A Love Supreme.

mayo 25, 2019

Título:  Jonh Coltrane.  His life and music.

Autor:  Lewis Porter.

Editorial:  The University of Michigan Press.

 

“París bien vale una misa”, es atribuida a Enrique de Borbón, aspirante al trono de Francia.  No sabemos si su conversión al catolicismo fue de corazón.  Pero que John Coltrane quisiera ser un santo, seriously, no hay duda.  Su camino de purificación desde la periferia de las adicciones hacia la sanción física y espiritual, y la búsqueda de una expresión casi mística a través de su música, es innegable.

Quienes le conocieron, dan buena fe de ello.  Y su exploración profunda de diversos paisajes religiosos, y la búsqueda incansable de la perfección, muestran que si no alcanzó una conversión completa, al menos la buscó con ahínco.

Sirva la vida y obra de este genio del Jazz para que todos los que aman esta música puedan cuestionarse su papel en el mundo, y su respuesta a la pregunta existencial,  ¿qué te gustaría llegar ser? nos ayude a visualizar el camino a seguir.

 

Anuncios

Genios Creativos.

abril 21, 2019

Título:  Origins of Genius.

Autor:  Dean Keith Simonton.

Editorial:  Oxford University Press.

Los buenos libros conducen a otras mil lecturas nuevas.  El camino hacia Origins of Genius lo iniciamos en “Evolución“, tres posts atrás, en el que a su vez nos referimos en 2010 con “La naturaleza del verano“.  Nueve años encadenando lecturas hasta el libro de hoy.

Baste decir que el autor plantea su hipótesis de trabajo desde el comienzo, y posteriormente trata de llenar de argumentos a lo largo de cerca de 300 páginas:  La creatividad tiene un componente “evolutivo” primordial;  pero no en el sentido clásico de cómo los humanos somos lo que somos gracias a la evolución, sino que el propio intelecto humano, su fuerza creativa, y la generación de ideas, tiene un modo de operar similar al evolutivo, con recombinación, mutación prueba y selección.

En palabras del autor:  “Cuando un organismo se enfrenta a un problema nuevo, trata de usar soluciones del pasado, combinándolas o cambiándolas para el nuevo problema.  Pero si el problema es más difícil, entonces hay que descender en una jerarquía de ideas para trabajar con los componentes principales y probar cada vez posibilidad más improbables.  Y así, la nueva solución encontrada será una permutación de componentes pertenecientes a soluciones previas de otros problemas.

Algunas de las conclusiones que presenta sobre el carácter auténtico de un genio creativo son reveladoras:  “Están abiertos a nuevas experiencias; poseen alto nivel de tolerancia a la ambigüedad; buscan la complejidad y la novedad; y son capaces de una atención desenfadada (entiendo que capaces de mirar no sólo el foco, sino adoptar una perspectiva más amplia);  manifiestan un amplio rango de intereses, incluyendo aquellos más alejados de su dominio principal; tienen más a la introversión que la extroversión; y a veces pueden parecer más aislados o antisociales que el promedio;  muestran un alto grado de independencia y autonomía, y suelen rechazar las normas;  aman lo que hacen y muestran entusiasmo, compromiso y energía persiguiendo sus objetivos”.

¿Conocen a alguien que encaje en esta lista?  Quizá hay algún genio creativo más cerca de lo que pensábamos.

Y me permito terminar recordando al que para muchos ha sido un Genio Creativo en el mundo del Jazz -disciplina muy adepta a la evolución, por cierto-, con su Giant Steps, John Contrane, interpretado por el que parece es un nuevo genio en la actualidad:  Joey Alexander.  Imposible no disfrutar viéndole tocar.


Cambios

agosto 27, 2018

Título:  Fascinating Rhythm.

Autor:  Deena Rosenberg.

Editorial:  Penguin Books.

Entre las múltiples visitas que Nueva York ofrece, está su circuito jazzístico, jalonado por los históricos clubs que dieron forma a este arte musical:  Smalls, Blue Note, Village Vanguard, Birdland…, imprescindibles.

En todos ellos se pueden aún escuchar hoy versiones de los grandes clásicos, más conocidos como “standards” entre los profesionales y aficionados del jazz.  Son muchos los temas, autores y compositores que habría que revisar para hacernos una idea apropiada del origen y evolución de esta forma musical, pero entre todos ellos, algunos han ascendido hasta convertirse en modelo o patrón para nuevas creaciones.  Voy a referirme hoy al autor del origen del famoso “Rhythm changes“.

