Tendiendo puentes

octubre 7, 2017

Titulo:  Puentes.

Autor:  Judith Dupre.

Editorial:  Konemann.

Interesante libro, con formato tan espectacular como los paisajes que pueden divisarse desde cada puente que describe, y con un titulo a propósito de esta época de tormentas y marejadas que separan los territorios.

Entre los muchos puentes que describe, se encuentra el famoso de Tacoma, que aunque ajustado correctamente a los calculos de estructuras, componentes imprevistos e impensables cuando se construyó, consiguieron que después de “galopar descontroladamente” durante días, la construcción se viniera abajo.

El puente había sido diseñado para soportar vientos de hasta 200 Km/h, pero el día del desastres sólo soplaban ráfagas a 60 Km/h.  ¿Cómo fue posible entonces su caída?  La razón la encontramos en la resonancia de los materiales, efecto similar al de un columpio en el que un niño con poca fuerza es capaz de hacer que éste progresivamente gane impulso, pudiendo llegar a volcar si no para antes.

Tomen nota los gobernantes pasados y presentes, si quieren evitar que unas leyes aparentemente bien pensadas sean incapaces de soportar las tensiones de sus pueblos;  y  hagan lo que corresponda, para impedir que una fuerza aparentemente menor pueda con con los años conseguir la resonancia necesaria para mandar a la basura lo que con tanto esfuerzo hemos construido entre todos.

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El mundo en un disco

enero 12, 2016

Título:  Rechicero.

Autor: Terry Prachett.

Editorial: RBA.

Tengo que confesar que Terry Prachett no ha conseguido que caiga en sus redes.  La curiosidad me llevó a elegir uno de los tres volúmenes que dispongo de su mundodisco, y me ha dejado completamente indiferente.  Bien es verdad que el nombre que da origen a su mitología y la saga que desarrolla, mundodisco, me van a permitir hoy trasladar una noticia que aunque no me ha sorprendido, a muchos sí que lo hará, en el ámbito de la música.  Y aunque ciertamente Terry Prachett considera la música como elemento indispensable para cualquier civilización, sea ésta imaginaria o real, lo que explica su título Soul Music para uno de los capítulos de su mundo, no seré yo quién avance de la mano del escritor en la música del mundo disco.  En su lugar hablaré hoy de los discos de música.

Allá por Julio de 2012, me permitía compartir aquí mi visión sobre la vuelta del Vinilo.  Mis alumnos nunca estuvieron de acuerdo conmigo.  Generación digital por autonomasia, de pantallas táctiles, índices deslizantes y pulgares hyperdesarrollados, no hay más literatura ni música para ellos que la digital.  Pero la psicología humana me sirve de argumento para defenderme frente a sus ataques, y estas Navidades, el comercio electrónico en EEUU me ha dado la razón:  el aparato más vendido por amazon ha sido un tocadiscos clásico.

Aunque hay quienes se aferran a la tecnología para explicar su regreso, no creo que la calidad sea la razón fundamental;  más bien es el humo que vende el fabricante para apoyar lo inevitable, y convencer a los indecisos.  El protocolo y ritual necesario para reproducir un disco de vinilo, su liturgia que diríamos, junto con la sensación de poseer un objeto físico especial, creo que están permitiendo que la industria del vinilo remonte el vuelo de nuevo.

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La música digital tiene sus ventajas, inmediatez, facilidad de acceso, portabilidad.  Pero todos ellos son elementos que restan valor al CD:  ¿Qué necesidad hay del formato binario en disco, cuando puedo tenerlo sin que ocupe espacio físico?  En el futuro nadie comprará CDs.  Eso sí, los servicios de descarga, préstamo, escucha, compartición de música digital, gratis o no, irán a más, y serán completamente compatibles con la venta de discos de vinilo;  dos mundos musicales que coexistirán.  Las grandes compañías se van dando cuenta.  Ahí tienen al presidente de Sony, que va aún más lejos:  no sólo el vinilo, también el carrete de fotos tendrá una segunda vida, dice Kazuo Hirai.  Bueno, con el carrete creo que se equivoca, y aunque es verdad que los profesionales de la fotografía probablemente vuelvan sus ojos al carrete clásico, el usuario de a pie difícilmente dará marcha atrás.

