Quede constancia

mayo 30, 2011

Título:  Anales de Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas.

Autor:  Jose I. Hidalgo (Eds).

Editorial:  Centro de Estudios Superiores Felipe II

Un año da para mucho, y conviene quedar constancia del mismo.  Las cifras a veces bastan:  PIB, Desempleo, Inflacción…  Con esto podemos hacernos una idea precisa de la situación de un país y de la gestión que han hecho sus gobernantes.  Pero en ocasiones los grandes números no son suficientes.

Los estudiantes  pasan por sus Universidad sin enterarse de lo que se cuece.  Recientemente comentaba un doctorando, que jamás pasó por su cabeza que en la Universidad se hicera lo que contaban en los cursos de doctorado a los que asistía, y que la docencia era el plato único y principal.   Si esto sucede en una universidad, sus dirigentes y profesores deberían reflexionar.  ¿Cómo es posible que nadie sepa de la investigación que se hace?  ¿Será que no se hace o que quienes la hacen no creen en ella, y se averguenzan de contarlo?  Claro que también habría que preguntar el estudiante la razón de su matrícula.

Con el libro de hoy los autores buscan justo lo contrario, mostrar a las claras su trabajo, para que los nuevo alumnos nada más llegar a un centro sepan que la investigación tiene su importancia, y la docencia debe más ser un reflejo de la misma que una justificación para un puesto de trabajo.

Pues nada, enhorabuena por la iniciativa, que está ya en su tercera edición.


Obsolescencia

mayo 22, 2011

Título:  Computer Architecture:  a Quantitative Approach

Autor:  Hennesy & Patterson

Editorial:  Morgan Kaufman

Rebuscando en cajas de libros pendientes de ordenar, encontré este clásico editado machaconamente en los últimos años.  Quizá esta primera edición tegan un precio, y las tecnologías descritas, aunque presentes aún en las reediciones, queden lejos de las propuestas más novedosas que se van publicando año tras año.  Porque si hay algo que envejece rápido es la tecnología.

La obsolescencia tecnológica debida a los avances, tiene un parecido notable a las modas arquitectónicas, decorativas o de indumentaria.  Cuando el ojo se acostumbra a algo, o el oído, automáticamente se vuelve antiguo, y la novedad se busca de nuevo -¡ay las denostadas octavas paralelas con tintes barrocos, tan marginadas por la armonía clásica!-.  Esto que en sí mismo es un fenómeno natural, y que no debería causar ningún estrago al bosillo, manejado con diligencia y mesura, se retuerce y vuelve alambicado en manos de empresarios sin escrúpulos.  El objetivo es que el período de obsolescencia se acorte y amortice rápido, para provocar las compras compulsivas de los usuarios.

Un ejemplo:  hace poco celebraron un centenario curioso, correspondiente a los años que una bombilla tradicional, de filamente incandescente, ha permanecido encendida desde que fue instalada en los tiempos de Edison.  Proeza semejante no debería extrañarnos si los fabricantes siguieran normas de eficiencia y robustez:  lo que Edison inventó, fue a propósito desvirtuado por el “cartel de las bombillas”, para obligar al usuario a comparar nuevas bombillas con cierta periodicidad;  semejante comportamiento se consiguió de modo bien sencillo, poniendo en el mercado lámparas fabricadas para romperse al cabo de 1000 horas.

Un estudiante me envió hace poco el link al documental que nos aclara este comportamiento industrial, que conduce irremisiblemente a la basura, cual condenado a muerte, impresoras y otros equipos informáticos por lo demás perfectamente utilizables.  Si tienen tiempo, echen un ojo al vídeo que aquí dejamos.

Nuestro moderna sociedad de consuma necesita una profunda revisión.  No se qué tipo de móviles tendrán los acampados “indignados”, ni que televisión tendrán en casa, ni cuántas;  ni con qué frecuencia cambiarán de ordenador, ni la antiguedad de sus reproductores de música.  Sería buen ejercicio hacer una encuesta hoy en la madrileña puerta del Sol.  ¿No será que parte de la culpa del fiasco del modelo no es sólo de fabricantes, empresarios, banqueros y políticos, y que realmente los ciudadanos-compradores tienen sus stock-options de culpa?

