódicas?

Ballena

Curiosamente el reino animal incluye ejemplos de utilización de tonos en procesos comunicativos.  El más revelador ejemplo es el de la ballena Yubarta.

Cuentan los estudiosos como en época de celo es capaz la ballena de repetir durante días una canción precisa de hasta 20 minutos, con una complejidad notable, a la altura de los compositores humanos.  Canciones compuestas por varios temas, cada uno de los cuales incluye frases, que a su vez están compuestas por colecciones de cuatro a seis sub-frases que incluyen series de tonos.  Aún no está claro el sentido de estas amorosas baladas, y si esconden alguna sorpresa en su interior.  Pero su éxito ha sido notorio -desde el punto de vista evolutivo- y tienen su propio disco de oro:  sound of earth, que viaja por algún lugar del universo a bordo del Voyager.

El reino animal y humano seguirá encerrando misterios en sus múltiples formas linguisticas pasadas y presentes.  Pero puestos a elegir, preferiría que en ciertos debates públicos encrespados se utilizara un modo de comunicación diferente al desprecio calificativo y vociferación activa.

¿Cómo sonaría un debate político que utilizara lenguage musical?

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El lujo de viajar – El lujo de vivir

marzo 12, 2010

Título: Maravillosas Aventuras de Antifer.

Autor: Julio Verne

Editorial: RBA

Toca hoy seguir desempolvando títulos de la larga serie de novelas escrita por Julio Verne.

Cualquier aficionado conoce las preferencia de Verne por el género de aventuras enmarcados en viajes por todo el orbe.  Los viajes siempre han despertado la fascinación del público, y a finales del XIX, los barcos eran salvoconducto de ilusiones. En esta particular historia, la búsqueda de un tesoro y el viaje en barco a una remota isla conforman la línea argumental de la novela.  Ingredientes clásicos por demás.

Viaje y placer fueron socios habituales y las grandes compañías navieras encontraron el filón, ofreciendo lujosos cruceros a bordo de trasatlánticos de ensueño.  Con el siglo XX y la recién nacida afición al vuelo, los lentos y relajados viajes marítimos se transformaron en rápidos y estresantes trayectos aéreos.  El desplazamiento que fue en una época el meollo del disfrute, manjar sublime, se convirtió a la vuelta del siglo en inevitable tortura.

Viaje en Zepelín

A veces los tiempos pasados fueron mejores.  Antes de la segunda gran guerra, hubo empresas dedicadas al tráfico aéreo en modo “lento”.  El nuevo concepto “slow” aplicado a modos de vida relajados, tan demandados en la frenética actualidad, fueron el distintivo de los viajes glamurosos en Zepelín.  Quizá Indiana Jones se lo recordara a algunos en sus aventuras.  Lo que acabó en fatídico accidente, igual que la reciente desaparición del concord francés, impidió el progreso de una floreciente industria de transporte.

Pero las segundas oportunidades existen.  El viejo concepto de vuelo suspendido -en y por un gas- es retomado hoy con interés por grandes empresas del transporte aéreo, que postulan su nuevo modelo de Zepelín como el más rentable medio para transporte de grandes cargas a lugares inaccesibles;  y quién sabe si también les ronde la idea del transporte de lujo:  ¿Se imaginan un crucero aéreo de varios días recorriendo Europa o Asia a vista de pájaro?.

Los primeros vuelos están previstos para dentro de un par de años.  Quizá sea momento de reservar billete para estos lentos viajes de lujo.  Y quizá también sea momento de pensar en el lujo de una vida más relajada.


Una Herejía

marzo 5, 2010

Título:  El Hereje

Autor:  Miguel Delibes.

Editorial:  Galaxia Gutenberg

Hereje:  (1) Persona que sostiene dogmas u opiniones diferentes a la ortodoxia de su Religión. (2) Desvergonzado, procaz.

El Hereje

Distintos momentos históricos hacen cambiar la semántica de algunos términos.  Y lo que ayer fue herejía, pudiera hoy ser artículo de fe.  La palabra herejía conlleva fundamentalismo.   Al menos este relato de Delibes se desarrolla en una época social con caldo grueso de cultivo para herejías.  Porque argumentos había de sobra para la Reforma.  Lástima que los reformadores llegaran a ser tan fundamentalistas como algunos de los causantes.

Varios siglos después, cuando las aguas han vuelto a su cauce, y parte notable del despropósito fue superado, protestantes, católicos y algunos otros, añoran la vieja unidad perdida, y buscan limar las fricciones pasadas causantes de las divergencias actuales.

Notable ejemplo de búsqueda de reconciliación, que debería servir a más de uno, convertido en permanente hereje de su pública actuación:  cambiando a cada paso su anterior discurso dogmático, y adaptándolo a las cambiantes circunstancias.  Nada peor que aquel que a falta de principios muestra finales cambiantes y difusos.

Pero sirve también este cuento para notar cómo las estructuras de poder pueden arrojar a la hoguera a los disidentes desheredados y desposeídos.  Si ayer eran los que cambiaban su forma de pensar, quienes sufrían pública ejecución y eran echados a patadas de este mundo, hoy son otros aún más débiles quienes sufren el peor de los destierros:  los que por falta de tiempo aún no han llegado a puerto.

La puerta hacia este mundo se convierte así en combustible de la hoguera ejecutoria.  El nuevo ser navega a bordo de una patera condenada al naufragio.  Seres humanos concebidos sin su consentimiento y devenidos en presos de conciencia:  la conciencia materna convierte en cárcel su fuente de vida, y condena a muerte, sin juicio, al recién llegado, preso a su pesar.  Juez y parte, verdugo y acusación particular.  ¿Hubo nunca peor justicia?  Y aún se asombran algunos de inquisidores y genocidas.

Justo cuando en España prosigue imparable la cobertura legal de esta lacra del siglo XXI, es momento idóneo para repensar nuestras ideas.  ¿Cabe en el mundo moderno mayor herejía?