Por cierto, y para ir acabando, mi primer vinilo ha sido un clásico del Jazz:  Time Out de Dave Brubeck.  Se ve que los Reyes Magos también creen en el vinilo, y pese a algunos nuevos gobernantes, por estos lares seguimos creyendo en Sus Majestades de Oriente. Aquí les dejo un enlace para escuchar este título imprescindible:

A disfrutar de este magnífico cuarteto.

 

 

 


Divulga, que algo queda

marzo 22, 2015

Título:  Inteligencia Artificial, Inteligencia Computacional y Big Data.

Autor:  Francisco Herrera Triguero.

Editorial:  Universidad de Jaén.

En línea con lo que comentábamos en el últimos post, este libro, que el autor me dedicó recientemente en nuestro congreso anual MAEB 2015, celebrado en Mérida doce años después de su primera edición, es una nueva excusa para apuntalar mi comentario editorial de viceversa que trasladé aquí la pasada semana.

Que Paco Herrera, probablemente el científico español más citado internacionalmente en el área de Computación, dedique parte de su tiempo a la divulgación de la ciencia debe permitir una reflexión profunda.

Paco es bien conocido por su pasión por la investigación y su dedicación incansable a la misma. Con ocasión de un curso de verano que organizamos en Mérida, me decía Mateo Valero, a quien todos conocemos también por estos lares, que no dudaba en entonar un mea culpa por sus más de 4000 horas de trabajo anuales, que en ocasiones entendía como un demérito que le privaba de pasar más tiempo con la familia.  A Paco Herrera también podemos incluirlo en la lista de los 4000, como se anotan alpinistas en las de 8000.  Junto con Mateo Valero y algunos otros, ese amor por el trabajo ha producido frutos notables en la comunidad investigadora nacional, permitiendo así colocar a nivel internacional productos patrios como referencias.  Gracias que debemos dar no sólo a ellos, sino a sus familias que se han visto privadas con frecuencia de su tiempo.

Este mismo Paco Herrera del que hablamos, ha robado tiempo valioso a su investigación para dedicarlo a lo que en mi opinión es junto con la docencia la tercera vía que necesariamente deben recorrer los profesores universitarios: la divulgación.

El renacimiento en Europa llegó a través de la divulgación:  la caída de Constantinopla hizo que parte de sus fondos bibliográficos llegaran al viejo continente de la mano de los eruditos exiliados.  Los textos de la Grecia clásica fueron así luz que iluminó nuestra oscura Edad Media.

La divulgación sigue siendo hoy tan necesaria como ayer, y libros como el de Paco Herrera, permiten a la sociedad conocer cómo avanza la ciencia y quizá en manos de un joven, permita mostrar un futuro que recorrer.

Ojalá más pronto que tarde también la divulgación sea una tarea asumida por todo el ente universitario, y valorada apropiadamente, para que proyectos como el que con tanta ilusión hemos comenzado, las Escuelas Municipales de Jóvenes Científicos, encuentren el apoyo necesario para así promover vocaciones que son tan necesarias en nuestro sociedad.


Descanse en paz

abril 18, 2013

Título:  EvoApplications 2013.

Autor:  A. Esparcia et al (eds).

Editorial:  Springer.

 

Probablemente esta edición de EvoApps haya incluido los últimos artículos firmados por Juan Manuel.

Juan Manuel se fue sin hacer ruido, tal como llegó a Extremadura.  En su vuelta a los orígenes vino a buscar en su tierra una tregua que algunos colegas locales no le brindaron.  Primer catedrático de áreas TIC en la Universidad de Extremadura evitó imponer rangos o medallas, lo que permitió a otros izar banderas promoviendo luchas tribales.

Su carácter afable y bondad natural sirvió de contrapeso en un Departamento ingobernable que acabó escindiéndose para regocijo de muchos.  Precisamente su buen talante y familiaridad, su mayor virtud, que proyectaba con quién tenía la oportunidad de hablar con él, le impidió conocer en ocasiones las oscuras razones que se movían en su entorno.