Fue George Gerwshin un Neoyorkino de pro, que a caballo entre el jazz y el mundo académico, trabajando mano a mano con Broadway y Hollywood, compuso una lista de standards que forma parte del conocimiento de cualquier músico jazz actual, entre la que destaca “I’ve got Rhythm”, cuya serie modulante dio lugar a los famosos Rhythm Changes.

Gershwin fue imprescindible en el mundo del espectáculo:  Con la colaboración de su hermano Ira, que puso letra a la gran mayoría de sus composiciones, generó éxito tras éxito en Broadway de los años 20 y 30: I’ve got Rhythm, Let’s call the whole thing off, Summertime, A foggy day (in London town), They can’t take that away from me…

Pero su maestría le permitió también ser aceptado por el mundo académico.  Tanto Rhapsody in Blue, poema sinfónico, y la ópera Porgy y Bess, permiten hoy que “Summertime” sea escuchada tanto en conservatorios, interpretada por estudiantes de canto lírico, como en Jam Sessions de todo el mundo, cuando los combos de jazz la hacen suya.

Aunque Gershwin es un personaje secundario en las cronologías del jazz, creo que ha sido una figura importante para dar lustre a lo que era entendida por la academia como algo frívolo, coyuntural y, quizá, pasajero.  El tiempo, y compositores como Gershwin, han demostrado la importancia del jazz en el panorama musical.

Nuestro libro de hoy recorre la historia de éxitos de este desbordante personaje, que junto con su hermano, nutrieron de abundante material a generaciones de músicos.

Aquí dejamos a Foggy Day, uno de los éxitos del largometraje “Shall we dance”.  La versión que enlazamos permitirá disfrutarla en las voces de Amstrong y Fitzgerald.


Hermoso

febrero 18, 2018

Título:  Pero Hermoso.

Autor:  Geoff Dyer.

Editorial:  Random House.

erh28733

Dicen que es uno de los escritores de no-ficción más importantes en la actualidad.  Ganador de múltiples galardones literarios, diría yo que el lector se encuentra en esta sucesión de relatos, que más parecen bolos de sus protagonistas que historias con desenlace, con un amante del jazz, pues no habría podido de otro modo componer este libro que novela episodios, conocidos unos más que otros, de la vida de los artistas que retrata.

Imagina Dyer qué pudo suceder a Young, Monk, Ellington, Pepper … en su peregrinaje musical y existencial, poniendo en manos del lector historias plausibles, experiencias vitales de los grandes del jazz, tamizadas por una prosa exquisita y veraz que permite al lector sumergirse en la vida de estos músicos y su época, décadas de los 40, 50 y 60, y que recuerdan al modo en que Scott Fitzgerald con sus historias nos zambulle en los locos años 20.

Siendo escasa la literatura de ficción en torno al Jazz, “Pero Hermoso” será un clásico en las décadas venideras, y figurará en la biblioteca de cualquier interesado por el género.

 


No sólo Jazz

febrero 2, 2018

Título:  El Jazz de la Física.

Autor:  Stephon Alexander,

Editorial:  Tusquets.

En el famoso documental sobre la historia del jazz que Ken Burns filmó con tanto éxito, y que a fuerza de verlo permite a uno disimular la ignorancia sobre el devenir de esta música a lo largo del siglo XX, aparece algún colega de Charlie Parker, hablando de su inteligencia e interés por disciplinas bastante alejadas de lo que se supone debe interesar a un intérprete de jazz.  Y nos cuenta como se podía mantener una conversación con Bird, no ya sobre Bach o Beethoven, sino sobre partículas elementales y la incompresibre física cuántica.

Francamente, creo que es más fácil que un físico entienda el jazz, que un asiduo a las jam sesion llegue a entender nunca algunas áreas de la física, incluida la cuántica.  Y no precisamente por incapacidad de los que se dedican al jazz.  Todo lo contrario:  por la hasta ahora incapacidad de los físicos de desarrollar una teoría comprensible del mundo en que vivimos.  El propio Richard Feyman, uno de sus máximos exponentes, expresaba su creencia firme, ciega diríamos, en los modelos matemáticos que la sustentan, y a la vez su incomprensión profunda de la realidad física que describen.

Qué curioso que el propio Feyman sea ejemplo de creyente en algo que escapa a la comprensión.

Dicho todo lo anterior, no hay excusa para ignorar lo que mueve el mundo.  Música, ciencia, literatura, arte…  todos deben ser elementos que formen parte de un menú intelectual equilibrado. Y el libro de hoy, permite de algún modo, acercar la física a la otra orilla.

