Fitzgerald y la era del Jazz

febrero 21, 2015

Título:  Tales of the Jazz Age.

Autor:  F. Scott Fitzgerald

Editorial: Penguin Classics.

Aunque el término Jazz y el apellido Fitzgerald encuentran su enlace más claro en “Ella”, hoy la conexión viene de la mano de uno de los grandes de la literatura americana, que fascinado por los años 20, los tomó como inspiración de sus más notables relatos.

Tales of the Jazz age.

Utiliza Fitzgerald fastuosos decorados de una sociedad americana que se mueve al ritmo del Jazz y la Ginebra, el derroche y la locura, la alta sociedad y el desecanto, art decó y juventud.  Si la versión cinematográfica moderna del Gran Gatsby ha servido a muchos para acercarse a F. Scott Fitzgerald, los cuentos de la era del Jazz nos hacen revivir una época deslumbrante, espejismo que pronto fue quebrado por la crisis bursátil y más adelante roto por los totalitarismos que en europa quisieron someter al mundo.

Esta interesante colección incluye relatos fantásticos como “el extraño caso de Benjamin Button” y otra serie más apegada a la realidad de entonces, protagonizada por jóvenes que buscando la diversión perpetua no consiguen encontrar el rumbo de sus vidas.  Como telón de fondo el final de la Primera guerra mundial, las orquestas de jazz, alcohol y fiestas llenas de “flappers” y sus acompañantes.

Sirva esta colección de cuentos para que los amantes de la literatura se adentren en el mundo del Jazz, y para que los privilegiados practicantes de esta forma de arte puedan saborear la literatura con mayúsculas.


Historia de América

agosto 14, 2013

Título:  Jazz. A History of America’s Music.

Autor:  G. C. Wards, K. Burns.

Editorial:  KNOPF

 

Ken Burns es un muy conocido realizador documental.  Cambió el modo y manera de concebir los documentales creados a partir de fotografías antiguas.  Y el éxito de alguno de sus trabajos le llevó a transferir su material al soporte más antiguo, el papel.

Aunque siempre gozaron de mala fama y peor fortuna los libros generados a rebufo de los éxitos taquilleros, el libro de hoy no sigue la norma.

En gran formato, papel satinado, y fotografías a todo color, nos ofrecen los autores la historia de América a través de su música.  Dicen que Estados Unidos ha contribuido al mundo con tren grandes aportaciones:  su constitución, el beisbol y la música Jazz.  Personalmente creo que el beisbol -muy valorado allí- es una aportación menor.  Pero el Jazz sí es otra historia, y modificó la historia de la música.

El libro ofrece vidas y hechos.  Todos los grandes personajes, sus tribulaciones, sus éxitos y sus miserias los encontrará el lector en esta magnífica obra.  Perfecta introducción para los amantes de la música.

Y nada mejor para acabar este post veraniego que una versión de un clásico en la voz de Ella y Louis.  A disfrutar.

Ella and Louis


Summertime

agosto 21, 2011

Título:  Objetivo:  La Luna.

Autor:  Hergé

Editorial:  Juventud

 

El verano es época de lecturas ligeras y viajes.  Los cómics son buenos compañeros estivales, y Tintín un clásico.

La semana pasada tuve ocasión de volver a Las Joyas de la Castafiore, para comprobar como Hergé, muy al contrario de lo que sus críticos le acusan, lucha contra estereotipos raciales y salva del delito -robo de las Joyas- a los que en la vida real hubieran sido igualmente acusado por indicios:  los Gitanos acampados en los Jardines de Moulinsart.

En el título de hoy, que es por cierto uno de los cómics más elaborados visualmente, y en el que posiblemente Hergé necesitó una mayor documentación, podemos encontrar los avances tecnológicos de una época.  No estaría demás una revisión de los avances presentados en el cómic:  pila atómica, propulsión nuclear, computadores… La estética analógica de los ordenadores bien merece un repaso.  Pero no sólo de gráficos vive la tecnología, aquí va un extracto de la descripción de la pila:

 “Aquí tienen la pila atómica. Está formada por enormes bloques de grafito entre los cuales corren tubos de aluminio. Estas barras de cadmio que ven ustedes en lo más alto se hunden en la gran masa, toda ella rodeada de un grueso caparazón de hormigón armado… Esos enormes tubos, conducen el agua necesaria para la refrigeración del aparato…”.

Si en su día recomendamos Apolo XIII a los estudiantes de ingeniería, tampoco está demás utilizar el título de hoy como elemento motivador, y que permitirá una revisión de la historia tecnológica de nuestro siglo XX.

Buen título sobre un viaje, para los viajes del verano.  Y nada mejor para esta época estival que buena música.  Incluimos hoy un clásico:  summertime, que aunque concebida con inspiraciones folclóricas, su base en las escalas pentatónicas y sus progresiones armónicas inspiraron múltiples adopciones por los mejores del mundo del Jazz.   La versión que incluimos interpretada por Armstron y Fitzgerald es una Joya. Que la disfruten.

