Patria

septiembre 10, 2011

Título:  Segunda Patria

Autor: Julio Verne

Editorial: RBA

El pasado 8 de Septiembre celebrábamos en Extremadura el día grande.  Con corrida de Cuvillos el diestro Perera salía por la puerta grande, en una tarde de calor, aficción y cante:  Miguel de Tena con su cante jondo y los pasodobles de la Banda Municipal de Almendralejo amenizaron la faena.  Que sería de la fiesta nacional sin pasodobles.

Todo pueblo consciente de sus raíces, festeja su pasado esperanzado en el futuro.  También la historia de Verne habla de patrias y raíces.

Segunda Patria

La historia de hoy prentende ser epílogo de la obra que Johann Wyss escribió inspirada en Robinson Crusoe, en una época en que  todavía los viajes lejanos y las islas remotas inflamaban la imaginación de la vieja Europa.  La Familia de Robinsones Suizos, alcanzó éxito de público notable entonces, el año de nuestra Pepa, 1812, y perduró hasta la actualidad.  No es pués extraño que otros escritores, incluído Verne, se aventuraran a continuar la historia.

Segunda Patria fue publicada en forma seriada, y forma parte del cuerpo de Novelas que Verne escribe para homenajear a otros clásicos.  Narra la consolidación de un reino:  las aventuras de las familias Suizas en su Isla, y sus proyectos de futura colonia.

Sirva esta obra para mostrar el apego natural que el género humano tiene por su tierra, su país y constumbres, y por sus conciudadanos;  y sirva también para reflexionar sobre la acomplejada realidad de nuestro pueblo, que esconde su nacionalidad, bandera y costumbres por una verguenza impuesta por líderes trasnochados. Tendrán hoy que cruzar la frontera muchos para asistir a buenas corridas de toros, a pesar de democracia, libertades y nacionalismos, como antaño hacían lo propio buscando otro tipo de corridas cinematográficas.

Es una suerte que todavía queden otros muchas regiones y pueblos, como Extremadura, que celebra con naturalidad, banderas y toros su bien entendida patria.


De vueta a Costantinopla

abril 17, 2010

Título:  Keraban el testarudo

Autor:  Julio Verne

Editorial:  RBA

Nombra Pamuk en sus memorias de Estambul cuatro escritores melancólicos, y lo hace así para referirse al término hüzün que define en Turco un sentimiento propio de los habitantes de esta milenaria ciudad:  Yehyah Kemal, Resat Ekrem Kocu, Abdülhak Sinasi Hisar y, finalmente Tanpinar.

Escritores desconocidos probablemente todos para el lector occidental.  Sin embargo, también en el viejo continente se escribieron libros de Estambul, o Constantinopla, como se llamó hasta anteayer.

Estambul - Grabado de 1910

Si un escritor se ha destacado por escribir del mundo, sus países y ciudades, es Julio Verne.  Quizá deberiamos destacarlo no sólo por sus tratados de biología marina -20000 leguas- o de geología – viaje al centro de la tierra, que  ningún periodista a mentado tras la reciente erupción en Islandia. ¿Será este el cráter por dónde accedieron al Centro de la Tierra los expedicionarios?

Los libros de Verne también podrían considerarse  guías de viaje en pleno siglo XIX.

Leí Keraban hace varios años.   Entonces no conocía la torre de Gálata, ni Pera, ni el Bósforo, ni el Cuerno de Oro, ni el Mar de Mármara, ni los puentes que cruzan entre las orillas Europea y Asiática; ni había oído hablar de las 2000 mezquitas que llenan de plegarias las calles de Estambul;  ni conocía el perfil de una ciudad llena de cúpulas y minaretes, muy distinto a los modernos Skylines de ciudades occidentales.  Pero todo estaba ya en Keraban.

Porque Verne, sin visitar los lugares de los que habla, es capaz de mostrar lo característico de cada pueblo y sus gentes:  nos ofrece aquí una guía para rodear el mar negro, y pasar así de la Constantinopla Occidental, a la Oriental, sin cruzar el mar. Interesante guía para visitar Turquía.

¿Porqué semejante viaje?  Echen un ojo al libro, y al temperamento del protagonista, probablemente característico de una parte del pueblo turco -que en su día no permitió que las corridas de Toros prosperaran allí.

En cualquier caso, creo que Estambul – o Constantinopla- merecen una vuelta.  Seguiremos informando.