Vida Serena.

febrero 15, 2020

Título:  Conociendo el Medio natural, social y cultural de la Serena

Autor:  J. M. Corrales et al.

Editorial:  Diputación de Badajoz.

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Si alguien tiene dudas de la imprescindible labor que las administraciones públicas deben realizar en pro de la cultura, historia, medio ambiente,… de nuestra tierra, son obras como ésta las que ayudan a resolverla.

Magnífica edición que llenará de orgullo a los paisanos que pueblan todos los rincones de la comarca, permitiendo pararse a disfrutar de lo que su tierra le ofrece:  fauna, flora, historia, cultura…

Y sirva también como muestra para los que viviendo absortos en la vorágine de la gran metrópolis, no se plantean que existe una calidad de vida con la que quizá nunca soñaron.

Y ojalá que la otra parte de la ecuación, las administraciones públicas, se den cuenta pronto, que tal como en los sistemas de computación de este siglo XXI que transitamos, los sistemas distribuidos son la única forma posible de mejorar las prestaciones y rendimiento general del sistema; sólo un reparto y redistribución de las industrias, infraestructuras, organismos públicos y administraciones por todo el territorio, generará a la postre el necesario trabajo que atrae y fija la población, y será el que permita que nuestros pueblos florezcan y rebosen llenos de vida de nuevo.


La infancia en el pueblo.

octubre 5, 2014

Título:  La Puerta de La Luna.

Autor:  Ana María Matute.

Editorial:  Austral.

Si la triste partida reciente de “La Matutes”, d.e.p., me hizo llegar a esta edición completa de sus cuentos, debo confesar que sólo la perseverancia me permitió alcanzar lo que más interesante me parece del volumen:  sus artículos.

La serie de cuentos permite al lector observar de cerca la evolución narrativa de la autora;  y aunque en mi caso no llega a seducirme, al contrario que sus novelas, sí reconozco el valor de particular de alguno de los relatos incluidos.  No obstante, y una vez pasado el macabro desfile de cuentos trágicos, al menos así podrían considerarse estas narraciones unidas por la muerte final del protagonista, he podido disfrutar de unas páginas memorables de infancia y raíces profundas.

Los artículos, curioso título para descripciones autobiográficas, permiten al lector conectar con recuerdos olvidados propios, descubriendo a través de los ojos y palabras de Matute, páginas inolvidables de nuestra propia niñez.  Porque somos muchos los que permanecemos indisolublemente unidos a los campos y paisajes de nuestra España rural.  Si Delibes pintaba con maestría la pobreza de los pueblos de provincias, Matutes invoca la mágica esencia de la infancia de pueblo con postales surgidas en su más tierna infancial.

Sirva pues este post para alentar a impacientes a perseverar en la lectura de estos cuentos completos, o al menos marcar las coordenadas de unas páginas imprescindibles:  la vida en el pueblo vista por la niña que fue Matute.


El bosque y el agua

septiembre 5, 2011

Título:  El Bosque Animado.

Autor:  Wenceslao Fernández Flores.

Editorial:  Anaya.

 

Fernández Flores tejió en la Fraga de Cecebre mensajes universales:  la supremacía de la naturaleza frente al mundo urbano, la comunión de todos los seres del bosque, las penurias y el hambre de los olividados por la sociedad, la lucha de clases, el hambre… incluso tecnología hay en el bosque, en manos de un loco:  manifestada en la obra de Flores como predicción del teléfono móvil actual.  Tan universales son sus historias, que Walt Disney tuvo el Bosque Animado como proyecto de película.

El bosque es en esta obra de Flores paisaje y soporte de los más diferentes estilos de vida.  Cualquier bosque podría analizarse bajo el mismo prisma.

Palacio de Bussaco

Este pasado fin de semana, entre reuniones varias en Coimbra y lectura del Bosque Animado, he tenido la oportunidad de visitar Bussaco y su Mata, conjunto fantástico de Parque Nacional y Hotel Palacio histórico.  La impresión que produce semejante obra de la naturaleza en el ánimo del visitante es notable:  el ser humano siente su miseria ante el milagro de la creación.  La Mata, incluye entre otras maravillas, el palacio de Bussaco, insertado y oculto en la cima de la Mata, que ofreció en su día descanso oficial a los Reyes de Portugal.  Se funde así la creación humana, para sus más altos dignatarios, con la naturaleza más viva y misteriosa.

