Y los sueños sueños son.

mayo 31, 2015

Título:  Obras Inmortales.

Autor: Moliere.

Editorial:  EDAF.

La importancia del teatro para analizar la sociedad y sus valores, y como herramienta de catarsis fue bien comprendida desde la antigüedad, cultivada y apreciada por los grandes de la tragedia. También Moliere, actor destacado en su época contribuyó notablemente con obras inmortales como El tartufo, o Anfitrión.  Las andanzas amorosas de los protagonistas son hilo conductor en muchas de sus creaciones para mostrar la hipócrita realidad a la que contribuían unas normas sociales que sus obras ponían en entredicho.  Y aunque el teatro es pura ficción, y mucho de lo que vemos hoy en el comportamiento de nuestros gobernantes es puro teatro, esta mezcla de sueño y realidad han ejercido un poderoso efecto cautivador en el espectador de todos los tiempos.  Un análisis sosegado del concepto teatral puede llevarnos, como trató Calderón en La vida es sueño, a relativizar los problemas de la vida, la vida entendida como un sueño de una realidad superior, concepto que entronca perfectamente con la tradición cristiana occidental.

Así, el teatro, en todas sus formas, debería contemplarse como parte esencial del modelo formativo de nuestros jóvenes.

Y esto es lo que quizá en parte piensen muchos responsables educativos, que utilizan una forma teatral musicalizada para trabajar con los chavales que forman.  El “Musical”, al que grandes compositores como Lloid Webber han dedicado tanta atención, se ha convertido así en herramienta de trabajo para muchos profesores de primaria, secundaria y ciclos formativos.  Basta revisar las noticias recientes para encontrar en nuestro entorno hasta 4 musicales representados este mes de Junio:  Hair Spray por la Escuela de Arte de Mérida, Peter Pan en el colegio público Ortaga y Gaset de Almendralejo, el Instituto Rodríguez Moñino de Badajoz con una creación de los propios alumnos, y Oniria por el Conservatorio de Almendralejo.

Oniria

Oniria se despidió ayer en el teatro López de Ayala de Badajoz.  El proyecto, cuya música, letra, escenografía… ha tenido múltiples contribuciones, se convirtió finalmente, en algo que al inicio no estaba previsto:  en una producción en toda regla en la que músicos e intérpretes eran (en su mayoría) jóvenes estudiantes.  El proyecto, que al principio se presentó como un proyecto educativo, evolucionó aupado por los profesores hacia nuevos territorios. En los proyectos educativos el objetivo primordial es la formación de los jóvenes;  y aunque esto fuera quizá el objetivo inicial, pronto quedó patente que sería algo diferente:  clases regulares perdidas por los alumnos participantes, inclusión de algún músico profesional en la orquesta, búsqueda de recursos económicos para conseguir una producción de calidad con una alta inversión económica, etc.  Y aunque las matemáticas de la gestión a veces impiden obtener dinero para problemas más acuciantes, es imposible no acordarse de las goteras que cada año sufren estos mismos alumnos-actores en el centro y cuestionar si el tiempo dedicado a la gestión del proyecto ha impedido resolver otros problemas más perentorios.  Tampoco llega uno a entender como en un proyecto educativo se dejan fuera alumnos que podrían formar parte de la orquesta, siendo este el núcleo formativo de un conservatorio, y en su lugar se incluye algún profesional cuyo proceso educativo concluyó hace ya mucho tiempo.  Y, por último, ante las interminables horas de ensayo, y la búsqueda de un resultado profesional de calidad le asalta a uno la duda sobre si el objetivo no era para los profesores desarrollar un proyecto al que de otro modo no tendrían acceso.

Pero dicho esto, ya que no es oro todo lo que reluce, hay que reconocer que proyectos como este difícilmente se desarrollan por amor al arte, nunca mejor dicho, por profesores -funcionarios o no- de centros educativos públicos.  Y aquí sí se ha conseguido.  Oniria es la historia de una niña que busca sus sueños y a la vez es un sueño colectivo de un grupo de profesores hecho realidad.  Un sueño que han conseguido transmitir con entusiasmo a los más jóvenes, permitiéndoles tener una experiencia -a ellos y sus familias- que nunca olvidarán.  El éxito de público, que en muchos casos ha repetido pagando religiosamente el precio de la entrada, llenando las salas en que se ha representado, y la emoción transmitida por los chavales al auditorio no tienen precio, y son clara muestra del nivel alcanzado por la producción.  Ojalá sirva de ejemplo a algunas empresas que producen bazofias y las cobran a precio de oro, muchas veces con subvención estatal, haciendo lamentarse a los padres que asisten con sus hijos de representaciones teatrales o musicales infumables.  Oniria hace disfrutar a jóvenes y mayores por igual, en una entretenida historia tejida a través de los sueños de sus protagonistas.

Enhorabuena pues a Óscar y Ana, padres de la criatura, a sus compañeros y a los jóvenes entusiastas que han sacado adelante el proyecto.  Ojalá que reflexiones como ésta sean útiles para que los sueños sean cada vez mejores, y puedan seguir haciéndose realidad.


Arte urbano

mayo 2, 2015

Título:  Street Craft.

Autor:  R. Kuittinen.

Editorial:  Thames & Hudson.

El museo del diseño de Copenhague esconde piezas curiosas, y una notable colección de cartelería de principios del siglo XX, en la que tienen presencia los estilos Noveau y Decco.

Los museos de arte y diseño siempre merecen la visita del público, y aunque no sea éste el más celebrado de la capital Danesa, es bueno recordar la importancia del Diseño en el mundo actual.  Baste una cifra:  Diseño Industrial en la Universidad de Extremadura es líder nacional en empleabilidad de su sector, con un 77,3%.

Street Craft

En este libro arte y diseño van de la mano en proyectos que se muestran en espacios públicos:  plazas, calles, paredes … son elegidas por los artistas para mostrar como técnicas tradicionales y modernas pueden cambiar la fisonomía de nuestras ciudades.

Un libro en el que nos inspiraremos pronto para trabajar en nuestras escuelas municipales de jóvenes científicos y que permitirá recuperar algunas tradiciones tecnológicas y técnicas de nuestros abuelos para cambiar el paisaje urbano.