Brooklyn

abril 21, 2013

Título:  Llámame Brooklyn.

Autor: Eduardo Lago.

Editorial:  Círculo de Lectores.

Brooklyn me condujo a Eduardo Lago.  El premio Planeta y el título de la obra despertó mi curiosidad.

Aunque las torres gemelas fueron un día identidad de la ciudad de los rascacielos, el edificio Crysler y el Empire State, portada de esta edición, representaron entonces y ahora el símbolo del progreso y la modernidad.  Los grandes edificios y el Art Decó Neoyorkino no pueden dejar indiferente a cualquier persona con una mínima sensibilidad hacia el arte.  Nueva York ha sido escenario y caldo de cultivo de nuevas tendencias artísticas y musicales, y la obra de Lago utiliza en ocasiones algunos grandes nombres como telón de fondo:  desde Coltrane hasta Rothko.

El rocambolesco fluir temporal de la novela, con continuos saltos a medida que se desarrolla la trama, sirve para perder a cualquier lector que no preste la aención debida.  El ejemplar que leí llevaba anotaciones precisas de fechas a lápiz en cada capítulo, que permitieron probablemente al lector previo seguir el hilo de una saltimbanqui trama.

Seguiremos hablando de Brooklyn y de Nueva York.  El influjo de la gran urbe ha seducido a muchos, incluyendo a nuestro celebrado Delibes, y seguirá haciéndolo en las nuevas generaciones.  Y la música fraguada en la gran manzana bien merece un homenaje.  Disfruten de My Favorite Things, en la versión de Coltrane.


Descanse en paz

abril 18, 2013

Título:  EvoApplications 2013.

Autor:  A. Esparcia et al (eds).

Editorial:  Springer.

 

Probablemente esta edición de EvoApps haya incluido los últimos artículos firmados por Juan Manuel.

Juan Manuel se fue sin hacer ruido, tal como llegó a Extremadura.  En su vuelta a los orígenes vino a buscar en su tierra una tregua que algunos colegas locales no le brindaron.  Primer catedrático de áreas TIC en la Universidad de Extremadura evitó imponer rangos o medallas, lo que permitió a otros izar banderas promoviendo luchas tribales.

Su carácter afable y bondad natural sirvió de contrapeso en un Departamento ingobernable que acabó escindiéndose para regocijo de muchos.  Precisamente su buen talante y familiaridad, su mayor virtud, que proyectaba con quién tenía la oportunidad de hablar con él, le impidió conocer en ocasiones las oscuras razones que se movían en su entorno.

Juan Manuel buscó en los alumnos colaboradores, no vasallos.  En lugar de exprimir a los estudiantes, permitió y alentó el vuelo de los suyos.  Nunca se erigió en cacique, y todos sus ex-alumnos gozaron de una libertad bien entendida, que permitía la crítica constructiva mutua.

El buen recuerdo de Juan Manuel seguirá presente en Extremadura.  Ojalá esté disfrutando ya del descanso que se merece.

Descanse en Paz.

 

 

 

 


Leyes vírgenes

abril 8, 2013

Título:  El Libro de las Tierras Vírgenes.

Autor:  Rudyar Kipling.

Editorial:  Club Internacional del Libro.

 

Creo haber hablado en otra ocasión de El libro de la selva, en una magnífica edición ilustrada.  Hoy vuelvo al autor y su obra más conocida, cuyo título en su publicación en Español, además del anterior, ha sido en ocasiones El libro de las Tierras Vírgenes.

Kipling, autor de cultura británico e Indio de corazón fue un fiel amante de la naturaleza.  Como nuestro hispano Delibes defendía la naturaleza a través de la caza y sus leyes, Kipling nos transmite en la voz de sus protagonistas la Ley Natural y su metódico cumplimiento por los ciudadanos de la selva.  Buen momento para volver los ojos a este retablo natural y las normas en que se apoya, cuando las leyes humanas se tambalean y tuercen a gusto de políticos y gobernantes de turno.  La lectura de las múltiples historias que habitan las junglas, manglares y llanuras polares servirán para entender que todavía existen límites que no deberían ser borrados de la naturaleza.

Una pena que el comportamiento humano se caracterice hoy por una mal llamada “ley de la selva”, y lo que surge de modo natural, en un modelo evolutivo bien entendido, se prostituya en beneficio de unos pocos.

Hablado de Evolución, tuvimos la ocasión reciente de visitar Viena con motivo del congreso Evo*.  Una nevada imprevista en el mes de Abril, al menos para los foráneos, nos ha permitido a algunos disfrutar en esta magnífica ciudad de un fenómeno extraño en otras latitudes.  Pero la meteorología sigue aún sus leyes, saboteando en ocasiones las disposiciones humanas.  Una ocasión más para reflexionar sobre una empresa quimérica:  la aplicación tecnológica para la deconstrucción del orden natural.