Adagio

marzo 24, 2013

Título:  Adagio.

Autor: Baerman.

Editorial: Breitkopf

Cuaresma y Semana Santa son buenos momentos para el adagio, la reflexión pausada, oración profunda y propósitos de enmienda;  y el Adagio de Baerman es una música de fondo perfecta para la introspección.

Baermann

Henrich Baermann fue un virtuoso clarinetista romántico que influyó en generaciones posteriores de intérpretes y compositores. Baermann contemporizó con cambios importantes en el instrumento que dominaba:  embocaduras y llaves estaban cambiando para permitir una mayor flexibilidad y agilidad en la práctica instrumental.  Uno de los cambios más importantes hizo que la caña pasara a apoyarse en el labio inferior, posición opuesta a la tradicionalmente utilizada y que ponía en contacto la caña con el labio superior.  Abanderado del nuevo estilo, y con el más moderno clarinete de la época, Baerman asombraba en la velocidad de ejecución de pasajes cromáticos, imposibles de emular con los tradicionales clarinetes de sólo cinco llaves.

Baerman interpretó obra de grandes compositores de su época:  Mendelsohn y Weber, por ejemplo, e influyó en la manera de componer para su instrumento.

Sirva su Adagio como antítesis a las cornetas procesionales, y complemento idóneo para unos minutos de reflexión.

[https://www.youtube.com/watch?v=vMlfeELxvuw]

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Los curas obreros

marzo 8, 2013

Título:  El Cura de Entrerríos.

Autor:  Manuel Higuero Gallego.

Editorial:  Diputación Provincial Badajoz.

 

Hace un par de décadas, y con motivo de un certamen de villancicos organizado por la Diputación Provincial de Badajoz, se nos hizo entrega a los coros asistentes de una magnífico ejemplar del Cancionero Popular de Extremadura, del que otro día hablaremos.  La Diputación ha desarrollado una interesante labor editorial, sacando a la luz proyectos gestados y arraigados en la cultura extremeña.  Quizá no fuera entonces, aunque bien podrá haber sido en algún otro acto cultural, cuando nos hicieron entrega a los asistentes de cualquier acto de bombo y platillo, de una interesante muestra del trabajo editorial:  Biografías Extremeñas.  La historia de Antonio González Haba-Barrantes es muy oportuna en estos días pre-cónclave.

El cura Barrantes fue una excepción en la época que le tocó en suerte.  Las excepciones muestran la norma:  los curas obreros de entonces marcaban una nueva vía.  Frente a la alianza con el estatus quo, los curas obreros mostraban su disconformidad con la política de estado renunciando a su paga y trabajando “fuera de casa” para ganar el pan que ofrecían a Dios en la Eucaristía diaria.  Excepción moderna a la norma antigua:  el propio San Pablo vivía de su trabajo, mientras predicaba en sus oras libres.  No quiso ser carga  para nadie, y con su trabajo, experiencia de conversión y fe en Jesús y su mensaje propició un cambio histórico.

El conformismo aliena, y la presencia de curas albañiles y campesionos provocó la reflexión de muchos.  Pero barrantes fue un hombre templado que luchó por su pueblo recién creado, y por su gente.  Barrantes debió ser un hombre de fe profunda, que olvidado y aislado literalmente en invierno por las crecidas del Guadana, en una pueblo de colonozación, Entrerríos, nacido del Plan Badajoz, trató de transmitir el evangelio, la esperanza y la fe en el futuro a los que venían huyendo de la miseria.   Una pena que el autor sólamente alumbre la lucha contra el régimen, y quede en penumbras la relación personal de Barrantes y aquel a quién ofreció su vocación en un olvidado rincón Extremeño.  Las Biografías, en muchas ocasiones, muestran la vida del personaje mientras desnudan el pensamiento del autor.

Sirva Barrantes, y todos los que en este año de la Fe, lucha a contracorriente para la mejora del pueblo.

 


Danzi

marzo 3, 2013

Título:  Sonata Sib.

Editorial: Simrock.

Autor:  Franz Danzi

 

Franz Danzi es probablemente el miembro más importante de la familia Danzi, familia de músicos alemana de origen italiano.  Nació un 15 de Junio de 1763 en Mannheim, hijo del violonchelista Innocenz Danzi, solita de la orquesta de la ciudad.  Franz tomó sus primeras lecciones de canto, chelo y piano de su padre, y más tarde, estudió composición con Abbé Vogler, hasta que a las 15 años pasó a formar parte de la “Court Orchestra” con la misma especialidad que su padre.

Publicó sus primeras composiciones para viento-madera en 1780.  Mozart elogiaba en aquella época a su padre, por su interpretación de “Idomeneo”.  Más adelante, sustituyó a su padre en el puesto que como chelo ocupaba en Munich.

Casado en 1790 con la cantante Maria Margarethe Marchand, viajó con ella ofreciendo recitales en Leipzig, Praga, Venecia y Florencia.  De vuelta en Munich, ascendió a la posición de “Kapellmeister”, especie de maestro de capilla, en uno de los centros musicales más importantes de Europa.  Pero en 1807, cansado por el trato recibido, abandonó el cargo y viajo a Stuttgart.

Se unió en esta época a un grupo de intelectuales que se autodenominaban “Viaje de Fausto al Infierno”.  Allí se eoncontro con Carl Maria von Weber, de quién sería mentor y amigo para toda la vida. A través de Weber conoció los comienzos dinámicos del Romanticismo, aunque fue grandemente influenciado por el estilo de Mozart.  Pero al menos tres óperas de Weber fueron presentadas bajo la dirección de Danzi.

Danzi fue también contemporaneo a Beethoven.

Danzi murió un 13 de Abril de 1826, por lo que su obra transcurre entre el final del clasicismo y comienzos de romanticismo.  Entre la obra que ha sobrevivido, se cuentan unas cuantas sinfonías, seis sinfonías concertantes, 18 conciertos para varios instrumentos y gran cantidad de composiciones de música de cámara.

La sonata de hoy, interpretada con instrumentos de la época en que se compuso, es una buena muestra de la música de Danzi.