Esta semana, Jazz

septiembre 28, 2015

Título:  Coming through slaughters.

Autor:  Michale Ondaatje.

Editorial: Vintage Books.

No son muchas las novelas que fijan su discurso en la vida de un personaje del jazz haciendo ficción de la misma, quizá porque en muchos casos sus bien conocidas biografías impiden a los autores dejar volar la imaginación.  Pero con Buddy Bolden todo cambia:  sólo una fotografía conservamos de él y cuatro datos de su vida.

Curioso libro que teje poesía, música, descarnada realidad de bajos fondos, y la Nueva Orleans de la época en los hilos vitales que de Bolden ha conservado la historia.  Intrincado mosaico difícil de completar, pero una recomendación perfecta para los que esta sema pueden disfrutar y aprender un poco más del mundo del Jazz.

Se celebra los próximos días el Primer Seminario Internacional de Jazz ciudad de Almendralejo.  Y todo esto es posible por la implicación, una vez más, del Ayuntamiento de la ciudad con este proyecto que va madurando poco a poco:  el Instituto de Jazz y Música Moderna de Extremadura.  Además de los estudiosos de esta disciplina artística, que tendrán entre los días uno y tres de Octubre la posibilidad de recibir clases de algunos de los más prestigiosos representantes del género, los amantes de la buena música podrán disfrutar de un concierto que será ofrecido por los profesores al finalizar el seminario.  Oportunidad única para escuchar figuras procedentes de Berklee, Musikene, Universidad de Lisboa y otros tantos lugares dónde el Jazz es una pieza básica del paisaje urbano.

Ojalá que también en Almendralejo el jazz goce pronto del mismo prestigio que otros estilos y géneros musicales, y con el apoyo de todos, pueda ser reconocida como la ciudad del Jazz.


Volando alto

septiembre 18, 2015

Título:  Aeropuerto.

Autor:  Arthur Hailey.

Editorial:  Círculo de lectores.

Podríamos decir que Hailey fue un Crichon de los setenta y ochenta, autor de éxito, con bestsellers tan conocidos como Hotel o Aeropuerto.

Aeropuerto es una perfecta lectura veraniega, que permite engancharse y conocer la dinámica de los grandes “hubs”, la intrahistoria oculta que los viajeros ni siquiera perciben,  aderezada con dramas personales de mayor o menor calado.  Y entre este tapiz humano cuyo telón de fondo es el negocio aéreo, curiosamente destaca una historia que probablemente carezca de trascendencia para muchos lectores, pero que pone el dedo en la llaga en un tema siempre de actualidad:  el aborto.

Hailey se tomó en serio su trabajo:  describir con precisión el trasfondo de un aeropuerto importante.  Pasó tres años recabando información, y ese trabajo se nota:  la logísitica aeroportuaria, el control aéreo, la dinámica de los vuelos y su tripulación, la gestión de catástrofes,…  todo queda reflejado y al día, y la novela sirve no sólo para pasar un rato entretenido, sino para conocer detalles que de otro modo quedan ocultos.

Pero además de esto, refleja Hailey la relaciones personales entre pilotos y tripulación, trasladando al lector una visión triste:  la estadística abultada de abortos y adopciones que ponen el punto y final a la aventuras frecuentes entre compañeros de viaje.   Pero Hailey da un paso más en terreno tan escabroso, y al contrario que en cuestiones técnicas, pone en palabras de un personaje secundario su visión sobre lo que considera un terrible final para una vida humana, evitando argumentos religiosos:  “Para creer en la ética humana, no hay necesidad de tener religión”.

Es una suerte que todavía haya autores con capacidad de raciocinio, más aún cuando escriben novelas para el gran público.  Hoy día basta ser nacionalista para oponerse a la fiesta nacional, y declararse ateo para posicionarse a favor del aborto.  Pocos defienden con razones sus posiciones, y prefieren simplemente rechazar lo que sus opositores aplauden.

Una pena que una visión tan miope impida a muchos volar más alto.


Apuntar alto.

septiembre 4, 2015

Título:  Esta es nuestra sangre.

Autor:  Gabriel Campo Villegas.

Editorial:  Publicaciones Claretianas.

La historia recogida en esta obra aunque sea de oídas, es conocida por los muchos que despachan habitualmente los diarios matinales:  el origen de lo que ha culminado en la reciente subida a los altares de un grupo de jóvenes estudiantes en Barbastro.

Acertadamente cita el autor a Ortega y Gasset en un pequeño prefacio, palabras que viniendo de un pensador de tal calibre, difícilmente puedan considerarse sospechosas;  Nos dice Ortega y Gasset:

“El hombre no puede vivir plenamente si no hay algo capaz de llenar su espíritu hasta el punto de desear morir por ello.  ¿Quién no descubre dentro de sí la evidencia de esta paradoja?  Lo que nos incita a morir no nos excita a vivir.  Ambos resultados, en apariencia contradictorios, son, en verdad, los dos haces de un mismo estado de espíritu.  Sólo nos empuja irresistiblemente hacia la vida lo que por dentro inunda nuestra cuenca interior.  Renunciar a ello sería para nosotros mayor muerte que con ello fenecer.  Por esta razón, yo no he podido sentir nunca hacia los mártires admiración, sino envidia.  Es más fácil lleno de fe morir, que exento de ella arrastrarse por la vida”.

Interesante historia narrada por quién documentándose con testigos directos, colaboró con la causa de beatificación de estos jóvenes que terminaron su vida en Barbastro.  Las palabras de Ortega y Gasset y el propio libro, sirven para descubrir el verdadero motivo de fondo para los que rechazan con aspavientos ninguneando a protagonistas tan ejemplares.  Y para el resto, sirvan como ejemplo:  siempre conviene en la vida apuntar alto en la búsqueda de objetivos, y la altura de miras que estos jóvenes demostraron es difícilmente superable.