Hablando de vida, debe la sierra de bussaco actuar como imponente filtro natural para las aguas que son distribuidas desde la vecina Luso.  Aguas naturales que son recogidas por los vecinos en una magnífica fuente pública, embotelladas y distribuídas por todo el país, y aprovechadas en un moderno SPA que aún conserva la fuente Decó construida a principios del siglo XX, siguiendo las tendencias vacacionales de los turistas adinerados, y que suelen reflejarse en arquitecturas Novó y Modernistas por los balnearios de toda Europa.

En fin, un lugar para descansar y disfrutar en la Naturaleza de agua y bosque.

 


La tierra herida

marzo 6, 2011

Título:  La Tierra Herida.

Autor:  Miguel Delibes y Miguel Delibes de Castro.

Editorial: Galaxia Gutenberg.

 

Quizá sea éste uno de los últimos libros con colaboración de Miguel Delibes, porque en cuanto a construcción, desarrollo y escritura de novelas, ya nos avisó el autor de sus mermadas facultades tras una revisión quirúrgica.

La tierra herida

Este libro, cuyo peso lo lleva uno de los herederos del apellido Delibes, quizá fuera necesario para celebrar su Doctorado Honoris Causa en Biología.  Es bien conocido el amor de los verdaderos cazadores y pescadores por la naturaleza, que reviven los inicios de nuestra especie, hace muchos miles de años, cuando discurríamos cazando y recolectando en armonía con la naturaleza;  en perfecta simbiosis, el hombre servía y era servido por la naturaleza.  Así lo entendía Delibes, y así lo vivía.

La Tierra herida nos muestra un diálogo entre un conocedor de las leyes naturales -Delibes hijo, biólogo- y un apasionado por la naturaleza, Delibes padre.  Aunque la obra es extraña a la creación propia de Delibes, no está demás para reflexionar sobre lo que tenemos y lo que merecemos.  La especie humana a decidido pedir prestado en exceso a un banquero que no pide aval:  la naturaleza nos da lo que tiene sin exigir nada a cambio.  Está en manos del cliente tomar lo necesario, administrarlo y devolver los intereses.  Malas noticias para clientes irresponsables, que toman lo que quieren y no piensan en devolver.

Esperemos que esta tierra herida que se nos presenta, no esté aún en fase terminal de su enfermedad.


La conjunción del saber

febrero 12, 2011

Título:  El soberbio Orinoco.

Autor:  Julio Verne.

Editorial:  RBA

Esta semana se producen varios hechos significativos.  El pasado día 8 de Febrero celebrábamos aniversario de nacimiento de Julio Verne.  No es que yo lo recordara, pero a los de Google no se les escapa una, y tenían logo especial para la efeméride.

Ni corto ni perezoso, haciendo un breve receso sobre las obras completas de Delibes, me dirigí a mi colección de Verne, con el resultado de la obra que hoy destacamos como siguiente en espera de lectura:  El soberbio Orinoco.  La novela me ofrece gratos recuerdos de décadas pasadas, cuando la leí por primera vez en versión reducida y aderezada con cómics.

Verne cultiva en sus novelas de aventuras la geografía, descubierta a través de viajes extraordinarios, y la ciencia.  Basta leer 20.000 leguas de viaje submarino para encontrar una descripción del conocimiento de la época en que vivió.  Es así Verne un descriptor notable de la Biodiversidad de cada enclave.  Y es aquí dónde llegamos al segundo tema de la semana.  Vamos a ello.

Edward O. Wilson

Resulta que el pasado miércoles se ha hecho público el premio entregado a Edward O. Wilson: premio Fronteras del Conocimiento Fundación BBVA. Además de amante de las hormigas desde su niñez -¿quién no ha sido fascinado por estos insectos en la más tierna infancia?- prosiguió con su fascinación de adulto, y cultivó la ciencia de su estudio -bienaventurados los que se hagan como niños.   Fundó la sociobiología y acuñó términos tan conocidos hoy como “Biodiversidad” y el más enigmático “consilience”, vocablo este último de mucho interés: nos dice el término que ciencias y humanidades no son ramas de conocimiento aisladas, al contrario, juntas nos hablan del sentido del mundo, de su orden y explicación por leyes naturales.

Podríamos llegar más lejos:  la experiencia de muchos científicos en su incapacidad final de comprender el mundo, y de muchos teólogos para comprender a Dios nos dicta que Arte, Ciencia, Religión… todo es imprescindible para saber dónde estamos, porqué, y el más difícil todavía “para qué”.

