Arte: el alimento del alma.

abril 26, 2020

Título:  Van Gogh.  La obra completa:  pintura.

Autor:  Ingo F. Walter – Rainer Metzger.

Editorial:  Taschen.

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Dicen que los grandes ganadores en “el gran cierre”, como parece que llamarán a esta crisis que reedita, y no sabemos aún si supera, la del 29, serán las plataformas de streaming.  El confinamiento, con sus muchas pérdidas, nos ha regalado algo:  muchas horas que ocupar, y para las que series y películas encuentra fácil acomodo.

Quiero hoy hablar hoy de “Loving Vincent”, impresionante monumento y homenaje a Van Gogh, que utilizando la paleta y estilo de sus tres o cuatro últimos años, crea una historia que visita a los personajes que se asomaron a los cuadros de Van Gogh, aquellos que nos observan con más frecuencia desde el otro lado del lienzo.  Una película que sería imposible calificar como “de dibujos animados”, y para la que quizá haya que crear una nueva categoría, la de “pintura animada”, por que sus más de 65.000 frames son cada uno de ellos una “pintura” inspirada por el arte y técnica de Van Gogh.  Película en la que trabajaron 175 artistas y se llevó el premio del público en el Festival Europeo de Animación en 2017.  Premio que por cierto da brillo y esplendor a nuestra “Buñuel en el Laberinto de las Tortugas”, que fue premiada en 2019 en el mismo festival.

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Van Gogh, protagonista de esta fantástica edición de su obra completa por parte de Taschen, que aunque leí hace ya bastantes años vuelvo a visitarla hoy tras ver la película, es un ejemplo formidable de amor al arte y fe en uno mismo.   En sólo ocho años desarrolló una tarea hercúlea, una obra personal imprescindible, cuya evolución muestra cómo el artista modela su visión del mundo en ese corto periodo de tiempo.  Obra impresionista, impresionante e imprescindible para el mundo del arte, desarrollada por un artista, que junto a otros compañeros de fatiga, cambiaron el rumbo de la pintura en el siglo XIX, y con ella la historia misma del arte.

Van Gogh fue fiel a sí mismo, y pudo gracias al apoyo familiar desarrollar su vocación que hubiera sido imposible de otro modo:  un sólo cuadro vendido en su vida, y un hermano benefactor y mecenas, Theo, sin el que el libro de hoy, y la película referida, hubieran sido imposibles.

Van Gogh, su arte, esta edición de su obra y la película -disponible por cierto en las plataformas más populares- son hoy, más que nunca, alimentos necesarios para el alma de la humanidad confinada.