Necesitamos leer autores que como Dickens en su épcoa sean capaces de hacer una radiografía a la sociedad actual y proporcionar diagnósticos.  A mediados del XIX, contemporáneos de Dickens consiguieron mirar la realidad de un modo distinto.  El propio Turner, del que ya hablamos en Julio de 2010, fue capaz de captar y plasmar la luz de modo impensable hasta la época, e incluir al espectador en la obra contemplada.  Buen ejemplo, el del mundo del arte bien entendido, para comprender el valor de las cosas, y la necesidad de conservarlas, frente al moderno usar y tirar.  Hoy, más que nunca, necesitamos una nueva reflexión sobre nuestra sociedad y su funcionamiento, y poner el acento en otros valores.

Quizá sirva la crisis para entrar en razón, y descubrir que hay algo más “objeto” del deseo.  La sociedad basada en los valores y el conocimiento, y no en la posesión.


Las churras y las merinas

mayo 18, 2011

Título:  JuegaLinex

Autor: A Rivera y otros.

Editorial:  nowtilus

Los buenos libros, si extensos, dos veces buenos.  Aplicable al Oliver Twist del pasado Post.  La desventaja es que no puedes avanzar con nuevos libros para el blog.  Recuperemos uno antiguo.

Hace ya varios años, iniciamos una campaña en Extremadura para la recuperación de los videojuegos históricos y su utilización como vehículo formativo.  Surgió así el Arcathlon, concurso regional de éxito notable.  El Director General del ramo en la época, y sus secuaces, tomaron la idea y se la apropiaron…

Poco tiempo después, año 2005 aprox, un grupo de docentes de la Uex decidimos aplicar el concepto de Serious Games para el desarrollo de materiales curriculares.  Surgió así Linextremix en la ruta de la plata, que sin apoyo oficial, llegó a la feria de la educación Extremeña, y a la postre, fue bendecido oficialmente con una Jamón, para los chavales que lo desarrollaron, y el premio internacional Linextremix, al mejor videojuego educativo en Software Libre.  Quién sabe qué fue de aquellos premios.

Esta línea de trabajo en la Uex, que aún hoy sigue de la mano de chapas, se apoya en la idea de que la tecnología llegó a los hogares, a pesar de lo que muchos digan, de la mano de los videojuegos.  Y cualquier progreso en este sentido, necesitará irremediablemente de los videojuegos.  Y sino pregunten a Fernández Díaz, político catalán, y a su campaña de promoción basada en un videojuego.

Claro que también los animes son de uso común en camapaña (vean Mr Guille), pero no se dan cuenta algunos candidatos de la fidelidad al videojuego:  quién juega, se pasa horas visualizando contenidos, quien mira un corto, el escaso tiempo que dura el mismo.

En fin, que el videojuego da para mucho, y en estos lares extremeños siguen muchos sin enterarse de su interés y utilidad, por eso el libro de hoy.  Vamos a comentar algo del mismo.

Efectívamente, ya se enteraron que la única forma de que al usuario medio le llegue Linex es dotándolo de buenos juegos, por eso la distribución JuegaLinex, y por eso este libro que lo editaron aprovechando el tirón, y que entre otros incluye los juegos de marras que su día hicimos, y que todo sea dicho, los autores han mezclado en curioso batiburrillo de mil demonios, con imágenes de un juego y comentarios de otro.  ¿De verdad jugaron y probaron lo que incluye en el libro?

Esto de mezclar las churras y las merinas en tierras extremeñas, ya se ve que llega al entretenimiento tecnológico.


Twist

mayo 8, 2011

Título:  Oliver Twist

Autor:  Charles Dickens

Editorial:  Anaya

En varias ocasiones hablamos positivamente de la colección Tus Libros, publicada con éxito durante varias décadas por la editorial Anaya.  No podríamos hoy, sin embargo, aplicar el popular “vuelve la burra al trigo”, porque aunque visitamos de nuevo la colección, en la persona de Oliver Twist, la intención es diferente.