 

 


1 K Libros

mayo 1, 2010

Título:  1001 Libros que hay que leer antes de Morir

Autor:  Peter Boxall, J.C. mainer

Editorial: Grijalbo

Uno de los libros españoles más editado de todos los tiempos habla de cocina, de fogones y recetas, ingredientes, alimentos y motivos culinarios:  1080 recetas de cocina, de Simone Ortega.  Mujer adelantada a su tiempo, como el caso de otras escritoras que han visitado este blog, creó una interesante sinergia entre sus tareas culinarias, docentes y narradoras.

1080 Recetas

1080 Recetas

Aún se edita en diversos formatos y calidades,  en España y el extranjero.  ES fácil encontrarlo en cualquier rincón de librerías bien avastecidas de Reino Unido, en la sección de obras en Español.  El éxito fue tan abrumador que ese largo kilo recetas incluidas (80 de más) es cabecera de muchos cocinitas actuales.  Y cualquier lector empedernido de literatura variada sabrá de él.

Una pena que no fueran 1024, y encajara así en los nuevos tiempos binarios.  Tampoco el libro de hoy incluye este suculenta potencia.  No son 2 a la 10 libros los que incluye, sino mil y uno.  ¿Se inspiraría el autor en las noches de Sherezade?.  Una pena el subtítulo, que tiñe de negro y muerte este menú intelectual.  Y más pena aún comprobar que se ha convertido en negocio editorial este número capicúa, que propone al lector, en función de la temática, ver, oir o callar antes de morir.  Fatídico futuro.

Pero en fin, es seguro que en el libro encontrará cualquier lector alguna sugerencia interesante, de cualquier época y temática (literaria, nada de divulgación, cocina, o new age, afortunadamente en este último caso).  Libro que también sería útil para un análisis personal del lector interesado:  ¿Qué porcentaje de los libros incluídos hemos leído ya? ¿En qué parte del libro -época- reside la mayoría? ¿Qué temática de las incluídas han sido las más visitadas por el lector?

Es una pena que cuándo por fin en la actualidad parece que el índice de lectura crece, lo que más se vende no es más que basura editorial, creada para hacer caja.  Habrá que cuidar especialmente a los futuros lectores, para que encaucen adecuadamente sus gustos, y sepan apreciar la buena literatura, el arte auténtico, la música de calidad, y la cocina tradicional. 

Por cierto que hubo quién supo mezclar con gracias música, poesía, ingredientes culinarios y desamor.  Echen un ojo a Louis y Ella.

Y no estará de más un ojo al libro de hoy para tomar el pulso a nuestros hábitos lectores.


Orígenes

abril 2, 2010

Título:  The Best of Louis Amstrong y Ella Fitzgerald

Autor: Louis Amstrong, Ella Fitzgerald

Editorial:  Ediciones El País S.L.

Origen significa mucho.  Y son muchos los orígenes.  Se acumulan esta semana los libros.  Vamos con dos ejemplos.

En primer lugar hay que agradecer el poco éxito de algunas colecciones semanales adheridas a periódicos nacionales.  En 2007 publicaba el País la colección de libros-discos a la que hoy nos referimos: grandes éxitos de jazz.  Y su poco éxito, que lamentablemente habla de los desatinados gustos del populacho, han permitido que llegue a mis manos esta magnífica colección que incluye a muchos grandes del Jazz, incluidos Amstrong y Fitzgerald, que tienen un papel primordial en el origen del Jazz.  Buen comienzo para hablar de orígenes, y como hace tiempo que no incluímos música, ahí va la magnífica Tenderly.

Ambos, Louis y Ella, músicos supremos que permanecieron toda su vida ajenos a drogas y tentaciones frecuentes de músicos afamados.  Quizá la juventud actual debería conocer su vida y arte, en lugar de la basura estándar que la SGAE promociona.

Pero sigamos con orígenes y libros.  Que aunque “Orígenes” podría sonar a filósofo griego, volvemos la vista hoy al magnífico narrador castellano que nos dejaba huérfanos recientemente.

Hace pocos días, coincidiendo con la muerte de Delibes, nos informaban los servicios públicos de la opinión del presidente de la nación:  Delibes como uno de sus autores de referencia.

La Perdiz

Tiene Delibes referencia cinegéticas notables, y en algunos casos narra y titula sus libros con las artes venatorias, ya sean éstas referidas a perdices, codornices o conejos.  Con poca sorpresa, y ante el sentido relato de un cazador que ama su afición, uno comprende el amor del gremio a la naturaleza, y reconoce como esta natural actividad, quizá el oficio más antiguo conocido -mal que les pese a algunas, el hambre desbanca al placer como prioridad vital- este oficio, digo, une vida y muerte en singular armonía.  Notables obras las de Delibes para recomendar a los antitaurinos recalcitrantes.  Textos que están por otra parte cargados de sabiduría, describiendo con maestría el furtivo delito del robo de perdices en su estado embrionario:  cuando aún están en el huevo.

