Danzi

marzo 3, 2013

Título:  Sonata Sib.

Editorial: Simrock.

Autor:  Franz Danzi

 

Franz Danzi es probablemente el miembro más importante de la familia Danzi, familia de músicos alemana de origen italiano.  Nació un 15 de Junio de 1763 en Mannheim, hijo del violonchelista Innocenz Danzi, solita de la orquesta de la ciudad.  Franz tomó sus primeras lecciones de canto, chelo y piano de su padre, y más tarde, estudió composición con Abbé Vogler, hasta que a las 15 años pasó a formar parte de la “Court Orchestra” con la misma especialidad que su padre.

Publicó sus primeras composiciones para viento-madera en 1780.  Mozart elogiaba en aquella época a su padre, por su interpretación de “Idomeneo”.  Más adelante, sustituyó a su padre en el puesto que como chelo ocupaba en Munich.

Casado en 1790 con la cantante Maria Margarethe Marchand, viajó con ella ofreciendo recitales en Leipzig, Praga, Venecia y Florencia.  De vuelta en Munich, ascendió a la posición de “Kapellmeister”, especie de maestro de capilla, en uno de los centros musicales más importantes de Europa.  Pero en 1807, cansado por el trato recibido, abandonó el cargo y viajo a Stuttgart.

Se unió en esta época a un grupo de intelectuales que se autodenominaban “Viaje de Fausto al Infierno”.  Allí se eoncontro con Carl Maria von Weber, de quién sería mentor y amigo para toda la vida. A través de Weber conoció los comienzos dinámicos del Romanticismo, aunque fue grandemente influenciado por el estilo de Mozart.  Pero al menos tres óperas de Weber fueron presentadas bajo la dirección de Danzi.

Danzi fue también contemporaneo a Beethoven.

Danzi murió un 13 de Abril de 1826, por lo que su obra transcurre entre el final del clasicismo y comienzos de romanticismo.  Entre la obra que ha sobrevivido, se cuentan unas cuantas sinfonías, seis sinfonías concertantes, 18 conciertos para varios instrumentos y gran cantidad de composiciones de música de cámara.

La sonata de hoy, interpretada con instrumentos de la época en que se compuso, es una buena muestra de la música de Danzi.


La educación polifacética

diciembre 17, 2012

Título:  Clarinet Sonata, Op. 167.

Autor: Saint-Saëns.

Editorial:  G. Henle Verlag.

 

A cuento de esta sonata para clarinete y piano hablamos hoy del nuevo modelo educativo.   Saint Saëns, el autor, fue un tipo polifacético, que cultivó varias artes a lo largo de su vida.  Además de su actividad musical, por la que se le conoce, fue escritor, caricaturista y animado tertuliano científico, estudioso de escenografía teatral antigua y miembro de la sociedad astronómica francesa; y fue el primero entre los dedicados a la composición de bandas sonoras, justo cuando el cine daba sus primeros pasos.

Saint Säens

Nacido en pleno romanticismo musical de una familia campesina, pronto destacaron sus dotes intelectuales y naturales múltiples, que incluían entre otras un oído absoluto.

En París tomó contacto de niño con el piano, con sólo dos años ya aprendía de su tía-abuela;  a los 3 ya podía leer y escribir, y a los 4 mostró su prodigio incipiente en la composición.  Con 5 años conoció al pintor Ingres, a quién dedico un adagio compuesto con 7 años, época en que ya hablaba latín.

En 1846, con sólo 11 años, dió su primer recital, muy celebrado por un final memorable:  ofreció como “bis” tocar de memoria cualquiera de las 32 sonatas para piano de Beethoven, lo que fue calificado por la prensa Europea y Norteamericana como el nacimiento del nuevo Mozart.

Pasó dos años después al conservatorio de París, recibiendo clases como organista -disciplina en la que ganaría varios premios, y sintió aficción hacia la obra de Victor Hugo, a la que pondría música en diversas ocasiones.  Su precocidad en la composición, le hizo enviar en ocasiones obras bajo seudónimo para no ser rechazado por la edad.  Se dijo de él que lo sabía todo, y le faltaba “inexperiencia”.

Conoció a Listz con 18 años, y proyectó dar conciertos conjuntos, aunque no cuajó.  Listz diría de él ser el más grande organista del mundo.  Como profesor, formó entre otros a Gabriel Fauré.

