Libros con alma

febrero 1, 2014

Título:  Jazz.  New York in the roaring twenties.

Editorial:  Taschen.

Autor:  Robert Nippoldrt, Hans Jürgel Schaal.

En un libro del que hablaremos pronto sobre armonía jazz, dice el autor que el factor decisivo para que un artista (músico) logre sus metas es la ambición.  No es suficiente el talento, o los buenos mentores, ni la práctica continua.  Todo eso sin una ambición sana para superar retos no servirá.

La editorial Taschen surgió de la ambición de un joven para publicar los más bellos libros del mundo, y aunque en algunos casos el resultado es más que dudoso, sin duda la obra de hoy apuntala el éxito del joven que comenzó sin complejos en esta andadura.

No es un libro de historia del jazz al uso, ni es un libro de historia gráfica del jazz como sí lo fue el comentado en el anterior post.  Y, tampoco se trata de una revisión erudita de géneros jazzísticos.  Aún así, probablemente se trate de un de los más bellos libros editados en la historia del jazz.  Profusamente ilustrado con imágenes de la época, la calidad y el estilo sepia son un homenaje a las fotografías blanco y negro de los locos 20.  La selección audio y los textos que acompañan a los personajes descritos permiten bucear en una época imprescindible, en la ciudad en que cuajaron múltiples estilos y dieron continuidad a lo que nació en New Orleans a principios del siglo XX.

Este libro es el perfecto ejemplo que contradice a quienes auguran el fin del libro en papel.  Para los amantes de los buenos libros y la buena música, un regalo.  Y para los lectores del blog, aquí va otro regalo que los autores seleccionan para el CD que acompaña al libro:  Black and Blue, Louis Amstrong.  A disfrutarlo.


Diseño ecológico

febrero 20, 2010

Título:  Urban Eco Chic

Autor: Oliver Heath

Editorial: Ocean

El arte, estética y buen gusto no son sinónimos de coste.  Ni es necesario un algoritmo multiobjetivo para lograr soluciones satisfactorias; porque el dinero no es imprescindible para la belleza interior (del hogar).

El gusto por el derroche y la total carencia de sensibilidad se aunan con frecuencia en adineradas mansiones de folclóricas, toreros o futbolistas.  Buenos ejemplos de hogares generadores de CO2 por toneladas y   antítesis de la estética decorativa.

Urban eco chic

Pero no nos engañemos, el diseño no está reñido con el diseño, ni la ecología con la ecología, ni el diseño con la ecología.  Y este libro es una buena muestra.

La creciente preocupación por el medio ambiente permea todas las temáticas.  ¿Han pensando alguna vez la mejor combinación de fuentes de energía para un país, o una ciudad?  Ahora tienen la oportunidad.  Un interesante juego on-line desarrollado por Chevron, EnergyVille, les permitirá seleccionar y ponderar sus preferencias.

Pero no sólo es posible hacer que una ciudad funcione sin perjudicar el medio ambiente.  También el hogar y su decoración pueden funcionar sin perjudicar el medio ambiente.  Materiales ecológicos, reciclados, sintéticos.  Naturaleza espléndida que se ofrece en su ciclo anual como solución a nuestros problemas y como inspiradora fuente de ideas decorativas, frescas primaverales u nostálgicas otoñales.

Hablando de otoño y naturaleza, y de evocadores recuerdos en el recién pasado día de San Valentín, incluimos aquí el clásico “Autumn in New York” en la voz de Billy Holliday.

Combinaciones y estilos naturales, modernos, vintage.  Recuerdos lejanos del pasado que se reciclan y actualizan en un renovado presente.

Un libro que será de ayuda para el profesional sensibilizado, y para todo decorador coyuntural, ineludible tarea que sucede al menos una vez en la vida.


Darwin Deco

marzo 27, 2009

Título:  New York Deco

Autor: Richar Berenholtz

Editorial:  Welcome Books

Como el año de Darwin va a durar un rato, no está demás referirnos a él de nuevo, como tampoco estaría mal hablar de Pablo de Tarso -sí, el conocido San Pablo bíblico autor de numerosas cartas- personaje que comparte protagonismo con Darwin y Galileo este 2009.  Otro día será.

Es notable el hecho de que a pesar de los intentos de algunos por atrincherarse en sus respectivos dominios, sean estos científicos, artísticos, religiosos, políticos o cualquiera otro, al final, todos los caminos conducen a Roma, y las ideas y creaciones, humanas o divinas, confluyen y alimentan el caudal cultural, tal como los torrentes de montañas se hacen uno colina abajo.

