GECCO

julio 22, 2013

Título:  Resumen Artículos GECCO 2013.

Autor:  Varios.

Editorial:  ACM.

 

Hace tiempo que los congresos decidieron ahorrar papel.  Ahora entregan pendrive y libro de resúmenes.  Pero el ahorro económico no implica reducción de tarifa.  Desconfíe de las compañías -telefónicas por ejemplo- que en pro de la sostenibilidad le cambian la factura en papel por su correspondiente modelo electrónico.  Ahorran en correos y papel, y consiguen que el cliente mire menos qué se les factura.  Algo parecido debieron pensar las organizaciones que soportan los congresos, menos papel, misma cuota de inscripción, más ganancias.

Congresos, como todo, los hay buenos y malos.  La pena es que en algunos casos la calidad del público no considere en su valoración general todos los elementos que lo componen.  Sin ir más lejos, Gecco se caracteriza por precio excesivo y menús ausentes.  En esta edición, por no salir de la norma, ni cena de gala como tal hubo.  Eso sí, las tres cervezas que nos brindaron, en un lugar emblemático de Amsterdam,  al módico precio de 50 euros (precio del tiquet extra para compañante) fueron amenizadas con música en directo.

Quizá fuera esto lo más reseñable del evento este año.  Desde que los Jukeboxes hicieron su aparición en los 50, los locales de diversión ahorran dinero a costa de los músicos profesionales y con el beneplácito de un público que parece no discernir cuando la música es auténtica y cuando es enlatada.  Antes o después el público despertará, y los músicos cobrarán razonablemente por su trabajo en vivo, regalando discos de vinilo a los asistentes a sus conciertos.  El vinilo está llamado a renacer, hoy que el poco valor que tenía el CD ha desaparecido en la nube.  El CD como producto, nunca existió.  Fue un timo a los músicos (que vieron como la copia de discos fue al fin posible), y al público, al que dieron gato por liebre.  El personal que no es tonto aprovechó el invento:  sonido de calidad fácil de duplicar.

El vinilo como producto icónico para tocadiscos clásicos se impondrá como bien personal, y la música en vivo como experiencia volverá a sustituir a DJs farsantes.

Esperemos que en el futuro GECCO pueda aprender de otros congresos en aquello que flaquea, y mantenga en otros aspectos la calidad que le caracteriza.  Por cierto que este año GECCO nos permitó otra novedad (presentada primero en IEEE CEC en Cancún, congreso que sí supo valorar su interés):  mostrar la obra XY, que resultó ganadora del concurso Arte, Diseño y Creatividad.

Esperamos mostrarla también en el Congreso Español de Informática en Madrid, en la tercera semana de Septiembre.  Una buena oportunidad para los que quieran conocer como creatividad artificial y humana se funden en un proyecto único.

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Las costumbres

julio 16, 2013

Título:  Atlas del Hombre (Antropología y Etnología).

Autor: August Panyella y otros.

Editorial:  Ediciones Jover.

 

Pensé que esto de ensuciar la primera página de libro, contando dónde y porqué lo compre era una costumbre nueva en mi.  Nada de eso.

El libro de hoy llevaba años olvidado en la estantería, y al abrirlo he descubierto con sorpresa una hoja mecanografiada y adherida a la primera página con el siguiente texto:

Premio de redacción patrocinado por:  Coca Cola.

8º Curso de E.G.B.   1.984

Tema:  La contaminación.  ¿Qué podemos hacer nosotros por la conservación de medio ambiente?

2ª fase en Badajoz, Instituto Zurbarán.

Tema:  La comunidad Económica europea:  ¿Te gustaría que España perteneciera a ella?

Antropología y Etnología

Atlas del Hombre

Ha llovido mucho desde entonces, y la Europa de hoy poco se parece a la del 84.  Pero al margen de reflexiones políticas, esta costumbre de escribir datos y fechas nos permite recordar sucesos olvidados.

Este libro es parte de una magnífica colección de atlas editada por jover, y también trata, entre otras cosas, de constumbres y sucesos antiguos, tan antiguos que llegaron a nosotros grabados en piedra, cuando ni escritura ni papel se habían inventado aún.