Su capacidad creativa generó más de 400 obras, la admiración de todos, incluida la Reina Victoria de Inglaterra, que le invitó a palacio y cantó acompañada por él en una velada memorable.  Su carnaval de los animales inspiró un ballet que lanzarí a la bailarina Anna Pávlova.

Fue amigo del Español Sarasate a quién acompañó de gira por la península.

Amante de la astronomía y las ciencias en general, olvidó en cierta ocasión acudir a un concierto cuando con otro amigo astrónomo fue a observar las estrellas.    Hoy que de nuevo discutimos el modelo educativo en España, nos muestra Sanit Säens con su pasión por la botánica, matemáticas y astronomía que la música es complementaria a la ciencia, y que una educación apropiada debe incluir múltiples facetas.

 


Finzi

mayo 24, 2012

Título:  Five Bagatelles Op. 23.

Autor: Gerald Finzi.

Editorial: Boosey & Hawkes.

Aunque de origen italiano y cuna judía, Finzi se convirtió en exponente del movimiento británico y compuso con frecuencia para la liturgia cristiana.

Nacido en 1901, comenzó de joven sus estudios musicales con Ernest Farrar, y cuando esté emigró por la Guerra, y cuyo fallecimiento en el frente afectó profundamente a Finzi, continuó estudiando con Edward Bairstow en York Minster.

Gran admirador de Thomas Hardy y de la tranquilidad que la belleza del paisaje inglés le transmitía,  en 1922 publicó su primer trabajo, un ciclo de canciones para barítono y cuerda inspirado en los texto de Hardy.

Más adelante, y cansado del aislamiento rural, se trasladó a Londres y estudió con RO Morris, y con Ralph Vaughan Williams, quién dirigió el concierto de Violín de Finzi.  En esta época entabló amistad con otros músicos, destacando Howard Ferguson, cuya amistad mantuvo a lo largo de su vida.  Terminó en esta época la Severn Rhapsody que mereció el premio Carnegie Award.

En 1930 consiguió un puesto en la Royal Academy of Music, puesto que abandonaría más adelante al contraer matrimonio con Joyce Back.  Junto a su esposa trabajó por el reconocimiento del poeta y compositor Ivor Gurney.  También estudiaron y catalogaron música tradicional inglesa.

La segunda guerra mundial impidió el estreno de Dies Natalis, que probablemente le hubiera colocado como compositor de primer nivel antes de lo que realmente sucedió.

5 Bagatelas de FinziEl fin de la guerra, permitió que le llegaran una serie de importantes encargos, entre los que se incluye el Concierto para Clarinete, quizá su obra más conocida, por encargo de Frederick Thurston in 1949.

En 1951 fue diagnosticado de leucemia, con un pronóstico de entre 5 y 10 años de vida, hecho que no afectó su ritmo de trabajo.  Murió un 27 de Septiembre de 1956.  Destaca de esta última época un concierto con su obra en el Royal Festival Hall en 1954.

Su amor por los libros, que influyó en su obra notablemente, componiendo música para muchos de los poemas que tanto admiraba, le permitió reunir a lo largo de su vida 6000 ejemplares de literatura inglesa, que quedó depositada a su muerte en la «Finzi Book Room», en la Biblioteca de la Universidad de Reading.

Gracias al trabajo de su hijo Christopher, y de asociaciones como la Finzi Trust y Finz Friends, la obra de Finzi ha adquirido gran popularidad en el siglo XX.

La música de Finzi es de caracter triste y otoñal, quizá característica del clima y paisaje Inglés que representa, y con una capacidad notable para ajustarse a los textos que acompaña;  quizá por ello las canciones sean tan representativas en la obra de Finzi.


Weber

diciembre 8, 2011

Título:  Concertino

Autor:  Carl Maria Von Weber

Editorial: Henle Urtex Edition

Nunca está demás el romanticismo, y en estos tiempos de penurias económicas, su música bien podría servir a ratos para olvidar las estrecheces.  En los años 30 la juventud acudía en tropel a las Salas Neoyorkinas a bailar y escuchar Jazz.  Quizá la crisis de hoy sirva para devolver a las bandas y orquestas al lugar que el Midi les robó.   Vamos hoy a aderezar el blog con un poco de romanticismo musical de la mano de Weber.