Juan Manuel buscó en los alumnos colaboradores, no vasallos.  En lugar de exprimir a los estudiantes, permitió y alentó el vuelo de los suyos.  Nunca se erigió en cacique, y todos sus ex-alumnos gozaron de una libertad bien entendida, que permitía la crítica constructiva mutua.

El buen recuerdo de Juan Manuel seguirá presente en Extremadura.  Ojalá esté disfrutando ya del descanso que se merece.

Descanse en Paz.

 

 

 

 


Música Celestial

diciembre 27, 2011

Título:  A-life for Music

Autor:  Eduardo R. Miranda

Editorial: A-R Editions

 

No hacen falta encuestas para conocer lo que el público considera propio de las Navidades:  música, cantos populares y villancicos.  También es verdad que desde que los Reyes Magos regalan i-Pads, Xbox y Nintendos, la tecnología intenta desplazar partituras y músicos.  Pero el rey de la Navidad sigue siendo el villancico popular, y basta asomarse a la calle para constatarlo.

Una periodista italiana se preguntaba recientemente sobre el origen humano o divino de la música.  Aunque la tecnología es un trabajo con mucho presente, la música tiene más futuro:  ¿alguien se imagina un cielo lleno de ángeles informáticos conectados a la gran nube?  No;  el cielo debe ser hogar de músicos y coros celestiales, y quizá el músico de oficio, pésimamente pagado aquí en la tierra, se esté labrando un currículo para la vida eterna.

En todo caso, esta temporada terrenal podemos transitarla uniendo música y tecnología, para vivir el presente con una profesión demandada y con la mirada puesta en el futuro.  Libros como el que Eduardo ha editado nos permiten vislumbrar posibilidades musicales que seguramente explotarán en este siglo XXI.  Si la música artesana ha dominado la historia, el futuro vendrá determinado por la mezcla de creatividad artificial y humana, y quién sabe si las nuevas tendencias musicales lleguen al paraiso.

Feliz Navidad Musical y disfruten este Jingle bells de con Sinatra y Crosby.

 


Superar el nombre

diciembre 16, 2011

Título:  Modelos Meméticos cooperativos para la optimización de problemas combinatorios.

Autor:  Jhon Edgar Amaya Salazar

Editorial:  Universidad de Málaga.

 

Ayer discutí con Jhon.  Divergíamos en los nombres y convergíamos en las ideas de fondo:  Los algoritmos meméticos quizá no lo son,  aunque cumplen su misión.  La segunda parte de la afirmación estaba clara, y Jhon se ha asegurado en su Tesis Doctoral de mejorar propuestas anteriores.  La primera, sobre el nombre, es otra historia.  Vamos por partes.

Los Algoritmos Meméticos deben su bautizo a Pablo Moscato, que actuando como padre y padre (de la criatura y cura que oficia ceremonia del bautizo), eligió este nombre para su propuesta de hibridación de técnicas de búsqueda evolutivas + locales.  Y lo de memético lo tomó prestado del conceptó de Meme, oficialmente presentado a la comunidad en el famoso “Gen Egoista” de Dawkins.  No quiero gastar tiempo ni palabras en este Fundamentalista converso, que hizo de su bandera atea arma arrojadiza en estos últimos tiempos.

Jhon, y muchos otros, utilizan actualmente el término, y ahí estuvo la discusión, si el nombre describe la actividad del Algoritmo.  Particularmente pienso que el Algoritmo no hace justicia al nombre, aunque realiza su tarea, y gracias a trabajos como el de Jhon, van mejorando cada día.  Pero el Meme como concepto es otra cosa, su codificación no es genética, y su utilidad en la supervivencia cuestionable.  No obstante, ya algunos, como Yew-Soon en su reciente artículo de revisión para el número especial del IEEE TEC, reconoce que los hay intentando superar la técnica híbrida inicial y acercarse más a la propuesta de Dawkins.

Pero lo más interesante del trabajo de Jhon, en mi opinión, son los ejemplos.  Y no se trata de la elección de benchmarks adecuados -con la supervisión de sus directores y amigos Carlos y Antonio– lo importante aquí, aunque también.  El trabajo de Jhon es una muestra de la superación personal, del trabajo en equipo y de la importancia de la familia, tan cuestionada en la vieja europa.

