La verdad

Título:  Historia del Tiempo

Autor:  Stephen Hawking

Editorial:  RBA

 

Stephen Hawing decidió divulgar por razones económicas.  Su enfermedad progresiva ocasionaba gastos que no podía cubrir su cátedra universitaria.   El paso por la universidad enriquece, pero nunca económicamente.  Ni la seguridad social de su país, ni su remuneración mensual permitían la asistencia que necesitaba.  Se embarcó así en un proyecto incierto:  conseguir acercar al público general lo que estaba hasta entonces en manos de los especialistas, la teoría de la relatividad y su relación con la física cuántica, pasando por los agujeros negros y la cosmología.  Lo consiguió, con un bestseller que generó todo el dinero que necesitaba.

Hawkings, cuyo creciente ateismo le alejó de su mujer, madre de sus tres hijos, era colega de otros brillantes científicos creyentes.  La fe no es patrimonio del pueblo llano, ni cada sabio es un sindios.  Pero Hawkings llega en sus estudios al que denomina Universo autocontenido, sin principio ni fin, sin origen ni final en el tiempo.  Plantea así en un capítulo clave la pregunta:  ¿Qué necesidad hay de Dios?

Relatividad

Hubo una época en la que la Iglesia oficial calificaba lo científicamente saludable y coherente.  Utilizando la Biblia como vara de medir, se ponía fecha al día de la creación, sancionando teorías y excomulgando hereges.  Hoy, es la ciencia quién decide la fe del pueblo.  El nuevo sacerdote de la ciencia ratifica la filosofía del pueblo, y expulsa a Dios del Universo, cuando éste no le baila el agua.  El hombre venga así su expulsión del paraíso, y expatria a Dios de su propia creación, convenciendo al pueblo de sus derechos sucesorios y autosuficiencia definitiva.

Pero la partida continúa.  ¿Hemos alcanzado el conocimiento último?  ¿Tenemos la teoría definitiva?  Reconoce Hawking que no, sin cuestionar sus hallazgos y las teorías de partida:  relatividad y cuántica.   Quizá estemos a las puertas hoy, 25 de Septiembre, de una nueva revolución en la Física, o tal vez no.  Los físicos del CERN y otros colegas italianos, han encontrado neutrinos que viajan más rápido que la luz.  Sin entrar a cuestionar las implicaciones filosóficas del hecho -¿viajar al pasado? ¿falla un pilar básico de la teoría de la relatividad?  ¿toda la física teórica actual hay que reescribirla?-, han mostrado a sus colegas su estupefacción, esmero en las medidas, y humildad pidiendo ayuda paraa ratificar o rechazar los resultados obtenidos.

Quizá este resultado, si es cierto, o algún otro en los próximos años, ayudará al fin, tras dos milenios de desencuentros, a entender a Científicos y Creyentes, que la verdad no debe estar en contra de la verdad.  Y quiera Dios que los nuevos exégetas de la biblia y el universo, científicos y pastores, sean capaces de estar cada vez más cerca de una verdad común.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: