El Alcohol

agosto 24, 2011

Título: Aterrizaje en la Luna.

Autor: Hergé.

Editorial: Juventud.

Hergé no se complicó su arte imaginando selenitas.  No.  En su lugar tejió una historia basada en las peripecias del viaje lunar, aderezado por complots y efectos gravitatorios, y un inexcusable paseo lunar.  Evitó así cometer errores proféticos.  Muy al contrario, su realista visión del entorno lunar le atrajo el encargo de la revista Paris-Match para documentar la misión Apolo XII.

Apolo XII

Si el realismo domina la aventura, algunos errores de física se cuelan en la historia:  Los cosmonautas (Tintín y compañía) sufren los mismos efectos durante el aterrizaje que en el despegue, un aumento espectacular de peso con efectos idénticos al despegue terrestre.  No aparece en la historia los resultados del cambio de dirección y velocidad del cohete y los efectos reales que debería producir en los ocupantes.

En otro orden de cosas, y entre idas y venidas, el capitán Hadock consigue burlar la guardia, y pasar el whisky por la “aduana”.

Hablando de viajes, y alcohol.  La reciente visita masiva juvenil a Madrid ha sorprendido entre otros al SAMUR este pasado fin de semana.  Dicen los portavoces, que aunque han atendido varios miles de peregrinos por lipotimias (a nadie se le ocurre organizar una jornada mundial de la Juventud en Madrid en pleno mes de Agosto), no han tenido ni un sólo caso de intoxicación etílica.  ¿Alguien puede explicar a las autoridades, cómo es posible que en una concentración de más de 1.000.000 de jóvenes, no haya problemas con el Alcohol?  ¿Alguien puede explicar a padres desesperados por las actitudes y costumbres de muchos adolescentes españoles, cómo este milagro se ha obrado?  Quizá es que estos jóvenes están hechos de otra pasta, y tienen valores y objetivos diferentes a los de muchos de sus congéneres.  Actitudes y valores que les permitieron aguantar el chaparrón.

Es posible que algunos disfrutaran ante la venganza metorológica de la vigilia, que no pareció respetar ni al papa.  Los que buscan el milagro, quizá tienen su punto de mira mal enfocado, y no se dan cuenta que el milagro estuvo de nuevo -como en Caná de Galilea- en el alcohol -su ausencia esta vez- y en el agua -el aguante de los entusiastas.

 

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Summertime

agosto 21, 2011

Título:  Objetivo:  La Luna.

Autor:  Hergé

Editorial:  Juventud

 

El verano es época de lecturas ligeras y viajes.  Los cómics son buenos compañeros estivales, y Tintín un clásico.

La semana pasada tuve ocasión de volver a Las Joyas de la Castafiore, para comprobar como Hergé, muy al contrario de lo que sus críticos le acusan, lucha contra estereotipos raciales y salva del delito -robo de las Joyas- a los que en la vida real hubieran sido igualmente acusado por indicios:  los Gitanos acampados en los Jardines de Moulinsart.

En el título de hoy, que es por cierto uno de los cómics más elaborados visualmente, y en el que posiblemente Hergé necesitó una mayor documentación, podemos encontrar los avances tecnológicos de una época.  No estaría demás una revisión de los avances presentados en el cómic:  pila atómica, propulsión nuclear, computadores… La estética analógica de los ordenadores bien merece un repaso.  Pero no sólo de gráficos vive la tecnología, aquí va un extracto de la descripción de la pila:

 “Aquí tienen la pila atómica. Está formada por enormes bloques de grafito entre los cuales corren tubos de aluminio. Estas barras de cadmio que ven ustedes en lo más alto se hunden en la gran masa, toda ella rodeada de un grueso caparazón de hormigón armado… Esos enormes tubos, conducen el agua necesaria para la refrigeración del aparato…”.

Si en su día recomendamos Apolo XIII a los estudiantes de ingeniería, tampoco está demás utilizar el título de hoy como elemento motivador, y que permitirá una revisión de la historia tecnológica de nuestro siglo XX.

Buen título sobre un viaje, para los viajes del verano.  Y nada mejor para esta época estival que buena música.  Incluimos hoy un clásico:  summertime, que aunque concebida con inspiraciones folclóricas, su base en las escalas pentatónicas y sus progresiones armónicas inspiraron múltiples adopciones por los mejores del mundo del Jazz.   La versión que incluimos interpretada por Armstron y Fitzgerald es una Joya. Que la disfruten.