Jhon es un estudiante que brilla en un ambiente oscuro, que ha sabido superar la evolución computacional y biológica.  Las leyes de Darwin le concedieron una posición de outlier.  La paradójica falta recursos de cómputo en un país rico -su Venezuela natal, fue  suplida por una enorme paciencia con los experimentos secuenciales.  Las capacidades que la naturaleza olvidó regalarle, fueron suplidas con la perseverancia de él y los suyo:  una familia unida en busca de un objetivo, una mente brillante desplegando ideas y unos padres y hermanos que anticipan cada pensamiento actuando en su nombre.

Enhorabuena Jhon y familia -y a los directores de la Tesis-, y que sirva tu trabajo a otros estudiantes en la “media” como ejemplo para superar nombres y capacidades.

 

 


Jobs

noviembre 13, 2011

Título:  Steve Jobs

Autor:  Walter Issacson

Editorial:  Simon & Schuster

Una de las tareas marcadas en mi agenda en el reciente viaje a USA era la compra el libro de Isaacson, sobre Steve Jobs.  Lanzado el 24 de Octubre cayó en mis manos el 28 en una tienda Target, con un 25% de oferta, y después de haber resistido sistemáticamente a la compra sin descuento en todos los aeropuertos que visité durante mi estancia.

Voy a plantear aquí un punto de vista políticamente incorrecto y poco convencional, para acabar hortodoxamente:  Jobs fue un cabronazo, y el mundo y la tecnología no se hubiera resentido un ápice sin él.

Toy Story

Algunos de nuestros sabios más conocidos dijeron en su día que caminaban a hombros de gigante, apuntando así humildemente que sus avances eran fruto del trabajo de otros.   La humildad es una cualidad humana valorada proporcionalmente a la posición social del que la exhibe.

El caso de Jobs es diametralmente opuesto:  su prepotencia y arrogancia, así como capacidad para humillar el prójimo, han sido cualidades bien conocidas en su entorno, y que aplicó sistemáticamente para lograr sus objetivos.  La cuestión es si el fin justifica los medios.

Dicho esto, todo personaje tiene sus facetas, y en el caso de Jobs, su sentido visionario, capacidad de innovación, búsqueda perfeccionista de resultados y pasión por el diseño hizo de sus productos y compañías marcas de éxito.  La pregunta es qué hubiera sucedido si Jobs no hubiera existido:  Nada.

La época de Jobs, mostraba una nerviosa agitación pre-parto en el mundo de la tecnología y los computadores.  Bill Gates con Microsoft, IBM, Xerox, … todos se movían buscando una nueva gama de productos que ofrecer al público.  La historia sin Jobs o sin Gates hubiera sido diferente, pero no diametralmente distinta.  La género humano, con su dotación genética y su capacidad de adaptación, tenía que llegar y llegó al computador personal, y a las videoconsolas y a la animación por ordenador.  Si no hubiera sido Jobs, quizá los propios fundadores de Pixar lo hubieran hecho con fondos de otras personas, o tal vez otra compañía hubiera marcado tendencias con una alternativa a Toy Story.  Pero entre los miles de millones de personas que habitan el mundo, no podemos pensar que la historia sería diferente sin uno particular: diferente sí, aunque no genéricamente diferente.  Si no hubiera habido Stalin, probablemente otro habría ocupado su puesto en la conyuntura social Rusa de la época.  Las personas somos como somos, y producimos lo que producimos.  Este es nuestro sino, y nuestra penitencia.

En todo caso, tuvo que ser Jobs quién encarnó un modo de vida, tuvo una visión y participó en una era de revolución tecnológica.  Reconozcamos la parte positiva del personaje, y apliquemos el cuento en nuestro ámbito:  cualquiera puede provocar una revolución de esta índole si se encuentra un medio propicio.  Moraleja:  (i) La tecnología llega cuando la sociedad está madura;  (ii) un entorno dinámico e innovador es el caldo de cultivo idóneo para el nacimiento de una nueva tecnología.