¿Dónde está el negocio?

noviembre 23, 2013

Título:  Cayo Largo.

Autor:  G. Belinchón.

Editorial:  El País.

Tratamos hoy otro de los volúmenes incluidos en la colección de cine clásico que el País editó hace unos años, el correspondiente a una de las grandes cintas de Houston:  Cayo Largo.  El acierto de editar un libro para cada película permite al espectador conocer los entresijos de las grandes producciones de Hollywood.

Cayo Largo

Los cayos de florida fueron el escenario de una obra de teatro de Maxwell Anderson adaptada al cine por John Houston, que la coescribió, y en la que participó la feliz pareja Bogart-Bacall, feliz si no fuera por el Comité de Actividades Antiamericanos, que puso su foco en lo más granado de Hollywood.  Pero eso es otra historia.

La pequeña edición que acompaña al CD nos permite introducirnos en el contexto social de la época, las historias personales de los protagonistas, y las métodos geniales de John Houston, que se inició en la literatura antes que en cine.

Curiosamente ni Bogart ni Bacall, ni el malísimo E. G. Robinson en el papel de Rocco, consiguieron el Óscar por esta cinta.  Fue sin embargo Claire Trevor la que obtuvo el trofeo por su papel secundario:  una jugarreta de Houston se lo puso en bandeja.

Cuentan que Trevor no estaba dotada de un talento natural para el canto, y que Houston le había indicado que en alguna escena debería cantar, para disgusto de la artista, quién pidió tiempo para ensayar y preparar adecuadamente la interpretación.  Una mañana, y justo antes del rodaje, Houston le encargó cantar en la siguiente escena.  La incomodidad, tensión y nervios se transmite en la pantalla cuando el personaje de Trevor, pareja del gangster Rocco, discute medio borracha con él.

Trevor le montó a Houston, fuera de la pantalla, una “escena paralela” recriminando sus argucias al dejar su profesionalidad en entredicho.  Pero se ganó el premio gordo:  Óscar a la mejor actriz secundaria.

¿Cuánto dinero ganó con el Óscar?  ¿Quién fue el actor/actriz que más dinero ganó?  Curiosamente ni ella ni Bogart ni Bacall.

Lewis, otro secundario en Cayo Largo, no encontró mucho trabajo después de dar lo que pudo con Houston, y se decidió por el negocio de las Hamburguesas en Sunset Boulevard: Hamburguer Hamlet.  En 1987 vendió el negocio, que había crecido hasta los 24 restaurantes, por 33 millones de dólares. Probablemente fue quién más dinero ganó a partir de Cayo Largo.

Lo que nos lleva a concluir, una vez más, que la suerte en la vida y en los negocios son fundamentales, y que salta la liebre donde menos se espera.


El monte de las ánimas

noviembre 16, 2013

Título:  Leyendas y Narraciones.

Autor: Bécquer.

Editorial:  Club Internacional del Libro.

Otoño es temporada de lluvias y setas, crisantemos y oraciones, santos y difuntos.  No necesitamos tratos, trucos o disfraces para dar calabazas a nuestras tradiciones.

Dicen que los muertos otorgan la patria:  uno se reconoce del lugar en que yacen sus antepasados, y la visita a nuestros ancestros en los camposantos es ceremonia obligada de primeros de Noviembre.  Hubo un tiempo en que también la misa del día de difuntos recibía la visita anual de nuestros paisanos.  Hoy el repicar de las campanas nos recuerda que tenemos una invitación pendiente.

Pero el negocio es le negocio y salvo flores y velones, bollitos de santos, higos de almoharín, y castañas de ibor (porque hasta las nueces quieren imponerlas de california), poco son los productos que en esta fecha aumentan su demanda.  Interés natural de parte del gremio para importan las fiestas que más venden.

El monte de las ánimas

Halloween, con toda su atrezzo y producción industrial quiere convertir nuestra fiesta de Todos los Santos en su nuevo nicho de mercado; y los libreros aprovechan para vender a Poe.  Parca memoria de un gremio que olvida cómo también las ánimas, el terror gótico, el misterio y lo sobrenatural forman parte de nuestras letras.

El monte de las ánimas de Becquer, y todas sus leyendas, son libro el de cabecera perfecto para la noche de difuntos.  Recuérdeselo al librero de turno.


Se acabó la fiesta.

noviembre 2, 2013

Título:  Fin de Fiesta.

Autor:  J. Goytisolo.

Editorial:  Seix Barral.

Las peripecias vitales de la vida común sirven de hilo conductor para cuatro narraciones.  Juan Goytisolo, premio nacional de las letras españolas en 2008, presenta las aventuras de cuatro parejas en la España de los 60.  Su Tentativa de interpretación de una historia amorosa, subtítulo de la obra, sirve para mostrar a los lectores del siglo XXI, el paisaje humano, ambiente social y costumbres cuando España ya era percibida en Europa como destino turístico.

Fin de fiesta.

Fin de fiesta muestra como los problemas de ayer y hoy coinciden, y como las relaciones de pareja son un transfondo perfecto para analizar la sicología del ciudadano y la sociedad en la que vive.  La fluida narración de Goytisolo permite bucear en un pasado no muy lejano, contemplar la vida en los años 60 e incluso escuchar su música.  Porque en las fiestas de entonces también se escuchaba música.  No había ipods ni spotify, pero algunos tenían picú (pick-up), o giradiscos pelado, sin maleta, sin funda ni altavoces, que se enchufaba a los altavoces de la radio para escuchar lo que reproducía.

Sirva este extracto como fotografía de las pequeñas fiestas domésticas España de ls 60 en la voz de Goytisolo:  Lolita trajo dos botellas de clarete y nos sentamos alrededor de la mesa de mármol.  El picú difundía la voz de Bessi Smith interpretando Saint Louis Blues.

Hoy como ayer, las fiestas y el despilfarro han dado paso, en muchos casos, a una más comedida fiesta doméstica, en la que el cine-torrent ha sustituido al de las salas comerciales, y las música mp3 a los por otro lado farsantes de la música en vivo:  aquellos que sin pudor engañan al público reproduciendo ficheros midi en teclados multimedia.  Ojalá sirvan estos tiempos para reflexionar y enseñar a las nuevas generaciones sobre el verdadero valor de las cosas.

Y terminemos hoy la fiesta con este Saint Louis Blues en la voz de Margot Bingham extraído de la serie BoardWalk Empire, de HBO.  Habrá que echarle un ojo.