 

 


Conocer el futuro

agosto 15, 2011

Título:  El Testamento de un Excéntrico.

Autor:  Julio Verne.

Editorial:  RBA

 

La historia de hoy es una excusa utilizada por Verne para confeccionar una guía de viajes de Norteamérica.  Una rocambolesca historia de herencias, convertida en absurdo juego de la Oca sobre los Estados Unidos, en los que los participantes recorren, al amparo de los dados, los diferentes estados de la Confederación.

La Oca americana

Utiliza Verne el argumento para describir con más o menos detalle los estados y sus economías.  El autor que en otras ocasiones ha augurado futuros inventos y novedades, es incapaz ésta vez de preveer lo que sucederá en el País a la vuelta de 100 años:  incapaz así de pronosticar el nacimiento de una nueva música, o la revolución tecnológica que cambiaría el mundo.  Describe, eso sí, la pujanza de muchas ciudades y estados en la época, sostenidas por la agricultura y el intercambio comercial, además de otras materias primas básicas:  la minería, por ejemplo.

Los tiempos actuales parecen haber trocado lo que en otra época era signo de riqueza:  la agricultura occidental subsiste a base de subvenciones, y en muchas comarcas fértiles, los jubilados tratan de mantener la herencia de sus padres, mientras los hijos han cambiado su futuro tras el paso por los pupitres universitarios.  ¿Podrá subsistir nuestra sociedad sin sectores primario y secundario?  ¿Cuál será el devenir de la sociedad occidental, en paises como el nuestro, si nos asentamos en los servicios, dependemos tecnológicamente de otros, y renunciamos a la agricultura?  ¿A qué número de la ruleta económica debería apostar un país como el nuestro?

Buenas preguntas para futurólogos y políticos.  Ojalá que los analistas acierten con las difíciles decisiones que exigen los tiempos actuales.

 

 

 


Tormenta económica

agosto 7, 2011

Título:  El crimen de lord Arthur Savile y otros relatos.

Autor:  Oscar Wilde

Editorial:  Aguilar

 

“España no existirá, Nadie cree en España, ni siquiera los propios españoles.  Llevamo todo el camino de la disolucion.  Existirán distintos reinos, como la República Independiente de Extremadura, el Reino de Aragón… Tenemos que empezar a querernos, y a que no nos de vergüenza decir que somos patriotas”.   Con esta contundencia, contestaba irónicamente, Juan, colega de la Complutense, a la salida de los cursos de verano de El Escorial, a un bienintencionado encuestador.

La riqueza de un país, dicen los sabios, depende de sus gentes y su territorio.  A mayor capacidad de esfuerzo y trabajo, más prosperidad, a mayor territorio, mayor cantidad de recursos y gentes, y por tanto prosperidad.  Pero el cumplimiento de esta máxima require indispensablemente del esfuerzo colectivo.

El libro de hoy, viene al caso no por la historia del crimen, sino por el más conocido cuento de su autor, incluído en este libro de bolsillo: Príncipe y Mendigo.  ¿Quién es hoy el príncipe y el mendigo de la economía mundial?  Los mercados están patas arriba, y las agencias de calificación restan puntos a la mayor potencia del siglo XX.  ¿Estamos asistiendo al relevo final de liderazgo económico mundial?

Quizá no convenga ser tan alarmista como Juan Lanchares respondiendo al imprudente becario, pero o una de dos, o nos ponemos las pilas colectivamente, o la economía nacional no levantará cabeza.

Dicen que hay más alegría en compartir que en recibir.  Quizá esto impulsó al Príncipe Feliz a donar toda su fortuna.  La fortuna de nuestra juventud es su mayor desgracia:  haber recibido todo por “derecho”, y pensar que el país le debe todo:  vivienda, trabajo, salud…  No se dan cuenta que son ellos los beneficiarios del esfuerzo de generaciones previas.

No hay mal quién cien años dure…  Agarremos el toro por los cuernos, apretemos los dientes, y dejemos de buscar excusas y culpables.  Todas las tormentas escampas, incluídas las económicas.