La Violetera

octubre 29, 2010

Título:  Grandes Compositores de la Música

Autor: Marc Honegger

Editorial: Espasa Calpe.

 

Los libros de consulta son para lo que están hechos, para consultarlos.  Triste que a veces nos dejen sin respuesta, como me ocurrió esta semana con el título editado por BBVA recientemente. No pude saciar mi curiosidad sobre Jean Xavier Lefevre, en cuya Sonata nº 1 para clarinete y piano estoy buceando últimamente.

Pero no hay que desesperar.  El libro es bastante riguroso y completo, aunque no pueda dar covertura más que a primeros espadas.  Vamos pues con otro intento.

Esta semana se conmemora aniversario del “Maestro Padilla“, universal compositor cuya obra ha sido reconocida por la Unesco como patrimonio de la Humanidad.  Allá quedan obras suyas como Valencia y la Violetera.  Y otras muchas que rinden homenaje a lugares tan distantes como París o Buenos Aires.

Decía Maurice Ravel de su música, y en particula de la Violetera, que era un prodigio de armonía.  También Chaplin reconoció su mérito y la tomó prestada como banda sonora de una de sus películas más conocidas.  Una pena que no reconociera en los créditos al autor de la misma, lo que provocó un litigió en el que fue derrotado, para regocijo del Maestro Padilla.

Aunque esta historia no aperzca recogida en el libro, sí hay una entrada para Padilla, José Padilla Sánchez, de extensión mucho más reducida que la correspondiente a Mozart o Brahms, todo sea dicho.

En cualquier caso, y aunque la Wikipedia puede sacarnos de muchos apuros, es más rápido y energéticamente eficiente consultar un compositor en este libro que a través de la red.  Sí, ya se que la red nos ofrece mucho más que  biografías, fotos, música, vídeos…

… vídeos como este que rinden homenaje a Chaplin, su película, y al maestro Padilla cuya Violetera hizo de banda sonora.


Los inventos del mañana

octubre 24, 2010

Título:  Ayer y Mañana.

Autor: Julio Verne

Editorial: RBA

2889.  Este es el año elegido por Verne para abrir una nueva ventana al futuro.

Tenía yo previsto hablar esta semana de música, y su escala, porque recordé gracias a una de las historias contenidas en este volumen de Verne, el origen de los nombres de las notas musicales en nuestro continente:  Guido de Arezzo tomó las primeras sílabas del himno a San Juan Bautista escrito por el historiador lombardo Pablo el Diácono:

Ut queant laxis Para que puedan
Resonare fibris Con toda su voz
Mira gestorum Cantar tus maravillosas
Famuli tuorum Hazañas estos tus siervos,
Solve polluti Deshaz el reato de
Labii reatum Nuestros manchados labios,
Sancte Ioannes ¡Oh, bendito San Juan!

Fue más tarde, en el siglo XVII, cuando Giovanni Battista Doni hizo un último cambio:  sustituyó la nota ut por do, para facilitar el solfeo, haciendo que todas las notas terminaran en vocal.  Se especula con el origen de do en  Dominus.

Pero en fin, me pareció más sugerente otra de las pequeñas historias contenidas en este volumen:  “En el siglo XXIX”.

¿El futuro?

Teniendo en cuenta la fama premonitora de Verne, ¿qué nuevos inventos nos propondría para el año 2889?  Como creo que el interés de la novela es innegable, y dejando media historia pendiente para los curiosos: por 25 pesetas cada una, adivine los inventos que Verne nos propone:  Por ejemplo, la videoconferencia…

Videoconferencia, aerocoches, aerómnibus, aerotrenes, acumuladores solares -acumulan en verano la energía sobrante para utilizarla en invierno, periodismo en directo, contadores para resolver ecuaciones de grado 95, meta lentes para contacto visual directo con las colonias de Júpiter, descubrimiento de nuevos planetas….

Interesante es la cuestión de la escasa previsión del futuro de los “contadores”.  Quizá no tuvo Verne noticias de Babbage.  Ciertamente se quedó corto en las capacidades de los computadores.

¿Se imaginan un escritor actual, sabiendo cual ha sido el resultado del siglo XX prediciendo los inventos que se sucederán hasta el siglo XXIX? Interesante ejercicio que podemos seguir en los comentarios.  ¿Cuales serán los inventos del mañana?

Mientras lo piensa, aquí les dejo una canción de Sinatra que habla del “Mañana”.  A disfrutarla.


Cienzanne

octubre 15, 2010

Título:  Cezanne.

Autor: Hajo Düchting.

Editorial: Taschen.

Recibía esta mañana carta de Springer sobre el fin del proceso de edición de nuestro primer libro:  “Parallel and Distributed Computational Intelligence“, del que no hablaré mucho hasta que físicamente llegue a la oficina.  Pero la casuísitica ha hecho que hoy que cumplimos 100 posts, y 99 libros (2 posts hubo sobre el mismo libro) llegue la carta esperada.