Las ideas de Darwin han inspirado a gentes notables, no solo científicos, que también hubo y hay artistas, tecnólogos y novelistas inspirados por la evolución.  Es curioso que la lectura del libro que hoy comentamos nos traiga de nuevo este tema a portada, aunque esta vez de mano del arte.  Porque este valioso libro nos habla de Nueva York desde la perspectiva del arte, y con la mirada de un fotógrafo que debe andar enamorado de la gran manzana, pero más aún del Art Deco. Y el libro es un regalo para la vista, el tacto -una encuadernación de lujo en tela-, y quién sabe si en el futuro para el bolsillo:  es una edición numerada de 5000 ejemplares, con una magnífica fotografía original firmada por el autor -por cierto que aquí me referiré al ejemplar 316/5000.

Radio City Music Hall

Radio City Music Hall

Como Berenholfz nos muestra, afortunadamente todavía es posible visitar las ciudades y contemplar sus monumentos, sin previo pago de impuestos revolucionarios a mafias que dicen defender los derechos de los autores.  Es una suerte que los arquitectos posean una amplitud de miras superior a la de muchos pretendidos músicos.

Es este un buen libro para conocer de cerca alguna de estas colosales construcciones, que fueron revestidas y decoradas profusamente en una época difícil.  Porque arquitectos y artistas tramaron un complot magnífico para tatuar Nueva york con terracota policromada, geometrías metálicas, neones multicolores, acompañados de música jazz y grandes Big Bands  deleitando al público en emblemáticos lugares como el Radio City Music Hall.  Por cierto, si les gusta el jazz, no se pierdan el disco Special Quartet Namouche, digno de los mejores pubs neoyorkinos.  Gracias a músicos con visión de futuro,  todavía es posible descargar y escuchar jazz sin infringir ninguna ley de copyright.  Habrá que recompensar a estos artistas, acudiendo a sus conciertos.

El Art Deco tiene una expresión fundamental en esta ciudad Americana, que supo dejarse influir en una época de obras faraónicas por las propuestas novedosas sugidas en la Exposición de artes decorativos de Paris de 1925, done las Bellas Artes, el cubismo y la decoración se unieron para proponer esta novedosa aplicación práctica del arte, heredera también en parte del Art Noveu y del Modernismo de provincias surgido en Europa.

Supieron los artistas dejar su huella en ese bosque de rascacielos, que surge curiosamente durante y después del gran crash del 29.  Parece paradójico comprobar cómo en épocas de crisis, la construcción y el arte llegaron a un punto álgido en Estados Unidos.

Fue esta la época del Chrisler Building, el Empire State, el nuevo Waldorf Astoria, y otros muchos edificios que incorporaron el Art Deco como seña de identidad.  Cada uno de estos edificios tiene una historia que contar, de renovación, apuesta de futuro, atención exquisita al cliente -caso del edificio sede del famoso hotel Waldorf Astoria, que entre otras cifras récord, ostenta una bien curiosa:  mantener durante 100 años una interesante ensalada de nueces, apio y manzana.

Pero no toca hoy hablar de menús suculentos, sino de arte, edificios y ciencia.  Destaquemos en esta línea el Chanin Building, cuya fachada alberga un imponente mural:  Un capítulo interesante de la teoría de la evolución insertado en una obra Deco Neoyorquina.

Chanin Building

Chanin Building

Situado entre la 122 este y la calle 42, fue diseñado este edificio por Sloan & Robertson entre 1927 y 1930 junto con Irwin S. Chanin.  De 56 plantas con estructura Art Deco y 649 pies de altura, era el tercero más alto del mundo cuando fue terminado, y uno de los más significativos en el perfil metropolitano de la época.

Como decíamos, entre otros elementos ornamentales, surgido de la inspiración de Chanin tras su visita a la “Exposition Internationale des Arts Décoratifs et Industriels Modernes” del 25 en París, algunos de los mas exquisitos elementos Deco nunca creados en Nueva York tales como una banda de terracota con grabados de hojas o, lo que más nos interesa, un gran frontal con la teoría de la evolución, mostrada en su transitar desde la ameba, pasando por la medusa y el pez, hasta el ganso…

Resulta curioso como los artífices de tamaña empresa, buscaron primero su inspiración en las artes estéticas de París, y luego en las teorías científicas que se asentaban y tomaban fuerza a principios de siglo.

Nada que ver con algunos modernos gestores que entienden su trabajo como fruto de la ciencia infusa que les infunden el sillón que ocupan, y que a golpe de talonario, deciden adquisiciones millonarias sin encomendarse a Dios ni al diablo.  Tomen como ejemplo el supercomputador(cito) Lusitania, adquirido por estos lares por el gobierno de turno, sin pedir opinión ni a Dios ni al diablo.  Pero esa es otra historia, y habrá tiempo de hablar de ella.