Adagio

marzo 24, 2013

Título:  Adagio.

Autor: Baerman.

Editorial: Breitkopf

Cuaresma y Semana Santa son buenos momentos para el adagio, la reflexión pausada, oración profunda y propósitos de enmienda;  y el Adagio de Baerman es una música de fondo perfecta para la introspección.

Baermann

Henrich Baermann fue un virtuoso clarinetista romántico que influyó en generaciones posteriores de intérpretes y compositores. Baermann contemporizó con cambios importantes en el instrumento que dominaba:  embocaduras y llaves estaban cambiando para permitir una mayor flexibilidad y agilidad en la práctica instrumental.  Uno de los cambios más importantes hizo que la caña pasara a apoyarse en el labio inferior, posición opuesta a la tradicionalmente utilizada y que ponía en contacto la caña con el labio superior.  Abanderado del nuevo estilo, y con el más moderno clarinete de la época, Baerman asombraba en la velocidad de ejecución de pasajes cromáticos, imposibles de emular con los tradicionales clarinetes de sólo cinco llaves.

Baerman interpretó obra de grandes compositores de su época:  Mendelsohn y Weber, por ejemplo, e influyó en la manera de componer para su instrumento.

Sirva su Adagio como antítesis a las cornetas procesionales, y complemento idóneo para unos minutos de reflexión.

[https://www.youtube.com/watch?v=vMlfeELxvuw]