El relojero loco

septiembre 14, 2013

Título:  El maestro Zacarías.

Autor:  Julio Verne.

Editorial:  RBA.

El maestro Zacarías acompaña otros cuantos relatos de Verne en el volumen titulado Martín Paz, relato principal del conjunto que se incluye, y que forma parte de la colección que RBA editó con éxito hace un par de décadas.

Tiene la historia tintes góticos y sobrenaturales, que podrían recordar al lector las historias de Poe.  Un relojero loco a la búsqueda de la perfección vendiendo su alma al diablo, o casi.  Pero la lectura del relato se asoció en mi mente a otro relojero:  el relojero ciego.

Ya hemos hablado en varias ocasiones de Dawkins y su obra.  Y aunque hace 30 años era un prometeder investigador, teórico o divulgador, que no esta claro cual es el mejor calificativo, quizá la ceguera de su título principal le hizo caer en una espiral fundamentalista que roza la locura fanática antireligiosa.  Sus posiciones, que no puede defender científicamente en muchas ocasiones, le han conducido a situaciones embarazosas.  Baste el vídeo que incluimos para mostrar la dificultad de defender posturas extremas.

Y sirva de ejemplo para todos los bienpensantes.  Ciencia y fe son territorios diferentes que no necesitan del arte de la guerra para su defensa.  Como en Siria, la diplomacia y el respeto es el mejor aliado para evitar males mayores.

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La Guerra.

septiembre 9, 2013

Título:  Por quién doblan las campanas.

Autor:  Ernest Hemingway.

Editorial:  Círculo de Lectores.

 

Clint Eastwood realizó un interesante ejercicio psicológico al narrar las peripecias de dos bandos en una guerra.  Si el expectador de “Banderas de nuestros padres” rápidamente asume la perespectiva norteamericana deseando la victoria del su ejército, sucede lo contrario en Cartas desde Iwo Jima.  El punto de vista del narrador influye decisivamente en la percepción del expectador, y es necesario ponerse en la piel de los dos bandos, para entender la desgracia que se cuenta.  Hemingway fue capaz de un ejercicio más difícil aún, mostrando las dos caras de la guerra con una sóla novela.

En la obra de hoy, Hemingway traslada al lector, y de una vez, el sinsentido de la guerra con la historia de unos guerrilleros republicanos, que padecen la hipocresía de la guerra mientras luchan por sus objetivos.  La Guerra Civil, como cualquier otra, fue una desgracia que consiguió sacar lo peor de nuestra naturaleza ibérica.  La narración de la muerte de los “fascistas redomados” en palabras de una de las protagonistas, permite vislumbrar los atropellos e injusticias cometidas en ambos bandos, la matanza de inocentes y el idéntico fondo humano en los reclutados para cualquiera de los frentes.  Las ilusiones y perspectivas de muchos españoles de bien dieron al traste por la desgracia de nuestros dirigentes.

Interesante novela, como las películas de Eastwood, para entender que cualquier esfuerzo es poco para detener y evitar cualquier guerra, incluyendo la que actualmente asola Siria.