Otro planeta

Título:  2012 IEEE World Congress on Computational Intelligence.

Autor:  Varios.

Editorial:  IEEE.

 

Suponga que un día es usted teletransportado a un planeta de otra galaxia con condiciones similares a la tierra:  misma distancia a su estrella, mismo tamaño, misma antigüedad -tiempo necesario para la evolución de la vida- vegetación similar…. todo igual.  ¿Cómo saber si es Tierra o sucedáneo el suelo que pisamos?

Claro, podrían decir, es muy difícil que la vida allá hubiera seguido el mismo derrotero que en nuestra tierra -basta comparar las diferencias en fauna y flora de los distintos continentes para hacerse una idea de la divergencia evolutiva- así que no habría más que abrir los ojos.  Pero en fin, supongamos que cae Vd en el desierto de dicho planeta.  ¿Habría forma de comprobar que no estamos en la tierra?

Pues sí, la hay, y no es necesario viajar tan lejos.

A los amigos de la IEEE se les ocurrió organizar este año el World Congress on Computational Intelligence en Australia, concretamente en Brisbane, dónde su clima subtropical es un alivio para los que venimos de la calurosa España en el mes de Junio.  Cualquier Europeo que visite el continente se verá sorprendido enseguida por los llamativos cambios en la fauna y flora, conocidos por cierto gracias a los documentales televisivos.  Ahora bien, si uno se adentra en el continente y se pierde en el desierto, llegará el momento que no haya especie viva que admirar.  Y caerá el sol.

La noche Austral es de otro planeta.  A los que acostumbran mirar al cielo nocturno, y dominan las rutas estelares mejor que google maps, servirá la experiencia para sentirse perdidos y desorientados.  No hay estrellas ni constelaciones conocidas.  Uno mira a otro Universo, al Universo del otro lado.  ¿Quién necesita Fringe?;  el otro lado se contempla desde Australia.

El cielo es la clave, y los antiguos navegantes polinesios lo sabían.  La nevegación Europea de Cabotaje, aderezada sextantes, compases, relojes y brújulas  era un juego de niños comparada con los profundos viajes al mar abierto sin más ayuda que la ofrecida por la naturaleza:  corrientes marinas, aves migratorias, y, sobre todo,  el mapa estelar de los tripulantes aborígenes.  La conquista del firmamento les permitió llegar hasta Hawaii y Chile en una aventura transoceánica.

Playa de Brisbane

Brisbane -única ciudad con playa interior de Australia- y el WCCI, bien puede servir para reflexionar sobre el lugar que ocupamos en el universo, y cómo la curiosidad y espíritu observador -lease la  investigación- es el único camino hacia la conquista de nuevos horizontes.  Esperemos que en estos convulsos tiempos nuestros gobernantes no lo olviden -del todo.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: