Misma mona

noviembre 16, 2012

Título:  La Isla de Hélice.

Autor:  Julio Verne.

Editorial:  RBA.

 

Esta novela absolutamente prescindible de Julio Verne es significativa hoy, cuando algunas autonomías Españolas repudian al resto.  La historia se repite.

Un cuarteto de músicos ambulantes, suerte de ellos cuando el público no tenía la opción de sustituirlos por sucedáneos enlatados, llegan cerca de  San Diego a una ciudad desconocida;  son invitados y, tras una estancia cortam descubren hayarse en una isla, capaz de navegar a su antonjo con sistemas propios de propulsión.

Más allá de la ficción, se descubre en la trama la eterna lucha de dos familias, que sin tener sangre real, emulan muy a las bravas los acontecimientos típicos de la historia Europea durante la formación de sus pueblos.  Desastre y punto final.  No desvelemos el poco misterio que tiene la obra.

Moraleja:  el espíritu humano en su más dañina expresión vuelve de nuevo a emular lo peor de sus líderes, la lucha por el poder y la tierra.  Si otro día hablamos de la hipócrita liberación sexual moderna, hoy toca el afán soberanista.  Los reyes luchaban por su poder, el pueblo elimina a los monarcas y vuelve a luchar por el poder.  República, Monarquía… Tanto monta.  Otros géneros, misma mona.

 

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Tap, tap, tap

noviembre 11, 2012

Título:  Fred Astaire, Finnes Hour.

Autor: Chema García Martínez.

Editoria:  El País – Verve.

 

Hace mucho hablamos de esta magnífica colección libro-disco editada por El País, y que seguro ha permitido a muchos conocer diferentes facetas de la historia del Jazz.

La falta de confianza en el libro de papel de aquellos entusiastas tecnológicos, se mostrará pronto equivocada.  Como tampoco la televisión pudo suprimir las ondas de radio, muy al contrario, el número de emisoras se centuplicó con el paso de los años, también el ejemplar editado de modo tradicional aparece ahora ayudado por las nuevas tecnologías.  Papel, electrónica, audio:  una colaboración fructífera promoverá el éxito de todos.

La historia de Fread Astaire en la pantalla es bien conocida por la tercera edad del siglo XXI, que se deleitaban en sus años mozos por la pareja Astaire-Rogers.  Los adultos de hoy, recordamos, a veces con desagrado, las tardes de sábado ante el único televisor familiar contemplando los pasos de Astaire.  Los musicales -no por la música, todo sea dicho- no están hechos para la infancia.  Aunque inocuos en su guión y realización, las tramas no pretenden precisamente enganchar a los más jóvenes.  Pero esta forzada audiencia -no había más canales ni más televisiones en el hogar- recibió su primera y subliminal formación jazzística de la mano de maestros como Astaire.

Porque Fred Astaire no fue sólo un bailarín que maravilló con su “tap dancing”;  fue un enamorado del Jazz que puso su competente voz para lanzar lo que hoy son clásicos del jazz y piedras de toque para cantantes del género.  Este magnífico libro-disco recoge, entre otras:  Cheek to cheek, Let’s call the whole thing off, Oh, Lady Be Good, Night and Day…

En fin, un deleite que no podíamos dejar de compartir.  Disfruten de este “They can’t take that away from me”, que muchos recordamos en la foz de Sinatra.

 


La Deriva de un pueblo.

noviembre 1, 2012

Título:  El Imperio eres tú.

Autor:  Javier Moro.

Editorial:  Planeta.

 

Nunca miré con agrado los premios planeta, consiciente del negocio que los sustenta.  Pero un regalo inesperado, y un autor conocido me condujeron hasta el libro de hoy.

Javier Moro

Comencemos por el principio:  buena lectura para los amantes de la historia.  El trabajo extenso de documentación satisfará al más exigente lector.  Pertinente tema en tiempos de deriva soberanista, cuando la identidad de un pueblo se pone en entredicho.  Pero vamos hoy con otro tema para la polémica.

La mayor parte de las historias sobre Reyes, Caudillos, Emperadores, Calfias o Maharahás van acompañadas de una coherte de mujeres a su servicio.  Aún en las culturas occidentales con tradición cristiana, los líderes, incluso religiosos, han mostrado en períodos extensos de la historia una incapacidad manifiesta para cumplir las normas, un irrefrenable deseo de mantener amantes y concubinas.  Quizá el pueblo llano, fiel cumplidor y trabajador incansable, ha seguido con rigor el “haced lo que ellos digan, pero no hagáis lo que ellos hagan”, evitando así la caja de pandora que surge del comportamiento libertino.  Pero esto era antes.  Hoy día está al alcance de cualquiera vivir y emular las conquistas Reales.

Ciertamente, un matrimonio forzado puede suponer un infierno, más aún cuándo hay un maltratador en su seno -y por eso la permitida separación eclesiástica;  pero nadie cuestionará que el matrimonio feliz es el culmen de la vida en pareja, con derechos y protecciones  ante la sociedad regulados por contrato legal.  Por otro lado, desde el punto de vista genético y natural, como Richard Dawkins reconoce en su Gen Egoista, la mujer pierde ante una abandono, quedando como única responsable de la progenie.  El Imperio eres tú es un ejemplo más que nos muestra el lamentable destino de las diferentes amantes del Emperador Pedro.

Siendo así la mujer la principal beneficiaria del matrimonio que sigue el modelo católico occidental, en el que amor-sexo forman una indisoluble unión, ¿Cómo hemos llegado a la situación actual, en que el sexo por diversión se promociona desde las instituciones, el divorcio es más la norma que la excepción, y quizá por eso, el matrimonio ha dejado de tener sentido?

Si la filosofía occidental, a veces pregonada por sepulcros blanqueados, impulsa el amor hasta la eternidad y la fidelidad continua en pareja, ¿Quién está detrás de este cambio completo del modo de vivir las relaciones humanas que desampara a la mujer?

Creo yo que no deben ser necesarias muchas entendederas para intuir que no deben haber sido las mujeres las impulsoras del nuevo modelo.  Mirando el devenir de diferentes grupos sociales en los últimos siglos, quienes han estado en el poder, sus rezos y costumbres, quizá podamos también localizar la fuente de esta deriva social.