Cien libros y hablemos de Cezanne.  Ya dijimos en otras ocasiones que el espíritu necesita el arte, y la metafísica, y la filosofía.  No sólo de tecnología puede vivir el hombre moderno.

A los amantes del impresionismo, la época en que Cezanne vivió en París es un sueño pasado.  Concidió éste con Monet, Gauguen, Renoir, Manet y otros tantos que definieron un nuevo modo de ver el mundo.  Y aunque Cezanne no es el impresionista típico, su nuevo estilo revolucionó el panorama.

Su amigo Zola, compañero desde la niñez, le insistió para que perseverara en su arte, que aunque incomprendido en su época, no dejó indiferente a los críticos posteriores.  Ni a los artista del siglo XX.

 

Manzanas

 

Con una manzana quiso asombrar a París.  Y lo consiguió con sus múltiples y cromáticos bodegones llenos de frutas.

Cezanne es hoy ejemplo de cómo la virtud de la persistencia y la fe en el trabajo dan los mejores frutos, nunca mejor dicho.

No perdamos de vista a este genio en la actual época de crisis, y esperemos que la perseverancia haga que este blog llegue a doscientos como hoy lleguó a Cienzanne.


Amasar fortunas

octubre 10, 2010

Título:  Eniac

Autor: Scott McCartney

Editorial: Walker

No se si Amazon amasa hoy más dinero con los libros, los complementos o el Cloud.  Es de todos conocidos que lo que empezó como venta de libros en internet ha ido evolucionando.   Como la computación.  Y su última avetura empresarial termina precisamente en esto, en computación, en computación en nube, para ser más precisos.  Poco podían imaginar Eckert y Mauchly que su visión pionera acabaría en un libro, y que que uno de los gigantes en los libros, lo sea hoy también en el Cloud.

Comenzaba ayer la segunda lectura de este Eniac, justo al acabar el “Museo de la inocencia”, de Pamuk.  Me parece este un buen libro de lectura para estudiantes de Grados TIC.  Quizá lo incluya en la asignatura de Fundamento de Computadores.  Al fin y al cabo, la historia de los Computadores es parte de los Fundamentos ¿no?

El libro en cuestión narra las aventuras de la pareja que dio vida a Eniac, el primer computador electrónico de la historia.  Nos cuenta como los pioneros se conocieron y decidieron poner en marcha su común aventura, con los fondos del ejército -interesante que la guerra sea con frecuencia la impulsora más notables de la humanidad, y sus desgracias.

Una pena que ni Eckert ni Mauchly fueran hombres de negocios, y no pudieran hacer rentable -para ellos- su invento.

Amazon sí parece que ha encontrado el filón en la computación, y ahora vende horas de cómputo a cualquier científico interesado.  ¿Y qué tiene esto que ver con la venta de libros?  El dinero, hombre, el dinero. 

Veremos si como su nombre sugiere, consiguen los de Amazon amasar una fortuna con su nueva estrategia.  El tiempo lo dirá.


La búsqueda de la armonía

octubre 2, 2010

Título:  Armonía.

Autor: Joaquín Zamacois

Editorial: Labor

Esta semana asistí a mi primera sesión de armonía.  Conocía el término, imaginaba la temática, pero desconocía los procedimientos: reglas, reglas y más reglas.

Armonía

Nada de octavas paralelas.  Una octava paralela es un suspenso.  Con sentencias como esta nos trataban de ilustrar sobre los mecanismos para armonizar y construir sucesiones de acordes razonables.  Con una clase de armonía es suficiente para descubrir que se trata a la vez de un problema de búsqueda y de optimización.  Así que en el fondo los músicos durante siglos han tratado de definir reglas que permitan generar música razonable.

Muy bien.  El campo de trabajo es perfecto para los algoritmos de búsqueda y optimización, así como para el uso de restricciones.  Porque cualquier libro de armonía, como el que hoy viene al caso, y que por su número en la biblioteca de la Universidad de Extremadura entendí que era de los más recomendados, está construido a base de reglas y más reglas sobre lo que se debe y lo que no se puede hacer a la hora de armonizar las cuatro voces a partir de una línea de bajo.

Efectivamente, la programación con restricciones ha sido ya aplicada con éxito al problema de armonización “automática”.  Pero a mí lo que me interesa de verdad son los Algoritmos Bioinspirados.  Hay varios artículos que describen y aplican Algoritmos Genéticos al asunto.  Creo que esto de la armonía va a dar mucho juego.

¿Hay alguien ahí con ganas de hacer un doctorado en Informática y que le guste la música?

En los próximos años vamos a seguir hablando de la búsqueda de la armonía por los caminos más insospechados.