La música del siglo XXI

julio 7, 2011

Título:  Louis Amstrong

Autor:  Miquel Jurado

Editorial:  Diario El País

 

Louis Armstrong es el Picaso de la Música.  Sin él, la banda sonora del siglo XX sería otra cosa, y precisamente ayer celebramos el 50 aniversario de su muerte.  Buen momento para recordar algunos de sus clásicos, como Hello Dolly o What a Wonderful World.  Esta colección de Jazz es una joya, y el libro-disco de hoy un aliado perfecto para la efeméride.

No sabemos que color y forma tendrá la música del siglo XXI, aunque podríamos intuir algo:  basta ya de discos que repiten machaconamente una grabación particular.  La facilidad de copia de los discos y la repetición inevitable de la reproducción de temas harán cambiar los medios y maneras.  Ojalá sean más valorados los artistas y los directos, y menos la música enlatada.  Puestos a sugerir, aquí va una idea:  ¿Qué tal si hacemos que los discos se comporten como los directos, con novedades en cada nueva reproducción que hagan a los oyentes estar siempre a la expectativa?  Sí, esto es ya posible, combinar lo sistemas Inteligentes para que creen música que siga un patrón pero sea cambiante.  Y para muestra, aquí les dejo al Profesor Bill Moranis, y su interpretación en el Workshop EcMusic que celebramos el pasado mes de Junio en New Orleans.

Disfruten de la música del siglo XXI.


Arte Digital

mayo 21, 2010

Título:  Catálogo Lumen_Ex

Autor:  Varios.

Editorial:  Universidad de Extremadura.

Dede tiempo inmemorial, el arte está asociado a la materia.  No existe arte sin artista, ni artista sin materiales, ni obra sin materia.

Pero hete aquí que los tiempos cambian.  Y la infernal palabrería mediática pretende convencer al vulgo del arte inmaterial.  El arte digital pone las cartas -digitales- sobre la mesa, mostrando obras que se clonan y duplican, repiten y transmiten, copian y exhiben impúdicamente al antojo del navegante.  ¿Cuál es el valor de este nuevo arte de consumo, que llega, se reproduce conspicuamente y masifica al ritmo de la industria moderna y los medios digitales?

El objeto de arte ha sido valorado en la tradición por su belleza, rareza y escasez.  Un Picaso o Dalí valen más hoy por la firma.  Así lo dicta la ley de la oferta y la demanda.  Si un objeto es fácil de producir en masa será barato, sino caro.  Un Renoir tiene su precio por que el artista caducó y se fue, y el número de Objetos_Renoir nunca crecerá ya -antes bien lo contrario.

La limitación y escasez -además de la calidad- marcan pues precio.  Bien es cierto que la propia escasez puede ser suficiente:  convenzamos al pueblo de que las obras de un ¿artista? son de interés para que su precio se dispare, independientemente del contenido y calidad:  Burbuja artística.

Lumen_ex

El arte digital es el opuesto:  da igual su contenido, la reproducción y copia barata es inmediata, y por tanto no tendrá precio.  ¿Quién gana pues del invento?  El artista irremediablemente.  Es éste el que se revaloriza si consigue motivar al pueblo:  sus creaciones fáciles de copiar y llevar tienen en él su origen, y es él por tanto el que incrementa su valor, no la obra.  En fin, un desmadre conceptual.  O quizá no.

Resumamos.  Fruto de nuestros tiempo, y cualquier esfuerzo para analizar y estudiar el nuevo arte es de destacar, la Universidad de Extremadura trata de ahondar en el concepto con el concurso Lumen_Ex y este libro es el resultado y muestra de su primera edición.

¿Es de interés el contenido?  Doctores tiene la Iglesia.  En todo caso no está de más echar un ojo para ver lo que se mueve en el arte digital.