Aunque no fue miembro de la aristocracia, desde que nació incluyó Weber  “von” en su apellido, heredando una impostura de su padre.  Hijo de un militar retirado reconvertido en productor teatral, sufrió problemas de movilidad que le impidieron caminar hasta que tuvo 4 años.  Franz, padre del Carl, quiso convertir a su hijo en niño prodigio, siguiendo el ejemplo de su sobrino político Wolfgang Amadeus Mozart , casado con Constanze, hija de su hermano Fridolin.  Comenzó así bajo su tutela a estudiar piano y canto.

Weber

Más adelante, y siguiendo las contínuas mudanzas de su familia, estudió primero con el oboista Johann Peter Heuschkel, y más tarde en Salzburg, con Michael Haydn, hermano menor Joseph Haydn.  Comenzó a componer a la temprana edad de 12 años, época en que publicó sus primeras obras.  A los 14 años publicó la ópera The Silent Forest Maiden así como sus priméras críticas musicales.

Su primer éxito como compositor llegó en 1803 con la ópera Peter Schmoll and his Neighbors.  Su talento le hizo conseguir el puesto de director de la Ópera de Breslau.  Un accidente doméstico, ingestión de un ácido que su padre almacenaba en una botella de vino, le tuvo convalenciente dos meses, y arruinó definitivamente sus dotes para el canto.

Los siguientes años estuvieron llenos de problemas, con apropiaciones de fondos indebidas por parte de su padre, que resultaron en acusaciones infundadas para el hijo, y estancia en prisión de ambos por orden del rey, lo que no le impidió seguir componiendo, particularmente obras para misa católica -y acarreando hostilidad de los reformistas.

En su última etapa pasó por Berlín, llegó a dirigir la ópera de Praga y la reputada ópera de Dresden.  Se ocupó entonces de asentar la ópera Alemana en contraposición de la Italiana.  El éxito abonó su carrera, y le permitió seguir componiendo, y en algunos casos, mostró el camino de lo que vendría después:  la obertura de Euryanthe, por ejemplo, anticipa la música de Richard Wagner.

Weber murió de tubeculosis en 1926, después de haber cultivado otros géneros artísticos:  poesía, novela y ensayo.

Weber es particularmente conocido entre los intérpretes de viento:  produjo dos conciertos y un concertino para clarinete -especialmente compuestos para Heinrich Baerman- , un concierto para fagot, y un quinteto para clarinete y cuarteto de cuerda, así como un duo concertante.

Sus tendencias y estilos en orquestación, música vocal, y óperas fueron seguidos y emulados por muchos compositores posteriores.

Y nada mejor para acabar que una interpretación de Weber por una de las más reputadas intérpretes actuales de clarinete:  Sabine Meyer.  A disfrutarlo.


Cuatro pequeñas piezas

febrero 28, 2011

Título:  Fourt Short Pieces.

Autor:  Howard Ferguson.

Editorial:  Boosey Howkes.

Aunque Irlandés de nacimiento, podemos considerar a Howard Fergurson como Compositor Británico si atendemos al desarrollo de su carrera.

Nació en Belfast el 21 de Octubre de 1908. En una familia poco relacionada con la música, hijo de banquero, le fue permitido aporrerar un viejo piano Collard a edad temprana, y luego seguir clases con un pianista local, Frederick J. Sawyer. Tomó también clases de violín con el líder de la orquesta filarmónica de Belfast.

Ferguson.

El rumbo de su carrera está marcado por su participación en un concurso musical en Belfast en 1922. El ganador del concurso resultó ser el conocido pianista Harold Samuel, que, habiendo escuchado al adolescente Ferguson, propuso a sus padres adoptarlo como pupilo y llevarlo a Londres para que continuara su aprendizaje. El viaje y comienzo de los estudios fue preludio para su entrada en el Royal Collegue of Music en 1924, del que Samuel era profesor.

Ferguson estudió en su nueva etapa Composición con R. O. Morris, cuyas técnicas marcarían las obras futuras de Ferguson. Su estudio con Morris le permitió contactar con Gerald Finzi, que en la época estudiaba contrapunto también con Morris.

Las frecuentes crisis de confianza de Ferguson hicieron que sus primeras obras no hayan sobrevivido: entregó a las llamas sus primeras composiciones por considerarlas de poco valor.

Ferguson y Finzi desarrollaron una profunda amistad de la que quedó constancia en una abundante correspondencia. El interés general por la obra de Finzi, que murió prematuramente, es debido en gran parte al trabajo de Ferguson.