Hablando del Para qué: en los fluctuantes tiempos económico-laborales que transitamos, es buena época para reflexionar sobre capacidades y habilidades propias, y tomar en cuenta lo que nos recomientan algunos expertos, entre ellos Jim (“Cope”) Coplien, a saber, rehacer la carrera profesional cada 7 años.  No es bueno apalancarse en lo ya sabido.  La evoluciona natural ha sido posible por la capacidad de las especies para cambiar de acuerdo con lo que el entorno marca.  El desarrollo profesional también requiere cambios y actualizaciones, y para ello, nada mejor que poner sobre el tapete  todas las habilidades recibidas, para moldearlas, adaptarlas y desarrollarlas.

Es necesario así un verdadero “consilience” de nuestras habilidades olvidadas, y llegar a una verdadera conjunción de conocimientos para beneficio propio y de la sociedad en que vivimos.


La naturaleza del verano

agosto 28, 2010

Título:  The Structure of Evolutionary Theory

Autor: Stephen Jay Gould

Editorial:  Harvard University Press

El Extremeño Juan Meléndez Valdés, natural de Ribera del Fresno, nos pintó una bonita estampa del campo Extremeño en su Epístola “El Filósofo en el Campo”.  El comienzo no puede ser más evocador:

"La Terrona"

Bajo una erguida populosa encina,

cuya ancha copa en torno me defiende

de la ardiente canícula, que ahora

con rayo abrasador angustia el mundo

tu oscuro amigo, Fabio, te saluda […]

Conocía Meléndez Valdés el clima veraniego de las dehesas extremeñas, y la natural predilección de los filósofos por el campo.  En términos amplios, este título que marca la epístola incluida en el volumen de editado por Francisco Rico de 1000 años de poesía española, y ya visitado en este blog, serviría perfectamente para definir al autor del libro de hoy.

Le nació a S. Jay Gould su afición a la naturaleza por una impresión profunda:  la provocada por restos de dinosaurios en una rutinaria visita al museo en su más tierna infancia.  Ahí surgió una vocación de paleontólogo, que en el futuro le permitiría considerar la teoría de la evolución desde un punto de vista diferente.

Gould ha sido un filósofo de la naturaleza.  Y el libro recoge “un gran argumento”, parafraseando a Darwin, sobre el trabajo de su vida:  la evolución y el Equilibrio puntuado.

Conocí a Gould por su tarea divulgadora (30 años colaborando con Scientific American en columnas mensuales).  Sus ensayos editados y publicados luego en volúmenes de divulgación científica no tienen precio.  Era pues inevitable acabar en la mayor obra de su vida.  Este inmenso libro de más de 1400 páginas hace un recorrido comentado por la Síntesis de la Evolución, presentando además las teorías propuestas por el autor en este marco científico.

Esculturas de arena

Esculturas de arena

Buen momento el verano para conocer más de cerca los orígenes de la vida.  Quizá los artistas del Algarve hayan pensado algo parecido, y por eso este año han rendido homenaje a la vida en sus múltiples formas, y al mismo Darwin, autor de las bases de una teoría unificadora sobre su origen.

Buen momento el de la canícula veraniega, para protegernos a la sombra de una encina como “La Terrona”, para hablar de ciencia, filosofía y naturaleza.

Contemplar las Perséidas en las noches estivales, o descubrir los satélites de Júpiter o los cráteres lunares bajo el prismático acompañados de versiones tan evocadoras como el MoonRiver de  Satchmo siempre añaden perspectiva a nuestro papel en la naturaleza.


Sobre la amistad

mayo 15, 2010

Título:  Mis amigas las truchas.

Autor:  Miguel Delibes.

Editorial:  Galaxia Gutemberg.

Los estudiantes de doctorado se pasan la vida -habitualmente sus mejores años- afanados en saberlo todo de nada, contrapunto al clásico aprendiz de mucho.   Porque una buena tesis pretende profundizar lo máximo en una parcela muy reducida y especializada de conocimiento. A veces ni siquiera esto es necesario:  los títulos de doctor se expiden a golpe de talón en algunas universidades americanas, o se endosan a  ineptos aguadores sapienciales que a base de mover cántaros de inutilidades rompen la paciencia de directores mediocres.

Más merecen doctorados los aguerridos hombres de campo que lo saben todo sobre fauna y flora de su entorno, pronosticando lluvias mediante concienzudo análisis de detalles nimios para el profano:  humo de chimeneas, estructuras nubosas o cantos de pájaros.  Conocimiento adquirido por generaciones de infatigables observadores.

Truchas

Miguel Delibes recibió Doctorados Honoris Causa, pero ninguno de ellos valoró su conocimiento profundo de nuestros pagos y sus moradores.  Ya decíamos en otro post que sus libros traslucen el verdadero sentir del ecologista practicante.