El Atlas del hombre parte de la biología humana, pasa por la genética, llega a la teoría de la Evolución (una pena que omita a Wallace) y se centra luego en la Paleoantropología.

Es interesante lo que ha avanzado la ciencia desde el 84: no sólo la genética ha dado un salto de gigante (el autor reconoce su importancia en el prólogo);  También nuestros conocimientos del Origen del hombre han cambiando notablemente desde entonces.  El desfile de Australopithecus, Plesianthropus, Paranthropus, Pithecanthrupus, Homo Habilis… cautiva cualquier mente despierta.  Lo bueno de este atlas es que no solo cuenta, sino que muestra con multitud de fotografías los restos encontrados:  huesos, herramientas y arte:  La Venus de Willendorf, El Bisonte grabado de Laugerie-Basse, o las pinturas de Altamira pueden considerarse obras cumbre del arte Paleolítico.

Pero el atlas no se queda ahí:  repasa también las razas actuales y las diferentes culturas, que no son más que expresiones de la actividad del hombre y sus costumbres.  Interesante revisión antropológica y etnológica, que pone en valor lo que las nuevas generaciones tratan de olvidar por antiguo:  las costumbres de sus ancestros.


La suerte que merecemos.

julio 6, 2013

Título:  Exploradores.

Autor: José María Bermudez de Castro.

Editorial:  Debate.

 

Hacía muchos años que no leía sobre pitecantropus, homo erectus y otros antepasados nuestros.  Fue allá por los años 80, cuando la participación en la final regional del concurso de redacción Coca Cola puso en mis manos un primer libro sobre evolución humana, que me pareció fascinante.

Muchos años después he tenido una nueva oportunidad de leer sobre nuestros antepasados.  Con motivo de la invitación que José A. Lozano, investigador de éxito en EDAs, me cursó para pasar por San Sebastián, tuve la ocasión de parar en Burgos para visitar su centro histórico, deslumbrarme en la noche de fuegos de artificio con motivo de  sus fiestas de San Pedro y San Pablo, y madrurar en mañana de resaca -para muchos de los paisanos- para visitar el Museo de la Evolución Humana, que junto a la Catedral deben ser visita obligada en la ciudad.

Entre la colección de libros disponibles en su librería, fue esta publicación de Debate la que despertó mi interés.

Homo antecessor

El libro narra las vicisitudes del equipo que desenterró la nueva especie:  el Homo Antecessor.  Semejante éxito en la Sima de los huesos de Atapuerca le ha valido al yacimiento un lugar privilegiado en el panorama internacional, a sus investigadores el premio Príncipe de Asturias, y a nuestro país, una posición meritoria a la altura de otros enclaves clásicos de la evolución humana.

La historia de las excavaciones, descubrimientos, publicaciones, congresos… no sorprende a cualquiera que se mueva con soltura en este terreno.  Las peripecias de los científicos para publicar sus resultados merecerían publicaciones adicionales.  Pero creo yo que este libro sirve para reflexionar sobre la ciencia y sus adeptos.

El buen trabajo del grupo de Atapuerca hubiera quedado en el anonimato si no hubieran tenido la suerte de cara.  Cuantos yacimientos en el mundo serán explorados de forma tan concienzuda y meticulosa sin el éxito en los hallazgos.  Lo cual no impedirá a sus capataces redactar tesis doctorales y publicar resultados que probablemente no gocen de eco.  Pero esto no desvirtúa el tesón y esfuerzo del empeño.  Para encontrar una aguja en un pajar, harán falta muchos que remuevan el pajar, y finalmente será uno, quién encuentre la aguja, el que disfrute los laureles del éxito.  Es necesario el esfuerzo colectivo para financiar una ciencia que parece carecer de resultados.  Será la dedicación de muchos la que permita a algunos escogidos los grandes descubrimientos.

La suerte de un país será fruto del trabajo de muchos, y la inversión de todos en la ciencia.  Sin inversión en ciencia, en una ciencia que puede parecer improductiva a los ejecutores presupuestarios, será imposible llegar a los grandes resultados, e impedirán a un país que se precie, alcanzar la suerte que merece.