Ferguson trabajó como asistente de Myra Hess en la organización de los conciertos de la National Gallery.

Después de los años 30 se dedicó a la interpretación, junto con el pianista Denis Matthews, y también con el violinista Yfrah Neaman. A partir de los 50 comienza una etapa de composición por encargo, incluyeno una obra para la BBC con motivo de la coronación de la reina Isabel II (Overture for an occasion).

Son particularmente interesantes algunas composiciones pequeñas originadas en contextos de concursos y recitales amateurs, tales como Four Short Pieces for Clarinet o Three Sketches for Flute.


Dime con quién andas

febrero 4, 2011

Título:  Sonata in Bb major for Clarinet and Piano

Autor: Wanhal

Editorial: International Music Company

Hace unos días conocí el origen de los términos Bemol y Becuadro, que hunden sus raíces en el canto gregoriano.  Decían en los ambientes músico-religiosos de la época que era fruto del “diabulus” la disonancia FA-SI, y por eso introdujeron el modo MOLLE o suave en su nota B, para evitarlo.  El Diablo no podían verlo ni en música ni en pintura.

Historia bien distinta, por las buenas compañías en este caso, la que nos viene hoy de la mano de esta partitura publicada con copyright, entendemos que de la edición en sí, porque la obra es de buena añada.

Johann Baptist Wanhal en Nechanice, actual república checa, un 12 de Mayo de 1739, en una familia artesana, dedicada a la construcción de carruajes.  Comenzó su carrera musical de modo humilde, aprendiendo de músicos locales, llegando a tocar Violín y Órgano, y comenzando sus primeras composiciones sacras.  A los 13 años ocupó el puesto de organista en Opocno, y a los 18 años fue nombrado director del coro en Nemyceves.

Wanhal

En esta época se dedicó al estudio de idiomas:  aprendió alemán preparando así la posibilidad de desplazarse a Viena.  Su talento y pragmatismo prepararon así su camino al éxito.

Y las oportunidades no tardaron en llegar.  El conde Schaffotsh, perteneciente a una noble dinastía con orígenes en el siglo XIII, y con el que tenía relación, llevó a Wanhal ha Viena en 1760, después de haberle escuchado tocar el violín.  Aunque la fecha exacta de su viaje se desconoce, se sabe que coincidió con el período de boom económico, en el que cada nueva familia rica burguesa competía con el resto, y mostraba su abundancia, entre otros factores, organizando veladas musicales con orquestas y músicos de relieve.

En su nueva etapa en la gran ciudad tomó clases de composición con Dittersdorf, y, gracias al mecenazgo pudo viajar y perfeccionar sus conocimientos a la edad de 35 años.  Ya en esta época compuso un buen número de sinfonías, música de cámara y sacra.  El Baron Issac von Riesch of Dresden le tomó a su cargo y le envió de viaje a Italia, lugar considerado en la época como el óptimo para finalizar los estudios.

La vuelta del viaje fue desafortunada:  fue presionado para aceptar un cargo que no deseaba, y su rechazo causó decepción e indignación en el entorno, lo que a la postre le acarreó una depresión.

Pero las buenas compañías dieron su fruto:  se dice que llegó a tocar en un cuarteto compuesto por él mismo, su tutor Dittersdorf, Haydn y Mozart, quienes aún no siendo los mejores intérpretes de la época, su mera aparición pública en conciertos atraía una rápida atención.  En esta época escribió 3 óperas

En 1770 escribió un doble concierto para contrabajo, fruto de su relación con el contrabajista Johannes Matthias Sperger.  Sus obras adquirieron reconocimiento.  En 1777 el propio Mozart interpretó su concierto en Si bemol en Augsburg.  En 1774,  Haydn, Dittersdorf, Mozart y Vanhal repitieron su cuarteto de cuerda:  Vanhal Chelo, Mozart  Viola y el resto violín.  El cuarteto, aunque no por su virtuosidad, llegó a ser imagen de la época clásica.

Como en el caso de algunas grandes figuras en la historia del arte, dicen que Vanhal sufrió crisis nerviosas, y que era en estos periodos de enfermedad cuando brotaban sus mejores composiciones.  Algunos encuentran rastros de su enfermedad en su obra:  la relación entre escalas menores y mayores en su obra es mucho más grande que en otros compositores de su época;  además tenía un gusto especial por motivos con disonancias cromáticas.

