Hipótesis.

agosto 19, 2018

Título:  On Intelligence.

Autor:  Jeff Hawkins.

Editorial:  St Martins Griffin.

Quizá sea el cerebro uno de los pocos territorios en los que aún andamos tan a oscuras como hace uno siglos sobre tantas otras realidades:  electricidad, gravitación, luz, etc.  Eran tantas las teorías o hipótesis irreconciliables, que no había forma de ponerlas de acuerdo para explicar los datos que los experimentos más ingeniosos iban arrojando.  Hasta que alguien, con un audaz movimiento, provoca un cambio de paradigma y consigue dar con la clave que explica, en su mayoría, las observaciones disponibles.

Así andamos con el cerebro, con muchas ideas, teorías contrapuestas, hipótesis y falta de acuerdo sobre cómo consigue realizar su trabajo con tal eficiencia.  Jeff Hawkins trata de provocar un cambio de paradigma con su propuesta de unidades predictoras jerárquicas.  A ésta, como otras teorías disponibles, le falta aún concreción, para poder llevar a cabo experimentos que la avalen.  No obstante, así funciona la ciencia, y antes o después, llegará la hipótesis definitiva que una vez testada nos permita finalmente conocer si la computación cerebral puede replicarse.

Hablando de hipótesis, me permito anotar aquí una extraña situación que se produjo anoche sobre las 2:15 a.m. en Tierra de Barros, Extremadura:  Hacia el oeste pude contemplar, con alguna otra persona que puede dar fe de lo sucedido, centenares de luces parpadeantes que se movían de forma más o menos conjunta.  La visión inicial de sólo dos o tres, al ser el resto ocultadas por edificios circundantes, me hizo pensar en aviones, pero su continuo movimiento norte-sur y la sorprendente aparición del resto, más de un centenar, me hizo descartar esta hipótesis.  Siguieron moviéndose todas simultáneamente y a medida que avanzaban, en cierto momento cambiaron de formación para asemejarse a las Vs que forman las bandadas de aves migratorias.  Otra hipótesis descartadas es la de globos de luz de festejos, dado que ninguno se apagó durante todo el transcurso por el horizonte, y además no eran luces fijas, sino intermitentes.

No puedo concebir que hayan capturado y colocado luces de algún tipo a tal cantidad de aves, por lo que la otra única hipótesis que manejo es una “quedada” de amantes de los ultra-ligeros, para realizar una ruta nocturna, o un nuevo tipo de globos de luz que funcionan con energía eléctrica.

¿Alguna otra hipótesis?

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