Hace dos semanas nos topamos con un personaje de Verne, que con una miserable infancia, va abriéndose camino en la vida con empeño, decisión y esfuerzo -adjetivos estos desconocidos por la masa juvenil actual.  Y aunque la obra muestra notables aptitudes necesarias para triunfar, hay que reconocer que en cuanto a calidad y profundidad social y psicológica, queda muy lejos de Oliver Twist, por algo reconocida como clásico en la literatura Universal.  La obra de Dickens puede tener muchas lecturas, y una de ellas inquientantes:  la estructura social y la economía no siempre fue la de hoy, y las desgracias que actualmente sufre la infancia en otros países, fue algo común en nuestra vieja Europa hace solo un par de siglos.

La labor de Dickens es notable, y quizá uno de sus logros -difíciles de apreciar en esta traducción al español- esté en el lenguaje de la calle.  Lo que con singular maestría reproducía Galdos en su novela Misericordia, probablemente lo consiga Dickens en el original.  Lamentable, bajo mi punto de vista, es la traducción al Español presentada en esta jerga vulgar  ¿Alguien se imagina a personajes de siglos pasados utilizando vocablos tales como madero, diver, mola, demasié, fetén, peluco?  Hombre, la utilización de términos que Maquinavaja podría frecuentar, junto con lenguaje vulgar de la juventud actual, suena estridente a uno que no es erudito ni estudioso del vocabulario de la época, pero que en absoluto aparecerán en las novelas contemporáneas de los autores Españoles.  ¿No existen términos que nos puedan evocar estos ambientes y épocas en la literatura española?  En fin, quizá algún experto pueda aclararnos este Twist en el vocabulario, que recuerda a uno las malas traducciones automáticas producidas por los modernos buscadores.

Y yq que hablamos de Twist, aquí va un clásico.  A disfrutarlo!


El Color del progreso

mayo 2, 2011

Título:  Genetic Programming, 14th European Conference

Autor:  Sara Silva et al (Eds).

Editorial:  Springer.

La programación genética es una divertida técnica que permite a los computadores evolucionar programas.  Tal cual dicho puede no parecer mucho ni poco.  Pero semejante afirmación encierra una profunda novedad:  los ordenadores pueden construir programas que resuelvan problemas (entre otras cosas) sin más ayuda que la inspiración Darwiniana, y los naturales fenómenos de cruce, mutación, reproducción, herencia, supervivencia de los más aptos, etc.

Llevamos más de dos décadas haciendo Programación Genética, y otra más si ampliamos el campo de visión a los Algoritmos Evolutivos.  La Inteligencia Artificial que un día surgió en el MIT, se ha visto enriquecida por un notable conjunto de coloridas técnicas que hoy forman parte del corpus de la Inteligencia Computacional.

De estos y otros más mundanos asuntos hemos venido hablando la pasada semana en el congreso EuroGP, que junto con el resto de parientes dan lugar el conocido Evo* y que durante tres días se ha desarrollado en el Centro de Biotecnología Molecular de Turín.

Turín

Turín es una ciudad notable, por muchas cuestiones, que celebra este año junto a sus vecinas localidades italianas, pero de modo prominente, el nacimiento de la moderna Italia.  Se viste así la ciudad de la bandera tricolor, y aprovechan este cromatismo para servirnos menús variados de pasta como aperitivo del Congreso: pesto -verde- carbonara -blanco- bolognesa -rojo.  También en la vieja Europa, los colores nacionales son utilizados con orgullo por sus ciudadanos.  El orgullo de lo propio, que hace reivindicar a cada investigador lo notable de su técnica, es en el fondo la base común de la naturaleza humana, que permite el progreso cimentando el porvenir en la satisfacción del trabajo bien hecho y la responsabilidad de defender el esfuerzo de los que vinieron antes.

Quizá algún día también en nuestros lares seamos más conscientes del esfuerzo de nuestros antepasados, y no nos averguence mostrar con orgullo, y a la vez respetar, los colores de nuestras banderas, ya sean nacionales, científicas o religiosas.