Y es en este libro, en que describe con detalle el uso de mosco seco, cucharilla, métodos y costumbres, normas y usos, donde muestra su profundo respeto al milenario oficio de la pesca, captor de truchas en nuestros ríos peninsulares, esquisito bocado culinario, perdiz de agua dulce.

El título del libro, recoge la más notable relación que pueda existir entre dos seres que no comparten parentesco.  Curiosa relación entre captor y presa, que encierra la profunda necesidad de las partes para el funcionamiento del todo.

Y tomen notas algunos ecologistas que bailan al son de las modas y políticas sin alma, para meditar sobre la convivencia pacífica y productiva del hombre y el medio natural.


Diseño ecológico

febrero 20, 2010

Título:  Urban Eco Chic

Autor: Oliver Heath

Editorial: Ocean

El arte, estética y buen gusto no son sinónimos de coste.  Ni es necesario un algoritmo multiobjetivo para lograr soluciones satisfactorias; porque el dinero no es imprescindible para la belleza interior (del hogar).

El gusto por el derroche y la total carencia de sensibilidad se aunan con frecuencia en adineradas mansiones de folclóricas, toreros o futbolistas.  Buenos ejemplos de hogares generadores de CO2 por toneladas y   antítesis de la estética decorativa.

Urban eco chic

Pero no nos engañemos, el diseño no está reñido con el diseño, ni la ecología con la ecología, ni el diseño con la ecología.  Y este libro es una buena muestra.

La creciente preocupación por el medio ambiente permea todas las temáticas.  ¿Han pensando alguna vez la mejor combinación de fuentes de energía para un país, o una ciudad?  Ahora tienen la oportunidad.  Un interesante juego on-line desarrollado por Chevron, EnergyVille, les permitirá seleccionar y ponderar sus preferencias.

Pero no sólo es posible hacer que una ciudad funcione sin perjudicar el medio ambiente.  También el hogar y su decoración pueden funcionar sin perjudicar el medio ambiente.  Materiales ecológicos, reciclados, sintéticos.  Naturaleza espléndida que se ofrece en su ciclo anual como solución a nuestros problemas y como inspiradora fuente de ideas decorativas, frescas primaverales u nostálgicas otoñales.

Hablando de otoño y naturaleza, y de evocadores recuerdos en el recién pasado día de San Valentín, incluimos aquí el clásico “Autumn in New York” en la voz de Billy Holliday.

Combinaciones y estilos naturales, modernos, vintage.  Recuerdos lejanos del pasado que se reciclan y actualizan en un renovado presente.

Un libro que será de ayuda para el profesional sensibilizado, y para todo decorador coyuntural, ineludible tarea que sucede al menos una vez en la vida.


Los Santos Inocentes

enero 22, 2010

Título:  Los Santos Inocentes

Autor: Miguel Delibes

Editorial: Destino

No es habitual que se acuerden de Extremadura.  Ocultas cimas y recónditos pueblos, como Puerto Hurraco, sacan esta tierra del anonimato. Lástima.

Extremadura

Porque Extremadura posee una natural belleza, en sus campos de labor y silenciosas dehesas, fértiles viñedos, gargantas cristalinas, riberas frescas y tórridas sementeras, cortijos blanqueados y pueblos perdidos.

También Delibes se acordó de esta tierra, proclive a caza y pesca, y devenir parejo al de su Castilla profunda.  Los cotos en sierras y valles bien pudieran haber sido frecuentados por Delibes en sus retiros campestres de cazas matutinas.  Y gusta Delibes narrar la naturaleza Extremeña y su efecto en los diferentes caracteres.

Así, representa Azarías al tipo que a pesar de su menguada inteligencia, conecta con la naturaleza de modo evidente, y no perdona un desprecio gratuito.  Justiciero del ensañamiento global, que diríamos.

El ya añejo señorito, por su parte, bien podría equivaler al actual dominguero fantoche, cosmopolita frenético, gélido tecnólogo o directivo sin escrúpulos que mira todo desde una óptica atrofiada, buscando el beneficio propio y el universal servicio del resto a sus propósitos.

Libro este, que junto a otras tantas obras del período tardío de Delibes conforman las obras completas que Destino viene editando en los tres últimos años, convenientemente prologadas, y que los Reyes Magos entregan puntualmente.

Buen autor Delibes para amantes de la naturaleza.  Y la caza.  Porque se reconocía Delibes cazador que escribe, y recordaba que los buenos cazadores aman la naturaleza.

Libro recomendable para amantes de la naturaleza y la literatura.  Y quizá para los que buscan nuevas tierras naturales y desconocidas.  El paseo con Azarías por las dehesas y cortijos de interior, de la mano de su “milana bonita”, no defraudará.