La catedral de París.

enero 6, 2015

Título:  Nuestra Señora de París.

Autor:  Victor Hugo (ilustracioes Benjamin Lacombe).

Editorial:  Edelvives.

Siempre nos quedará París, que decía aquel;  y el comienzo de año es una excusa como cualquier otra para volver a visitarlo, aunque sea a lomos de un clásico como el que Victor Hugo nos presenta.

Edelvives publica la obra en esta ocasión con apuesta segura: acompañado de ilustraciones tan magníficas, y a la vez alejadas del Jorobado de Notredame de Disney, como estas que Benjamin Lacombe ha hecho surgir envueltas de una inquietante atmósfera gótica.  Muchos jóvenes lectores de hoy, dejan marcar el ritmo de sus lecturas por los pinceles de Lacombe.

Esmeralda.

La novela de Victor Hugo es una obra con mayúsculas, y la sorpresa para los aficionados a Disney es mayúscula cuando avanzando en la historia la divergencia se acentúa, tanto en la trama, psicología de los personajes, y a la postre desenlace inesperado.

Entre las muchas sorpresas que ha deparado la obra al que suscribe, no causa poca satisfacción y hace surgir la sonrisa, cuando el hartazgo del asunto catalán llega a su culmen para muchos compatriotas, la pésima opinión que Victor Hugo desliza al comienzo de la obra sobre el pueblo catalán, cuando analiza el origen y razón del comportamiento y maneras de cierto colectivo que la corrección política no permite describir aquí.  Si en otras circunstancia hubiera sido motivo de desdén hacia el autor francés, la actualidad cambia el color del comentario.

Trata también Victor Hugo a través de los personajes uno de los mayores enemigos de la familia actual, hoy que el índice de matrimonios rotos en EEUU es un 62%, y origen de escándalos múltiples en la iglesia de todos los tiempos:  la incapacidad del hombre, entiéndase género masculino, para dominar sus pasiones.  Tanto el clérigo corrupto como el doncel agraciado van cultivando la desgracia de la joven protagonista.   A pesar de los esfuerzos de nuestro jorobado, Esmeralda discurre por un camino sin retorno.

Pero París bien vale esta libro, y Notre Dame es un marco incomparable para su desarrollo.  Victor Hugo no sólo tejió una historia memorable:  a través de Esmeralda y el Jorobado escribió una oda a la arquitectura y a la catedral más conocida y visitada de París, y quién sabe si del mundo.


Diferentes lecturas

diciembre 14, 2012

Título:  El Misterio de las Catedrales.

Autor:  Fulcanelli.

Editorial:  Plaza y Janés.

Este libro que llegó a mis manos por casualidad me sirve un nuevo pretexto para hablar de la mayor preocupación de los Españoles.

Curioso libro de autor desconocido, Fulcanelli, del que mucho se ha especulado, y relacionado con la mayor alquimia del siglo XX:  la bomba atomica.  El libro es un compendio que supone desvela el secreto de la magia alquímica a través del arte gótico.  Tomando Notre-Dame de París como referencia, el autor muestra como en realidad, todo la obra es una descripción detallada hacia la piedra filosofal.  Parece que Fulcanelli llegó a avisar de la fácil consecución de la bomba atómica y los devastadores efectos que la fisión nuclear provocaría;  según él, los principios básicos eran ya conocidos por los alquimistas, que los habían custodiado con diligencia para evitar males futuros.

Muy interesante temática, libro críptico y erudito, pero que no puede convencer sobre la  finalidad última del arte gótico.  Aunque bien es verdad que diferentes perspectivas ayudan a entender la realidad en que nos movemos.

Igualmente, tuve esta semana la oportunidad de asistir al evento organizado por las Cátedrad Bancaja de las Universidades Españolas.  Este evento sobre emprendimiento resultó una expeción notable por su calidad en el maremagnum de jornadas y congreso a que las administración nos ha acostumbrado para ejercicio narcisista de autobombo.

Como digo esta vez mereció la pena, y entre otros ponentes estuvo Joaquín Lorente , publicista de prestigio en el panorama internacional, y que remarcaba la ausencia de la palabra CRISIS en el evento.  Porque ciertamente la energía de los ponentes y del público hacían presagiar lo mejor para el futuro de nuestro país:  start-ups tecnológicas, empresas de éxito, inversores dispuestos a dotar recursos… Realidad alternativa a la que presentan las noticias a diario.

Esperemos que esta otra lectura de la realidad, con gente entusiasta y creyente en sus posibilidades, triunfe y muestre como el espíritu humano es capaz una vez más de vencer las dificultades.