Orígenes

Título:  The Best of Louis Amstrong y Ella Fitzgerald

Autor: Louis Amstrong, Ella Fitzgerald

Editorial:  Ediciones El País S.L.

Origen significa mucho.  Y son muchos los orígenes.  Se acumulan esta semana los libros.  Vamos con dos ejemplos.

En primer lugar hay que agradecer el poco éxito de algunas colecciones semanales adheridas a periódicos nacionales.  En 2007 publicaba el País la colección de libros-discos a la que hoy nos referimos: grandes éxitos de jazz.  Y su poco éxito, que lamentablemente habla de los desatinados gustos del populacho, han permitido que llegue a mis manos esta magnífica colección que incluye a muchos grandes del Jazz, incluidos Amstrong y Fitzgerald, que tienen un papel primordial en el origen del Jazz.  Buen comienzo para hablar de orígenes, y como hace tiempo que no incluímos música, ahí va la magnífica Tenderly.

Ambos, Louis y Ella, músicos supremos que permanecieron toda su vida ajenos a drogas y tentaciones frecuentes de músicos afamados.  Quizá la juventud actual debería conocer su vida y arte, en lugar de la basura estándar que la SGAE promociona.

Pero sigamos con orígenes y libros.  Que aunque “Orígenes” podría sonar a filósofo griego, volvemos la vista hoy al magnífico narrador castellano que nos dejaba huérfanos recientemente.

Hace pocos días, coincidiendo con la muerte de Delibes, nos informaban los servicios públicos de la opinión del presidente de la nación:  Delibes como uno de sus autores de referencia.

La Perdiz

Tiene Delibes referencia cinegéticas notables, y en algunos casos narra y titula sus libros con las artes venatorias, ya sean éstas referidas a perdices, codornices o conejos.  Con poca sorpresa, y ante el sentido relato de un cazador que ama su afición, uno comprende el amor del gremio a la naturaleza, y reconoce como esta natural actividad, quizá el oficio más antiguo conocido -mal que les pese a algunas, el hambre desbanca al placer como prioridad vital- este oficio, digo, une vida y muerte en singular armonía.  Notables obras las de Delibes para recomendar a los antitaurinos recalcitrantes.  Textos que están por otra parte cargados de sabiduría, describiendo con maestría el furtivo delito del robo de perdices en su estado embrionario:  cuando aún están en el huevo.

Quizá el presidente y alguno de sus ministros requieran de monterías para apreciar el significado profundo de los huevos y los embriones, cuyos genes marcan su especie antes de nacer.  El origen de la perdiz sirve aquí de ejemplo para comprender el origen de la vida humana, y la necesidad de salvaguarda.

Si en alguna ocasión fue necesario conocer el origen de las cosas, música, arte o vida, nunca mejor que en estos tiempos.

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