Vanhal llegó a componer más de 1300 obras:  100 cuartetos, 73 sinfonías , música sacra y trabajos corales entre ellas.  También escribió para Clarinete, utilizando el estilo clásico vienés, aunque con algunos toques románticos.  En algunas de las obras llegó a experimentar con estilos y estructuras bastante radicales.

Aunque raramente se movió de Viena, dónde también fue un docente activo, debido al éxito de sus composiciones, sus obras llegaron a interpretarse en Estados Unidos al final de su vida.

En resumen, una vida llena de trabajo y resultados:  el interés que despertó el buen trabajo hizo a Wanhal codearse con los mejores.  Buena moraleja para los que quieren triunfar meramente a base de contactos.


Historia de un clarinete

noviembre 29, 2010

Título:  Sonata nº 1 para clarinete y piano.

Autor: Jean Xavier Lefevre

Editorial:  Schott

Cambiamos hoy de tercio, para hablar de ediciones musicales, que serán quizá de los más caros materiales en el mercado:  8 euros la edición de hoy, por 6 páginas de material.  Valen las partituras su peso en oro.  No podría imaginarse Lefevre, ni sus contemporáneos, el precio que adquirirían sus composiciones.

Lefevre

Nacido en la actual capital de Suiza, Lausanne, en 1763, se convertiría Lefevre en icono para las enseñanzas musicales de clarinete. Su vida discurrió en parte afectada por la revolución francesa. Estudió con Michel Yost, y llegó a formar parte de la banda de la Guardia Nacional en 1778, recién creada con motivo de la revolución. En 1790 se convirtió en director de la misma, lo que a la postre le permitiría obtener el rango de Caballero de la Legión de Honor.

Notable solista en su época, en 1791 alcanzó el puesto de clarinetista principal de la Ópera de París, y primer clarinete del Emperador.

Las numerosas bandas de música del ejército de Napoleón, demandaban un número cada vez más alto de clarinetistas, lo que obligó al Conservatorio de París en su apertua a contratar 19 “maestros” para enseñar a 104 alumnos.

Entre los profesores se encontraba Lefevre, quién se encargó de redactar el método de enseñanza, que fue publicado en 1802. Este método gozó de éxito y se reeditó en numerosas ocasiones  a la vez que fue utilizado como base para otros métodos posteriores. Entre el material incluido en el “Methode De Clarinette” , se encuentra la Sonata nº 1 para clarinete y piano del propio autor.

Lefevre colaboró también con la mejora del clarinete, añadiendo la llave sexta, aunque también se opuso a otras mejoras introducidas por Iwan Muller, alegando que las nuevas llaves introducidas y la capacidad del clarinetista para utilizarlas haría irrelevante la distinción de los tres “colores” de clarinete: La, Si bemol y Do.

El hecho de que Muller triunfara finalmente en su propuesta, arrinconó para la historia la obra y figura de Lefevre, y dando la razón a este último, provocó que el Clarinete en Do se extinguiera en los años 40 del siglo XIX. Los nuevos métodos de enseñanza para el modelo de clarinete alemán tuvieron así un éxito que convertirían en pieza de museo el método de Lefevre. Sin embargo, sus 3 conciertos para clarinete y 12 sonatas, aunque concebidos para el modelo de clarinete con 6 llaves, han tenido gran popularidad. Las sonatas siguen el estilo de la época, y los esquemas del propio Lefevre muestran la ubicación de la caña en la parte superior de la boquilla, en contacto con el labio superior, técnica que fue definitivamente abandonada en 1831.

Lefevre afirmaba que la interpretación se volvía monótona sin una atención precisa a la variación del sonido y la articulación. Decía que no era suficiente leer la música y tocar las notas, sino que el carácter debía ser comunicado a la audiencia. Según él, la típica frialdad y monotonía achacada habitualmente al instrumento, era debido al intérprete. Es así imprescindible un buen conocimiento de la armonía y un desarrollado sentido del gusto musical en el intérprete. Comparaba al interprete con el cantante, para entender la manera de transmitir el espíritu de la música y el modo correcto de tocar un Allegro y distinguirlo de un Adagio, por ejemplo.

Ya ven que la evolución está presente en todos los ámbitos de la vida, incluyendo instrumentos como el clarinete, y sus modos de interpretación.