¿Y quién es mi prójimo?

abril 19, 2015

Título:  Cuentos.

Autor:  Leon Tolstoi.

Editorial: Club Internacional del Libro.

La parábola del prójimo debería ser conocida por cualquier europeo que se precie:  nuestras raíces cristianas, antes o después, serán reconocidas como parte de nuestra tradición continental, y los que no ha mucho quisieron borrar ese humanismo cristiano que impregna nuestros pueblos de la fallida constitución europea, serán quienes más agiten las banderas ante la reconquista imparable de occidente por el nuevo islam.  Lo que hoy se publica como política ficción (Francia eligiendo un presidente musulmán), pronto será una posibilidad que quizá preocupe a algunos.

Leon Tolstoi

Tolstoi sin embargo reconoce su tradición europea, y conscientemente impregna sus cuentos con un mensaje evangélico que busca el bien de nuestros semejantes.  Si hace unos años nos referíamos a su obra cumbre “guerra y paz”, hoy, sus cuentos nos sirven para repasar como el egoismo, la envidía, y otros males que anidan en el corazón del hombre nos impiden colaborar en el bien común.  Sus historias del rey Asiria Asarkadón, que se ve transformado de pronto en uno de sus cautivos condenados a muerte, o las Tres hachas de oro, son buenas historias para hacer examen de conciencia.

Y por cierto que la prosa de Tolstoi es un reclamo magnífico, literatura de muchos kilates, para acercarnos a este mensaje que hoy como siempre debería servirnos para reflexionar sobre la pregunta que hace mucho plantearon al Maestro en Jerusalén:  ¿Y quién es mi prójimo?


El sentimiento de una nación

julio 21, 2012

Título:  La Guerra y la Paz

Autor: Leon Tolstoi

Editorial:   Planeta

Este post me ha llevado meses: más de 1500 páginas de historia de un pueblo, el Ruso.

Probablemente sea una de las peores ediciones esta que recuperé de la biblioteca, pastas de papel rotas, páginas color tocino añejo, papel de lija y precio de ganga hace más de 20 años.  Creo que el próximo destino de los dos ejemplares que encierran esta obra será la basura, si no los abandono antes en algún lugar del mundo para un futuro lector desconocido.

Acudí a la Tolstoi tras asistir a la batalla de Stalingrado de la mano de Grossman.  Allá por Mayo terminé otra obra de largo recorrido, y asistí a la victoria del pueblo Ruso frente al invasor.  Nos narraba Grossman la unidad del pueblo Ruso para alzarse frente a la adversidad, y reeditaba así el pueblo su sufrimiento y entrega de siglos previos frente a Napoleón.

Guerra y PazTolstoi nos cuenta en esta ocasión el discurrir de la nableza en la Rusia pre-revolucionaria:  sus esperanzas, anhelos y miserias;  y cómo la suerte y la casualidad – y no la pericia ni la sabiduría- se alineó con el defensores de su patria frente al invasor Francés.

Si algo llama la atención en la narración de Tolstoi, además de su peculiar conocimiento enciclopédico de la ciencia, incluyendo el cálculo diferencial o la teoría de la evolución, es su convencimiento sobre el aleatorio discurrir de la historia, que propicia éxitos o descalabros dónde menos se espera.  Así desgrana Tolstoi los acontecimientos que llevaron a la victoria Rusa, que no se debieron a estrategia militar ni previsión de circunstancias, sino al azar más inversímil.  Aprovecha Tolstoi para poner en duda la astucia de Napoleón y las causas de su encumbramiento previo.

Magnífico relato que analiza la naturaleza humana en unas circustancias históricas límite, y cómo una vez más el sentimiento colectivo de una nación se unió para superar lo imposible:  derrotar al todopoderoso ejército Napoleónico.

Quizá pueda servirnos de lección a los que hoy sufrimos los ataques del mercado.  Un poco de suerte y esfuerzo conjunto son la clave para salir del atolladero en el que nos encontramos.  Si Europa quiere seguir siendo Europa tendrá que sentirlo en su conjunto.  Y sino, ya saben lo que dice el refrán castizo:  No hay mal que 100 años dure, ni cuerpo que lo resista.