Lamark tenía razón.

marzo 25, 2018

Título:  Epigenetics Revolution.

Autor:  Nessa Carey.

Editorial:  Columbia University Press.

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Lamark tenía razón;  al menos en parte.  Es verdad que la Síntesis moderna se apoya firmemente en el Darwinismo, y que Lamark fue desechado hasta que los procesos de evolución cultural mostraron que encajaban en su propuesta, al contrario que las jirafas y su famoso “estiramiento de cuello”.

Pero también en genética ha encontrado Lamark su hueco al cabo de los años, y este libro sirve para entenderlo.

Muchos pensaron que la secuenciación del genoma sería la piedra filosofal.  Craso error. Todo es más complicado de lo que parece.  Y si la navaja de Occam nos anima hacia la simplicidad, la genética, y recientemente la epigenética, parece que se alejan de este conocido principio científico.

Este magnífico libro de divulgación permitirá entender al lector cómo es posible que los padecimientos de una embarazada en periodo de hambruna se reflejen hasta en la tercera generación, en un fenómeno lamarkiano indiscutible;  o porqué gemelos genéticamente idénticos no son iguales en realidad; o las razones de las diferencias cromáticas en pieles de gato macho y hembra …

Son muchos los misterios que la epigenética está explicando.  Pero no nos engañemos, tan intrincado son los fenómenos asociados al ADN y la maquinaria celular que los envuelven, que las grandes farmacéuticas dejan de invertir ante las dificultades para encontrar esos tónicos milagrosos que prometían los profetas del ADN hace pocos años.

Quizá la teoría de incompletitud de Gödel no es más que una punta del iceberg, otra más tras el principio de incertidumbre de Heisenberg, de nuestra incapacidad para abarcar el conocimiento del universo en que vivimos, desde lo más grande y lejano, hasta lo más profundo y pequeño en nuestro interior.  Lo cual no debe ser excusa para perseverar, y continuar el avance de la ciencia.

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