Quizá el presidente y alguno de sus ministros requieran de monterías para apreciar el significado profundo de los huevos y los embriones, cuyos genes marcan su especie antes de nacer.  El origen de la perdiz sirve aquí de ejemplo para comprender el origen de la vida humana, y la necesidad de salvaguarda.

Si en alguna ocasión fue necesario conocer el origen de las cosas, música, arte o vida, nunca mejor que en estos tiempos.


April in Paris

septiembre 18, 2009

Título: Color and Texture Bible

Autor: Adrienne Chin

Editorial: Firefly Books

A estas alturas, los habituales del blog ya habrán descubierto que los libros de provecho pueden encontrarse en cualquier sección de una buena librería, incluyendo las de diseño y artes decorativos.

Y precisamente este libro, que algunos podrían considerar imprescindible para un proyecto de decoración, es curioso por varias razones, entre ellas la atinada selección del autor de títulos y descripciones, a veces casi poéticas, asociadas a esquemas de color y texturas propuestos. Entre ellos, el elegido como cabecera de hoy.

A los amantes de la buena música este título no puede dejarles indiferentes. Magnífica canción que Ella Fitzgeral hizo inolvidable. Si no la conocía, aquí la incluimos para que pueda degustarla como música de fondo.  Agradecemos a Youtube la disponibilidad del material.  Youtube es una herramienta tecnológica, que probablemente será más valorada en el futuro como archivo visual que como televisión por internet.

El primaveral mes de Abril y la ciudad de París son una buena combinación. El habitual entoldado gris parisino, filtro nuboso de rayo solares, arroja sobre monumentales fachadas de edificios históricos y bulevares populosos esas tonalidades difusas y colores pasteles, suavizados y difuminados, que tan gratos recuerdos provocan a los que alguna vez fueron efímeros visitantes de la ciudad de la luz y del amor.

Tal combinación y retrogusto, que dirían los del vino, permitió el autor del libro seleccionar dicho título como inspirador de un contraste colorístico, esquema de color, muy adecuado para una bonita decoración. Sí, este libro de hoy trata del color como elemento decorativo, además de materiales y texturas.

Ya se percataron los artistas de principios del siglo XX que decoración y arte pueden fundirse y convertirse en una sola cosa. El Art Nouveau y Deco abrieron una nueva senda en esta línea.

 

Calle de París, Día lluvioso

Calle de París, Día lluvioso

 

Calles plateadas por reflejos lluviosos, tan bien evocadas por pintores impresionistas como Caillebote; amarillos diluidos y azules grisaceos, conforman, entre otros, este particular esquema de color. Pero no se pierdan otros muchos -hasta 180- con nombres y descripciones tan sugerentes como: “Sunlight & Drewdrops”, “Chineese Lady”, “Gray Bouquets”, “Flower Shower”, “Strawberry Fields”…. y muchas, muchas,  decenas más.

Echen un ojo a este interesante libro, no se arrepentirán, y probablemente alguna de las habitaciones de su hogar cambie de tono aunque para ello tenga que romper sus esquemas (de color).


No hay mal libro que por bien no venga.

agosto 28, 2009

Título:  StarDust.  The Bible of the Big Bands.

Autor: Richard Grudens

Editorial: Celebrity

Nunca pensé que un mal libro diera tanto juego.  Porque ya se habrán fijado que en ocasiones los títulos y contenidos de las obras traídas son meras excusas para temáticas diversas.  Puestos a mejorar este pésimo libro, vamos amenizar este blog con la mejor música de la época.

Pues sí, el negocio de los libros está cambiando, en todos sus perfiles.  Este libro, sin ir más lejos, lo compré en la tienda virtual Amazon, que hacen un negocio muy real, y que les está permitiendo diversificar hasta el infinito. Porque, no me dirán que no tienen imaginación los que comenzaron vendiendo libros, y hoy venden nubes.  Sí, sí, nubes, tal cual.  Vean sino su EC2:  Amazon Elastic Cloud (nube elástica, literalmente), y su modelo de negocio basado en vender computadores “virtuales” allá arriba, en internet, para que cualquiera con necesidad de cálculo, pueda literalmente resolver un problema en las nubes.  Esto del Cloud computing tiene su miga.