El autor, Stephon Alexander, utiliza su experiencia vital como músico de jazz y físico teórico, para mostrar como se inspiró en el jazz para trazar su investigación, y con multitud de anécdotas, hila una historia que pretende acercar la física más abstracta al público general;  bueno, digamos mejor al músico de jazz general.

No obstante, creo que para adentrarse en cualquier terreno resbaladizo de la física, hay otras obras más recomendables.  El libro hace un largo recorrido, pero con no demasiada profundidad, en muchas áreas de la física, desde la cosmología, unificación, cuántica, relatividad, etc.  Un recorrido tan rápido y a tal altura que producirá vértigo al visitante casual, y dejará insatisfecho al que ya conozca algo de cada temática.

Así y todo, es una buena ocasión para ver que el que se dedique al jazz, también puede desarrollarse profesionalmente en otras disciplinas.

Acabemos este principio de año con un temita clásico, que está haciendo disfrutar a los alumnos de combo del instituto de jazz  y música moderna de extremadura.  Ojalá que también aquí podamos pronto mezclar el jazz con alguna otra disciplina, aunque no sea la física;  las nuevas tecnolgías, por ejemplo, por las que pasa el futuro de la sociedad que conocemos.

 

 

 

 


Dónde escuchar jazz

noviembre 18, 2017

Título:  Cómo escuchar jazz.

Autor:  Ted Gioia.

Editorial:  Turner noema.

cartel2017-5

Aunque es triste escuchar que la trompeta es una “madera”, o que Charlie Parker tocaba la trompeta, y todo esto hay que agradecerlo a la traductora de este libro, que lo mismo se atreve a traducir libros de jazz que de inteligencia artificial;  a pesar de todo, digo, este libro tiene su interés. Informaremos al autor de los desmanes cometidos en la traducción al español y vaya por delante entonces mi recomendación para leer la edición original en inglés.  La ignorancia es muy atrevida.  Para traducir, hay que dominar primero el área de conocimiento.  Que para traducciones mecánicas son muchas las herramientas online disponibles.

Dicho lo anterior, y aunque otros conocidos libros de Gioia van más dirigidos a público experto, el de hoy propone al neófito varias estrategias de escucha que permitirán apreciar los principales elementos del buen jazz:  desde el misterio del ritmo, tono y timbre, fraseo, pasando por la armonía, descrita todo ello en términos inteligibles.  Además, hace un repaso de los 150 nombres del Hall of Fame actual del Jazz, para que además de los clásicos, sepa el lector dónde buscar buen jazz.

Y puestos a buscar y escuchar jazz, afortunadamente va calando este género musical en la sociedad, como el buen vino, y crece la oferta en nuestro entorno más cercano.  Sirva de muestra el festival Badejazz en tierras extremeñas, que durante una semana y de forma intensiva, nos está permitiendo poner en práctica los consejos ofrecidos por Ted Gioia en el libro.

A disfrutar.

 


Todos pierden

julio 3, 2017

Título:  Miles, La autobiografía.

Autor:  Miles Davis, Quincy Troupe.

Editorial:  Alba.

Autobiografía no apta para menores, en las que Miles cuenta sin tapujos su poliédrica personalidad, llena de luces, con sus numerosas aportaciones a la historia del jazz, y de  grandes sombras marcada por sus adicciones de ida y vuelta, que le hicieron transitar por el infierno, condenando a un peaje demasiado caro a muchos músicos de su entorno.  Como Parker con el saxo, marcó Davis con su trompeta la música de una época, y lamentablemente indujo a otros a una búsqueda de la perfección de la mano de las drogas.  Ciertamente ni el color de su piel ni la época en que vivió fueron de ayuda.  Sirve esta biografía no obstante como un “mea culpa” de su autor, en el que reconociendo sus vicios, alerta del peligro alfinal de una vida llena de lujos y excesos.

Siempre es bueno que el líder renuncie en ocasiones a lo que la fortuna le ofrece, sobre todo cuando la ganancia es a costa de otros.  Recuerdo especial para otro David, esta vez Brubeck, uno de los máximos representantes del “west coast”, que cuando fue portada del Times, más que alegría sintió un pena inmensa ante su fotografía:  coincidía en aquellos días con Duke Ellington, a quién admiraba, y su primera reacción fue llamar a su puerta para darle la triste noticia:  “Duke, claro que quería salir en portada del Times, pero después de ti, no antes.”  No hay reconocimiento más sincero, que la alabanza del que recibe injusto premio.