El papel de China

abril 28, 2009

Título:  El Libro de las Maravillas.

Autor:  Marco Polo.

Editorial: Anaya, tus libros.

Los gurús de la economía se hacen cruces con la situación actual de crisis.  Pero anteriormente hablaban sus lenguas prodigios de la lejana China, y su gigantesco aliento económico hostigando la nuca occidental.  Quizá nada les hubiera sorprendido si hubieran leído lo que Marco Polo decía del entonces imperio gobernado con mano firme y a la vez humana de Cublai Can.  Los dinastía de Canes engendró líderes como Cublai capaces de gobiernos meditados y responsables;  diferentes canes entonces de los que exhiben collares, perlas y gobiernos ahora.

El Libro de las maravillas

El Libro de las maravillas

Cuenta este libro de las Maravillas, lo que observaron atónitos ojos occidentales en el siglo XIII, cuando micer Marco descubrió otro mundo, y fue autorizado para ver y vivir un modo de vida alternativo al europeo de la época.  Narra Marco Polo, en este libro de viajes, el boato de la corte y el lujo oriental, con sus modos de vida y costumbres a veces similares y en muchas ocasiones diferentes al entonces conocido en el viejo mundo.

Describe así el viajero el origen de la Dinastía, y el modo de gobierno del heredero de la época,  Cublai Can, así como su interés persistente en el envío de embajada al Apostol de Roma, con un reconocimiento explícito de la buena letra que forma el corpus humanista cristiano, aunque a la vez considerando las dificultades en la adopción del modelo.  Probablemente Cublai había sido formado ortodoxamente en la corte, y maternalmente con un fondo de cristianismo nestoriano, dada la procedencia de la línea materna, originada en el anterior enemigo de los Canes, el Preste Juan.

Es particularmente notable la descripción que hace de algunos elementos de origen chino, que luego fueron imprescindibles en la revolución industrial -la piedra negra que ardía sin llama- e igualmente intrigante la falta de registro de la imprenta, utilizada ya en la época en China, cuando aún no había sido inventada en Europa .  Quizá sea este uno de los mayores inventos de la historia -junto con el soporte papel-, que ha permitido y posibilitado la educación de los pueblos.

Imprenta

Imprenta

Gracias a la imprenta, salen hoy día al mercado ediciones de calidad tal como la que aquí nos ocupa.  Y en parte por eso adelantamos hoy la publicación del post: 23 de Abril, día del libro.

La serie Tus Libros de Anaya debe ser una de las más longevas en la editorial.  Son libros para jóvenes, con una calidad adulta.  Colecciones como esta, crean lectores de por vida.  Así comencé yo en Trafalgar muchos inviernos atrás, y hoy transito el lejano oriente.

Ahora que celebramos como cada año el día del libro, no duden en rebuscar por estantes de librería esta magnífica colección de narrativa repleta de aventuras, ni olviden dónde surgió la imprenta y el papel, China.  Y no dejen de preguntarse cual será el nuevo papel de China en el mundo moderno.

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Viaje de vuelta

enero 9, 2009

Título:  El Alquimista

Autor:  Paulo Coelho

Editorial: Plawerg

Hace ya algunos años, cuando los viajes se convirtieron para mí en algo cotidiano, me preguntaban sobre Nueva York, justo a la vuelta de una visita a la gran manzana que repetiría con el tiempo.

Torre Chrysler

Torre Chrysler

Además de describir con entusiasmo los parajes más conocidos de la ciudad, como Central Park, Times Square, o el distrito financiero con sus tristemente – y salvajemente- desaparecidas twin tower, o la estatua de la libertad, sin olvidar tampoco el fantástico museo de Historia Natural (no se pierdan su colección de dinosaurios) o el sorprendente MOMA (Genial la colección de Van Gogh) decía, que contaba yo a quién me preguntaba, que tan increible era Nueva York para un Extremeño, como paradisíaca debería parecer Estremadura a un Neoyorquino.  Y es que la misma distancia hay desde nuestra tierra a las américas, como a la inversa.

Y sucede que a menudo no apreciamos lo cercano y familiar, mientras que nuestra imaginación se libera ante lo exótico y lejano, que idealizamos por considerarlo inalcanzable.  Aunque a decir verdad, está en nuestras manos conseguir aquello que nos propongamos.  Los límites surgen más de nuestra mente que del mundo en que vivimos.

Esta podría ser una lectura de El Alquimista, la historia de  Santiago, que se afana por encontrar un tesoro lejano, y supera barreras infranqueables para llegar a su destino dorado,  mucho más cerca de lo que imagina.

Pero los libros son capaces de hablar de muy diversos modos a sus lectores.  Pueden incluso regalar varias historias diferentes a una misma persona.  Quizá sea objetivo del autor contarnos muchas historias diferentes en una sola.  Creo que Paulo Coelho tiene algo que contar, no solo sobre viajes y tesoros.  Y ya es algo que un libro tenga una idea de fondo, y no precisamente una idea estandar basada en la azar o en teorías determinstas adptadas de la física clásica.

El Laboratorio del Alquimista

El Laboratorio del Alquimista

En nuestra época de progreso científico y tecnológico reconforta saber que hay autores que publican historias que muestran otra forma de mirar el mundo, aquella que se aparta del prisma de la Ciencia (mejor aún cuando es un científico quién lo firma, que no es el caso aquí).  Las visiones miopes de la realidad – fudamentalismos- hay que enterrarlos, vengan de donde vengan.  Vale la pena mencionar en este terreno a Stephen Jay Gould, científico y divulgador señero, que además de sus teorías del equilibrio puntuado, o la explosión cámbrica, tuvo tiempo para desdramatizar la confrontación entre fe y razón que por extrañas razones ha sido promovida con ahinco por ambos bandos desde tiempo inmemorial.

Me queda no obstante la duda, por falta de una definición más clara aún y contundente, sobre el verdadero propósito de Coelho.  Quizá el aderezo de citas bíblicas del libro solo busque promocionar la obra entre un determinado conjunto de lectores.  Cierto es que no conozco aún con detalle al autor, y espero no quedar defraudado en el futuro ante un espejismo similar a aquellos de los que habla en la novela.  Otros autores de ciencia, como Richard Dawkins, me deslumbraron al principio y me han defraudado a la postre, por una  simplista, a veces fundamentalista, de la realidad.  Que diferencia entre Dawkins y el tristemente ya desaparecido Gould.  Pero esto es otra historia encerrada en otros libros, y vivida en otros viajes.  Y habrá tiempo para contarla.