Libros como éste son los idóneos para que los lectores se pasen a los libros electrónicos.  Porque a ver, si un libro está mal editado, te lo venden con fe de errata impresa en papel fotocopia, el diseño gráfico es una castaña, el texto tiene un interlineado difícilmente digerible, y la tipografía es un asco, ya me dirán para qué queremos el libro. ¿Que porqué lo compré?  Pues simplemente por su información, que siendo completa, obviamente no justifican la adquisición.  Pues eso, para manejar información, meramente, con exclusión absoluta del placer intrínseco y estético de leer un buen libro, efectivamente, mejor un lector electrónico.  Por cierto, que Amazon también vende el suyo: Kindle.  Habrá que echarle un ojo.

Hay otro tema editorial en el que Amazon creo no ha entrado aún:  La edición de libros libres.  Pero ese es otro tema, y por estos lares podríamos recomendar Bubok,  que por cierto ha otorgado su nuevo premio editorial a la novela LujoyGlamour.net, de mi amigo J.  No estaría bien con todos estos condicionantes dejarla fuera de la Biblioteca de Alejandría. Ya la compré, otro día les contaré.

Autobús

Autobús

Pues volviendo al libro de la semana, les contaré.  Allá por los años 80, un abnegado profesor de biología -también existen algunos buenos profesores en secundaria- decidió llevarnos de viaje a la Universidad de Salamanca.  Aquella visita, que incluyó el microscopio electrónico de la facultad, y charla con algunos científicos, fue parte del despertar científico de algunos estudiantes. ¿Y  cuento de qué esto aquí?

Se imaginarán que a la vuelta del viaje, el profesor nos reunió a todos, los tres o cuatro cursos implicados, para comentar la experiencia y enseñarnos las fotografías.  En todas ellas, aparecía un sujeto compañero de estudios y de viajes, que cual niño de teta colgado de los brazos de su madre, seguía de cerca, sin separarse, a tan dedicado profesor, cual impertinente cobrador del frac, y poniendo una sonriente cara ante el objetivo cada vez que este se disparaba.  El profesor le amonestó posteriormente y pidió abono de todos los carretes y fotos reveladas. Y Esta anécdota viene al caso, porque el autor del libro, más que escribir un libro sobre un tema, ha escrito “su libro” sobre el asunto, preocupándose de mostrar siempre cuan dedicado ha estado durante los últimos años a entrevistar a todos los artista y hacerse fotos con ellos.  Con lo que si uno echa un vistazo rápido al libro, pensaría más bien que el libro retrata al autor, antes que a una época o un tipo concreto de música.  Una pena, mayor si cabe por el modo que las imágenes destrozan el texto, cortando líneas dónde sea necesario, cual máquina desbrozadora, y dejando renglones mutilados acá y allá.

Y ya puestos a sacar temas, vamos con algo más positivo sobre ciencia y música.  ¿Pensaba Vd. que la música y la ciencia son conceptos divorciados?  No hay tal.  Pongamos por caso al joven Galileo, de cuyo invento se celebran 400 años. Sirva al menos la música del libro, para hablar un día más de ciencia y tecnología.

Resultó allá por el siglo XVII, cuando el joven Galileo trataba de estudiar mediante planos inclinados el comportamiento de la ley gravitatoria, poniendo así en bandeja a Newton el avance posterior, que su bien afinado oído, y su rítmico sentido de la música, le permitió dilucidar lo que de otro modo, y en ausencia de un preciso reloj -todavía no inventado- hubiera sido imposible.  Conocía Galileo y medía con soltura, los diferentes compases, pulsos y medidas de las notas musicales.  Con un bien entrenado sentido del ritmo, capaz de distinguir la duración de semifusas y garrapateas, con divisiones de hasta 32 notas por segundo, ideó, digo,  Galileo, un experimento ingenioso.  Colocaba primero cuerdas atravesadas sobre un plano inclinado, y separadas por unas determinadas distancias, arbitrarias inicialmente.  Dejaba después rodar una bola y escuchaba el sonido producido a cada paso por la bola sobre las cuerdas.  Posteriormente movía las cuerdas, intentando que el tiempo transcurrido entre cada golpe de la bola sobre cuerdas consecutivas fuera idéntico.  De este modo y tras ajustes progresivos, consiguiendo distancias que hacían los intervalos de tiempo entre golpes idénticos, descubrió algo interesante.  Que las susodichas distancias entre cuerdas aumentaban progresivamente a lo largo del plano inclinado, en razón geométrica del tiempo transcurrido.  ¿Verdad que tiene sentido?

En fin, después de todo lo dicho, convendrán conmigo que no hay mal libro que por bien no venga.  Y sí, de Big Bands contiene 700 páginas de información -que incluye bastante sobre Glenn Miller, Benny Goodman, Ella Fitzgerald, Duke Ellington, Frank Sinatra… ya digo, contaminadas por el autor.  Espero que hayan disfrutado el la preciosa Canción grabada por la Banda de Duke Ellington, en una época difícil:  Jump for Joy.